Este libro, recién llegado a la Argentina, donde vamos atrasados varias publicaciones del autor, es el primero que leo tras conocerse la triste noticia de la muerte de Wilbur Smith.
Conocedor del continente africano como nadie, maestro de las novelas de aventuras, es una estrella que se apaga en el firmamento de los escritores best sellers y se lo extrañará profundamente.
De todos modos, y es de suponer que con motivo de su avanzada edad, hace rato que sus novelas están coescritas con algún colega. Algo que habla de su honestidad e integridad, ya que alguien de su talla de megaescritor bien podría recurrir al auxilio de un escritor fantasma, y nunca lo hizo. En esta novela en particular, su coequiper es David Churchill, y ambos continúan la historia de amor de Saffron y Gerhard que iniciaron en "Grito de guerra". En aquella oportunidad, la 2da Guerra Mundial estaba a punto de desatarse. En esta novela, un tiempo después, las lealtades encontradas de los amantes (ella británica y él alemán) los separarán y pondrán a prueba la fortaleza de su amor.
La historia es interesante, y hay mucha investigación volcada sobre aquellos funestos años: el horror de los campos de concentración, el espionaje cruzado, los avances y retrocesos de cada facción, el poderío de la Luftwaffe a la que pertenece el protagonista, etc...
Si bien tiene lo que puede llamarse un final, varios cabos quedan sueltos, y es que esta suerte de "trilogía de guerra" aún tiene un libro más: "Legacy of War".
Yo particularmente disfruto más las aventuras que Wilbur narra en el continente africano. La Europa de los años '40 está bien, pero espero ansioso un próximo libro en la espesura de la jungla con los masai o navegando un barco pirata en el siglo XVIII.