«Al establecer conexiones entre campos remotos, Mark podía identificar la metafísica de un programa de televisión, las verdades psicoanalíticas latentes en una canción de Joy Division, las resonancias políticas de una película de Kubrick. Siento su ausencia como amigo y como camarada, pero más que nada como lector. Muchos días me pregunto qué habría dicho Mark sobre esto o aquello. Su escritura hacía que todo pareciera más cargado de significados. Leerlo producía adicción.» Simon Reynolds
“Intelectual sin ser académica, popular sin ser populista”: de esta manera caracterizaba Mark Fisher la misión de su labor crítica. Su relación con la vida universitaria había sido siempre incomoda, y fue a partir de descubrir el potencial democratizador de los blogs y de utilizarlo como un conducto para el intercambio entre la cultura popular y la teoría que encontró su medio y su voz. k-punk (primero el nombre de su página, luego una especie de identidad digital alternativa, como las de los productores de jungle que tanto amaba) pronto devino el centro y el catalizador de una comunidad de investigadores autodidactas, académicos desencantados y excéntricos de toda clase que saqueaban la obra de pensadores consagrados en busca de herramientas analíticas que eran utilizadas de modo no convencional.
Al reunir una parte significativa de esa desbordante producción online, además de reseñas, columnas de opinión, artículos activistas y ensayos que publicaba en simultaneo en revistas y libros, esta ambiciosa recopilación se propone reconstruir por primera vez la huella de aquellos años de escritura frenética y contagiosa en las que ya aparecerían sus obsesiones: el modernismo popular, los privilegios de clase, la precariedad y la depresión, las formas poscapitalistas del deseo, la hauntología y el realismo capitalista. Este libro –el primero de tres volúmenes– incluye sus textos sobre literatura, cine y televisión, y cubre un amplio arco de referentes que incluye a autores como J.G. Ballard, Margaret Atwood o Patricia Highsmith, directores como Cronenberg, Marker o Nolan, películas como Stars Wars, Los juegos del hambre o Terminator y programas televisivos como Big Brother, Breaking Bad, Westworld o The Americans.
Mark Fisher (1968 – 2017) was a co-founder of Zero Books and Repeater Books. His blog, k-punk, defined critical writing for a generation. He wrote three books, Capitalist Realism, Ghosts of My Life and The Weird and the Eerie, and was a Visiting Fellow in the Visual Cultures department at Goldsmiths, University of London.
Librarian’s note: There is more than one author in the Goodreads database with this name.
Un libro que probablemente no hubiese sido editado si no estuviera muerto el autor. No sé si el problema es de la edición o del autor, pero muchos escritos rondan en torno a los mismos autores y/u obras. Ahora, sí es problema del autor que ninguno de sus escritos inspire acercarse al libro o película que analiza.
escribir sobre cultura pop muchas veces se trata de naive y superficial por los intelectuales más pollaviejas. en mi opinión, que mark fisher acerque a motivos conocidos y mundanos análisis sean bien desde el realismo capitalista como de otros autores que le influencian una forma de intentar despertar esa conciencia crítica en el que fue su contexto. #esperanza
¿Por qué leer y escribir sobre productos populares de la mass media? Porque sólo así se puede romper con la asimilación de una realidad que no espera ser cuestionada. En K-Punk, Volumen 1 se condensa el pensamiento de Fisher de forma práctica a partir de sus agudos análisis de la cultura de mesas, donde la trilogía de Batman de Christopher Nolan, la saga de Star Wars, Toy Story, las películas de Cronenberg, los relatos de J. G. Ballard ,el postpunk, el acid house y demás ejemplos son la muestra -nunca la excepción- de una maquinaria ideológica a la que el mismo Fisher llamo “realismo capitalista”. El rechazo de consumir los productos mediáticos como sólo bienes de entretenimiento deviene de una necesidad por cuestionar la realidad impuesta por las ficciones del capitalismo. Si las ficciones están en todas partes y son la partícula elemental para la creación de nuestra realidad, entonces, su cuestionamiento implica la posibilidad de desarrollar nuevas realidades, he ahí las lúdicas y pertinentes asociaciones de estos productos con teóricos como Lacan, Jamenson, Althusser, Marcuse, Adorno, Baudrillard, Nietzsche, Kant y/o Spinoza. Todo importa. Nada es banal, mediocre, estúpido y aburrido como presuntamente nos quiere decir el realismo capitalista; al contrario, Fisher nos invita a discutir colectivamente estas premisas a partir de las ficciones impuestas por la industria cultural. K-punk nació como un blog que buscaba una reconexión con las nuevas colectividades online, como un instrumento de democratización tecnológica, un lugar para el intercambio entre la cultura popular y la teoría crítica. Ante la disociación y alineación impuesta en las sociedades posmoderna, la escritura colectiva en línea se vuelve una herramienta de integración para estos nuevos usuarios en búsqueda de significados para la aparente aburrida distopia a la cual llamamos realidad. Este volumen reúne 50 textos críticos, donde el autor despliega profundamente y agudamente su pensamiento y con ello nos da a nosotros, sus lectores, las herramientas necesarias para especular, no solo nuevos futuros, sino un nuevo presente.
"A veces, la asimilación es el tipo de asesinado más efectivo" es una de las frases que enmarca Mark Fisher para hablar sobre J. G. Ballard. La máxima puede reducirse a gran parte de los tópicos que aborda K-Punk. El máximo asesino: el capitalismo. En K-Punk, Volumen I se condensa gran parte del pensamiento de Fisher de forma práctica, recopilado por Caja Negra. Aquí podemos ver la evolución de una crítica que fue madurando durante más de una década. Ver el balanceo de sus preocupaciones da, sinceramente, un gusto. Desde críticas culturales, político y económicas sobre la saga de Batman dirigiada por Christopher Nolan hasta la relevancia que puede tener Los juegos del hambre para el análisis del realismo capitalista. "La fantasía que sostiene a las películas de Batman de Nolan es que el exceso de capital financiero puede ser contenido por una combinación de filantropía, violencia no registrada y simbolismo". La letra de Fisher destripa las entrañas de una cultura que no puede verse desligada de su producción. Es imposible concebir una obra sin pensar en por qué esa obra terminó allí, escrita, dirigida, actuada, etcétera, por una persona específica que vivió un proceso específico dentro de nuestra época marcada por un capitalismo que, como menciona en Realismo capitalista, señala que no existe alternativa. Sin embargo, quizás la haya. Cada texto, cada crítica, cada opinión deja guardada una luz por dónde aproximarse a los eventos que han marcado pauta durante nuestro siglo. Fisher entendió gran parte del panorama, sin embargo, el libro queda corto en ciertos sentidos por su especifidad y por la forma en que estos blogs (pues son una recopilación de estos) no terminan siendo autoconclusivos en una recopilación. El trabajo, sin embargo, es impecable por cada texto, pues la voz de su autor, que lamentablemente se suicidó en 2017, seguirá resonando por su asertividad y capacidad de desentrañar la ideología, aquella que cubre nuestra vida en cada espacio dentro del capitalismo.
Es un filósofo analizando cultura pop: libros, películas y series. Como referencia, es un poco lo que hace Zizek; o un mucho, porque lo menciona en CADA reseña. Ahora, todo bien, pero hay muchísimas reseñas de contenido muy Gen X y británico. La mayoría no los conocía. Tiene un claro discurso anti capitalista, y eso siempre es bueno leerlo, pero me pasó que como hacía referencia a muchas cosas que no había visto y leído, no lo disfruté tanto. Las cosas que reseñaba y que yo ya había leído/visto (The Handmaid's Tale, Breaking Bad, Juegos del Hambre, Children of Men), me gustaron mucho. Y claro, trae muchas recomendaciones que ya me super apunté :)
Me dio ganas de ver al Batman de Nolan y Breaking Bad. La primera parte donde habla de libros (la mayoría no los leí porque no soy mucho de leer cyber punk) me gustó, pero en la parte de películas y series se vuelve medio denso con su crítica. Terminé pensando "let people enjoy things" por más que sirvamos al juego capitalista.
Leer a Fisher es siempre interesante, enriquecedor y necesario. Sin embargo, el formato no termina de convencerme. Editar los blogs de escritos en donde usa obras culturales como disparador para la reflexión es poco convencional y no estoy segura si lo prefiero.
en un mundo como hoy, es cada vez mas necesaria la crítica intelectual punk que nos daba Fisher. es muy difícil no pensar que pensaría el de varios eventos o media actuales....
El internet de los blogs era muy distinto al actual. Por supuesto, se debe atener a su actualidad y contexto, para ser vigente cada uno de estos textos. La discusión puede no trascender , o puede perderse, si no se encuadra en su justa medida temporal. Sin embargo, las entradas de blog de K-punk son textos que, más allá de ser interesantes y siempre actuales (Ballard y el psicoanálisis son tan atemporales como el Batman de Nolan y Wall-E), dan lugar a una escritura nada banal, a pesar de tratar de Gran Hermano, por ejemplo; a una escritura que se alinea con con la idea de Zero Books; una escritura no académica pero sí intelectual. Esta escritura es cada día más necesaria, en medio de eventualidades culturales que responden a dinámicas netamente capitalistas (la música reducida al hit y al featuring, la sobre explotación de la saga en el cine y la literatura, el antiintelectualismo de las derechas), y de n pensamiento que se comporta cual animal huraño, que se resguarda en cuevas o torres de marfil. La escritura es una forma de abordar y construir el mundo, por lo cual no debe reducirse a una forma de expresión del lenguaje como mera herramienta. Mark Fisher lleva a la democratización del conocimiento por su escritura y a través del abordaje de temas que tienden a ser rechazados en los círculos intelectuales: los productos de la cultura.
Si bien puede que uno se pierda parte de las columnas por no haber visto la película leído el libro que reseña, la crítica que Mark Fisher realiza sobre las distintas obras, es una obra en si misma. No es una lectura ágil en algunos momentos pero se disfruta con el aprendizaje que deja el mix de referencias y pensamientos.
Más que filosofía es un conjunto de ensayos proto-filosóficos de lo más variado. Hay que leer a Fisher. Ante lo dicho anteriormente, son ensayos súmamente lúcidos que nos muestran que nuestro mundo es mucho más distópico de lo que nos invita a creer, sólo hay que verlo bien. Me de mucha curiosidad leer los volúmenes II y III.
Artículos de temas muy variados, algunos difíciles de conocer, como programas de la TV inglesa, pero en todos se nota la enorme capacidad de análisis de Fisher