En Bestias de carga se hace un breve repaso por la evolución de la explotación, por un lado, de la explotación de lxs humanxs sobre los demás animales; y por otro, de unxs humanxs sobre lxs demás, señalando cómo el desarrollo de las técnicas de dominación a los dos niveles es totalmente paralelo, y cómo muchos mecanismos de esa dominación se aplicaron primero con animales no humanos y luego con humanos. El texto busca acabar con esa “ilusión” de que ambos tipos de explotación son independientes entre sí, de manera que uno pueda existir sin el otro y no se hayan retroalimentado históricamente, y servir de reflexión tanto para lxs “animalistas apolíticxs” como para lxs “anticapitalistas especistas”.
En la segunda parte, se reflexiona sobre la lucha por la liberación animal y se señalan sus puntos en común con el movimiento comunista, entendiendo por “comunista”, no la ristra de siglas y partidos en que solemos pensar, sino “el movimiento hacia la abolición de los estados, las clases, la propiedad privada, el dinero y las jerarquías de poder, y la creación colectiva de los medios para satisfacer nuestras necesidades y deseos”.
Los textos que había leído hasta ahora sobre la lucha animalista solían estar más centrados en las condiciones de explotación de los animales, sus derechos como sujetos morales pasivos o las formas de maltrato más comunes a día de hoy. Este pequeño ensayo, sin embargo, me ha sorprendido porque, desde el más clásico discurso marxista, analiza los paralelismos entre las condiciones de explotación de los trabajadores y la de los animales.
'Bestias de carga' te lleva de esta manera al origen más básico de la lucha por los derechos de los animales, la alienación, la conversión de un sujeto a un objeto de potencial explotación.
Ya sabemos que la utopía del comunismo como salvación de las sociedades capitalistas no vende mucho hoy en dia. Se le hace algo de propaganda, pero no domina el libro.
Me ha sorprendido mucho el epílogo donde se ejemplifica con la relación que tuvo el movimiento de la subcultura punk en Reino Unido con esta lucha. Al principio pensé que qué me importaba a mí los guiris punkarras, pero en seguida me despertó el interés y lo acabé leyendo con gusto.
Se trata de un ensayo acerca de la liberación animal y el comunismo, que además incluye distintas reseñas del mismo y las posteriores respuestas a esas reseñas de sus autores.
Me ha gustado mucho, he subrayado tanto que he hecho un documento Word con mis notas y comentarios para tenerlo de cara al futuro. Me parece un ensayo necesario para aquellos comunistas que solo ven importancia en la lucha de clases (supongo que porque ellos no están atravesados por ninguna otra cuestión: ni de género, ni racial, ni capacitista y de cualquier otra índole).
En cuanto a las reseñas (contrarias) al ensayo solo puedo decir que me parecen cuanto menos absurdas, utilizando argumentos tan manidos como que los leones no se plantean si deben cazar o no antílopes (no eres un león), que los cultivos de soja están destruyendo el Amazonas, como si esos cultivos no se usaran en su mayoría para la ganadería (una vaca come mucho más que tú), o comparando la liberación de animales de laboratorios y explotaciones ganaderas con el robo de ropa por ser ambas acciones "contrarias al capital". También tachan a los veganos de "moralistas", como si hubiera algún contexto en el cual explotar animales pudiera estar bien.
En definitiva, recomendado, es breve y no especialmente denso.