Me gusta como escribe Geisse. Sus letras de alguna manera pareciesen bañadas de una tradición más oral. "Pobres diablos" me gustó mucho y este igual, aunque es menos ambicioso y más acotado. La historia de Catechi, el perro, y su dueño mientras pasan sus días en el aburrimiento y la borrachera de un pueblo chico.
En que ambos son el otro. El dueño es el perro y el perro el dueño y al revés.
"Quizás sea una deformación de Tekachi, valiente en japones. Es una buena hipótesis. Pero no: ¿cómo aprendieron japones en mi casa? En mi casa no aprendieron japones. En mi casa el Japón no es verdaderamente importante. Catechi no es Tekachi. Tekachi no es Catechi."
"Ahí vive una jauría de pastabaseros, quiltros sucios y tiñosos, hambrientos de un hambre tóxico que se los traga rápidamente."
Llegué a ‘Catechi’ tras leer ‘Pobres Diablos’ (2018), el compilado de cuentos donde Geisse aborda, desde el imaginario popular, lo demoniaco y maldito desde un relato cercano a lo oral, donde el pánico, la oscuridad y la desesperanza toman protagonismo en escenarios como el mundo rural de antaño en adelante. En ‘Catechi’ pasa parecido, pero el autor se deshace de ciertas capas de misticismo y nos acerca a una narración más palpable, pero no menos trascendental.
Un hombre con una vida corriente pasa sus días en un pequeño pueblo donde transita uno que otro hombre corriente. En ese lugar incómodamente monótono su única compañía sincera la encuentra en su perro, Catechi. Sin embargo, más que una simple mascota, Catechi es él y él es Catechi también, ambos, amo y perro, son uno, más allá de la amistad o mera cercanía.
Con «El Catechi soy yo. Yo soy el Catechi» arranca un mundo donde se mezcla lo animal con lo humano, en una simbiosis donde se expresan las desaventuras que viven los hombres y perros frente al mundo: las peleas callejeras, la desconfianza, el hambre, la enfermedad y la muerte; y donde la lucha por sobrevivir a la hostilidad te mantiene alerta y dispuesto a lanzar las fauces por tu vida.
Con su prosa característica, llena de cotidianeidad y destellos brutales, Geisse nos cuenta una historia que ya hemos escuchado, la del perro y el hombre, a través de un meta-relato donde combina ambos mundos interiores con trozos de literatura universal, como Victoria Woolf o Alfonso Alcalde, en una novela en viñetas que cuentan por si mismas una historia.
Un relato delirante propio del universo literario de Geisse, pero donde la ternura y fragilidad predomina frente a la violencia de vivir. 'Catechi' es un suspiro que sobrecoge, abraza y deja ir, a donde sea que la vida lleve a un perro y a un hombre.