En este libro se nota la madurez no tanto de Holmes, sino que también de Conan Doyle. Los misterios están estructurados de forma más astuta, ya no todo se resuelve con una explicación al final. Al mismo tiempo vemos a un Holmes más adulto, más tranquilo, en una posición distinta en la vida y en su forma de enfrentarse al mundo.
La aventura del detective moribundo: Sherlock es un gran actor, completamente dedicado a su oficio. No deja de ser admirable la forma en que realmente se dedica a las otras facetas que lo hacen un mejor detective. Watson siempre ha sido débil con él, un tierno que le resulta imposible decirle que no y no importa cuántos años pasen, Holmes siempre será su debilidad. El caso es casi anecdótico porque no tiene mucha relevancia, al final es una forma de ver una faceta interesante del detective.
La aventura de Wisteria Lodge: fue interesante en su construcción, ya más lejano a lo que solía contar el autor con sus primeros relatos en los que todo se resumía al final con un personaje contando su historia. Destaco al inspector, Baynes, que logró estar al nivel de Holmes y este mismo fue capaz de apreciarlo, algo no muy habitual con el detective. No puedo dejar de lado la mezcla casi racista de los españoles y los hispanos, como si todos fuéramos lo mismo y las descripciones del Caribe aplicaran para todos los que hablamos español.
La aventura de los planos de Bruce-Partington: me gusta mucho este caso. Es interesante el cómo funciona, además, involucra espías y un caso importante para la nación. Otro caso más en el que hay metida una joven pareja enamorada en asuntos de estado y todo un enredo al respecto. Además, volvemos a tener a Mycroft, quien por cierto me pareció más animado y expresivo de lo que recordaba.
La aventura del pie del Diablo: me gustó mucho, claro que no tenía cómo deducir el asunto de la droga, pero toda la lógica detrás del misterio me gustó. Era razonable de entender su funcionamiento, igual que las personas responsables y sus motivaciones. Aun así, está muy bien estructurado y resulta divertido de leer. Disfruto cuando Holmes hace de juez y jurado y decide no intervenir, algo que suele pasarle más y más con la edad.
La desaparición de Lady Frances Carfax: admito que me gustó menos que los otros, pero más por el cómo se va desarrollando que por el misterio en sí, ya que el asunto es bastante interesante. Recuerda al sabueso por el tema de Watson investigando solo mientras envía reportes a Holmes, por desgracia el doctor vuelve a fallar. Me gusta que ya no todo se resuelve al final con largas explicaciones.
La aventura del Círculo Rojo: estuvo interesante, ya dije que los misterios y las pistas en este libro están mejor estructuradas y este relato no es la excepción. Aunque aquí vuelve al truco de que una de las víctimas se pone a narrar un relato largo que da sentido a todo, algo que pensé que ya no sucedería en este, uno de los relatos más antiguos. Sin embargo, estuvo bonito que trajera de vuelta el estilo inicial de sus relatos.
El último saludo: un gran cierre que en realidad nos dice que todo vuelve a su inicio y sigue. Holmes está en las andanzas de nuevo, Watson se alista de nuevo. Al fin conocemos el nombre de la señora Hudson y sabemos que Holmes, sin importar la edad, siempre estará ahí para cuando su país lo necesite. Probablemente escrito por Mycroft por todo el tema político y con Holmes siendo un espía, ya no solo un detective. Será el último saludo con sus 60 años, pero no es su final.
Me gustó bastante este libro, ya solo me falta el archivo para terminar con todo lo que hay de Sherlock Holmes y no puedo evitar la sensación de tristeza. Ya el solo hecho de leer a un Holmes más adulto, más reflexivo y menos altivo con sus semejantes muestra que el paso del tiempo afecta a todos, incluido el famoso detective.