Manuela Sáenz de Vergara y Aizpuru (Quito, 27 de diciembre de 1797 - Paita, Perú, 23 de noviembre de 1856) fue una patriota ecuatoriana, reconocida por la historiografía independentista hispanoamericana contemporánea como heroína de la independencia de América del Sur. Es conocida también como Manuelita Sáenz o Libertadora del Libertador, apodo que le otorgó Simón Bolívar al salvarle la vida durante la conspiración Septembrina en Bogotá.
Criticada, denigrada, ignorada y desterrada por sus contemporáneos, aun décadas después de su muerte, solo a mediados del siglo XX, empezó a ser reconocida como una gran heroína y prócer en la gesta de la independencia o como precursora del feminismo en América Latina.