Me costó terminar el libro por la prosa algo enrevesada. El autor se detiene mucho en nombres y apellidos a lo largo de todo el libro. Pero valió la pena. Pepe Tejero se ha documentado meticulosamente y relata la última fase de la conquista de Tenerife. Resalta la historia de amor entre Gonzalo del Castillo y la princesa Dácil, y cómo lo acogieron los guanches tras haberlo herido y su papel posterior al dar por terminada la conquista. Muestra los dos puntos de vista, el relato desde el bando castellano que se creen con derecho de quedarse con tierras y esclavos y desde el pueblo originario que ven destruido su paraíso.