Martin se niega a convertirse en el perfecto ingeniero con que sueñan sus padres y, antes que estudiar, prefiere perderse en las montañas. La aventura y la naturaleza lo seducen. El se cree capaz de todo, hasta de asumir el desafío de escalar la montaña mas alta del mundo.
Muy buena novela que relata las aventuras de ascensión al Everest, desde un punto de vista de un personaje ficticio en tercera persona, pero relatando la travesía real que realizó Jordán, se me hizo corta pero la intensidad fue bastante emocionante en ciertos tramos de la historia
Ésta historia habla sobre la superación de uno mismo, de hacer lo que los demás no esperan y finalmente lograr su objetivo... pero lo más importante de todo, habla que siempre existe el trabajo en equipo, todos para uno y uno para todos
Ligero y fácil de leer, aunque no destaca en mucho más. Durante gran parte del libro, el protagonista se me hizo demasiado insoportable como para conectar con él. Es el típico personaje con una mentalidad ganadora, que parece no conocer la derrota y se cree superior al resto. Egoísta y egocéntrico son las mejores formas de describirlo. Por otro lado, la trama es bastante plana. Cumple sin más, pero las pocas veces que la historia empieza a rozar algún tema interesante, todo queda en una simple observación interna del protagonista. Tampoco hay una evolución real en él; da la impresión de que buscaban dejar una moraleja sobre la importancia del trabajo en equipo, pero lo abrupto del cierre y la falta de carisma de Martín hacen que se sienta muy forzado. En ningún momento percibí un cambio genuino en su actitud, y el mensaje final da la sensación de estar ahí solo por conveniencia de la trama.
Ágil, transmite muchas emociones y permite conectar mucho con el protagonista. Se logra rescatar muy fuerte el concepto de "equipo". Superó mis expectativas. Pensé que iba a ser un poco fome.