Península Ibérica, mil novecientos y algo. Hispania y Lusitania, con las arcas vacías y las Indias revueltas, deciden unirse en un solo reino de dos tronos fundando el Birreino de Hisperia. En él, la Inquisición cohabita con las criaturas mágicas, los galeones dejan paso a los poderosos barcos de vapor y los dirigibles surcan los cielos que hace siglos pertenecieron a los desaparecidos dragones.
Izel, una mestiza proveniente de un extraño pueblo aztéxica; Félix, un sonriente mecánico norteño, y Lucas, un poeta metido a periodista, encuentran accidentalmente un lingote de oro de ocho kilos con un pegajoso rastro de muerte adherido a él.
Perseguidos por un misterioso asesino, recorrerán Hisperia a bordo de barcos, trenes, autobuses y dirigibles pirata en busca de una respuesta a la pregunta: «¿A cuántos muertos equivalen ocho kilos de oro?».
A tomar por culo, 5/5! Se admite disentir sobre esta nota, pero aviso de que tengo padrinos y el reto a duelo os iba a caer en ya.
Nuestro Terry Pratchett español nos regala una historia sobre una España ucrónica/steampunk con magia y criaturas mágicas incluidas. Ambientada en un mil novecientos y algo. Y sí, hay lingotes de oro de por medio. Y “barcos” pirata, claro.
Es una novela de aventuras con todos esos ingredientes que he dicho y alguno más (parte de los ingredientes se utilizan para hacer croquetas)
Y es una gozada.
Los toques de humor absurdo (Pratchettiano 100%) y los simpáticos personajes hace que la sonrisa no desaparezca de la boca en ningún momento. La trama más que correcta quiere que sigas leyendo para ver en qué acaba la cosa. Y los diálogos y estructura de capítulos te llevas en volandas hasta ese final que llega demasiado pronto porque quisieras seguir metido en la historia cientos de páginas más.
¿A que está claro? Que lo vais a pasar bien leyendo (siempre que no esperéis Guerra y Paz, a ver) y que no es necesario que hayáis leído antes al autor.
Morán nunca decepciona. Marcad esas palabras. Son una de las pocas verdades universales que existen en este mundo, como que el sol calienta, el universo y la estupidez son infinitos y el mayor placer de la vida son las croquetas. Tenéis que leer este libro, aunque sólo sea por ver un dirigible haciendo drifting en los Pirineos.
Hablando de dirigibles... ESTE LIBRO POR FIN DA UNA EXPLICACIÓN A POR QUÉ ALGUIEN USARÍA DIRIGIBLES STEAMPUNK EN COMBATES AÉREOS.
Esta novela podría encuadrarse en el género steampunk español y, por tanto, se trata de una ucronía basada en el desarrollo de las máquinas de vapor como motor del progreso en lugar de como ocurrió realmente, de manera que encontraremos todo tipo de vehículos a vapor, como barcos o dirigibles, e incluso una mezcla de ambos, además de otros ingredientes como la magia. Mi interés por esta novela me llegó por recomendación de mis amigos de GR, ya que, en comparación con otras obras conocidas del autor, es auto-conclusiva.
“Por fin entendió lo que sentían los marinos de los galeones de vela cada vez que eran adelantados por un carguero de vapor”. (Félix Carbonero).
El autor es Sergio S. Morán, muy valorado en GR y considerado a veces como el Terry Pratchett español. Es autor igualmente de obras como “El dios asesinado en el servicio de caballeros” y “Los muertos no pagan IVA” (ambos de la serie “Parabellum”). Esta obra se publicó en 2019 por Insólita Editorial.
“La química es ciencia, y aunque en algunos puntos hay mucha controversia, la ciencia es un conjunto de normas fiables. La alquimia no es ciencia pura. Es donde la química se junta con la magia y se vuelve más inestable, es un término medio entre ambas” (Pánsinsal).
La obra narra las aventuras de tres pintorescos personajes (El mecánico Félix, la mestiza Izel y el periodista poeta Lucas), que se encuentran a raíz del hallazgo de un lingote de oro de 8 kilos, que arrastra un amplio rastro sangriento. En sus diversas peripecias coincidirán con alumnos de una Universidad mágica, hechiceros, brujas y piratas, entre otros personajes, para afrontar una trama de corrupción que llevará a una aventura de piratas aéreos, donde los protagonistas lucharán junto a estos piratas, cada uno a su manera y con sus intenciones, frente a una siniestra trama internacional.
“El Banco El Dorado recibía dinero por parte de las figuras políticas más importantes, incluyendo con seguridad ambas coronas. Hacía crecer ese oro usando magos y luego tirándolos en callejones. Con el oro aumentado, pagaba la deuda de sus inversores, los cuales estarían satisfechos de no deber más dinero y poder seguir gastando al ritmo que estaban acostumbrados”. (Perla DePecio).
Puede que sea por mis altas expectativas o porque este estilo no es para mí, pero lamento constituirme en opinión discordante en cuanto a la valoración de esta novela, si bien ésta debe entenderse solo como mi valoración personal y no sobre la calidad de la obra. En mi opinión, la novela gana en el tramo final con la historia de piratas con papeles invertidos (estos son más bien los buenos), pero es demasiado lenta hasta llegar aquí. No comprendo por qué se han de distorsionar los nombres de las localizaciones geográficas, cuando siguen siendo perfectamente reconocibles (endlandesa por finlandesa o Matrice por Madrid, por ejemplo), como parece ser la voluntad del autor. Tampoco me parece acertada la inclusión del dios de la guerra azteca (tendría que decir aztéxico) Huitzilopochtli, para justificar la magia de Izel, ya que no hay contrapartida y creo que supondría entrar en otra dimensión diferente al del entorno de los otros personajes de la novela.
“Describir el infierno usando solo palabras era una empresa verdaderamente difícil, y quien más se había acercado había sido el escritor Durante Boccacchiancla, que fue capaz de describir lo que había visto en un libro encuadernado con piel humana y escrito con cerillas”.
Sin embargo, sí que entiendo y aplaudo el contenido irónico, ácido y satírico de muchos pasajes, que, estos sí, los he disfrutado.
“El Banco Navarroyo se ha dedicado en el último mes a vender la mayoría de sus bienes y a reinvertir en sus empresas aeronavales y armamentísticas… Quieren una guerra porque saben que es uno de los negocios más lucrativos que hay”. (Perla DePecio).
Por todo ello, he de reconocer que no he conectado con la novela. Podría ser que le haya perjudicado que la haya leído coincidiendo con “Buenos presagios”, de Pratchett y Gaiman, que me ha gustado notablemente más que esta. Por ello, mi calificación es de 3 estrellas. Los que me leéis habitualmente, sabéis que me gusta incluir alguna referencia a las películas que cada novela haya generado. En el caso de esta, no conozco ninguna, de modo que si alguno sabéis de alguna, os agradeceré que me lo comentéis.
“¿Cree realmente que lo que busca un periódico es contar la verdad mientras gana dinero? Es realmente un poeta empedernido señor Florido. Un periódico busca ganar dinero mientras cuenta la verdad. Sutil, pero diferente”. (Joaquín Cartanegra).
Finalmente, recomiendo la novela a los que seáis seguidores del estilo steampunk o de las aventuras que se desarrollan en este tipo de ucronías, para pasar un buen rato, sin mayores pretensiones.
Me remito a lo que he dicho otras veces, Morán no defrauda.
Es un libro de aventuras, con magia, intrigas, traiciones, amistad... no decae en ningún momento. Por sacarle una pega diría que hasta le faltan páginas para algunos personajes!
Muy divertido, en la línea del autor. Es de esos libros que si te gusta el género aventuras-fantasía lo disfrutas desde la primera hasta la última página y además al terminar te quedas con ganas de más.
Así que como moraleja, ¡muy bien todo! Cuando salga la siguiente parte ahí estaré.
Este libro llevaba casi un año cogiendo polvo en la estantería. Una parte de mí sabía que me iba a encantar y que me iba a hacer reír como los libros de Terry Prachett. Sin embargo, entre una cosa y otra he acabado leyéndolo hará casi un mes.
La primera vez que leí a Morán fue gracias a la saga de novelas de fantasía urbanas: Parabelum que cuenta con las entregas “El Dios asesinado en el servicio de caballeros”, “Los muertos no pagan IVA” y proximamente "Se vende Alma"
Esta novela es la primera entrega de una serie titulada “Mil novecientos y algo”. Morán nos propone un mundo alternativo. En ella nos encontramos en pleno siglo XIX en una península ibérica dividida por dos reinos que pueden resultarnos conocidos: Hispania y Lusitania. Debido a una serie de problemas económicos, ambos reinos deciden unirse en un solo reino formando el llamado Birreino de Hisperia.
Entre las curiosidades de este mundo podemos destacar tres cosas: la primera, que la inquisición aun actúa y tiene un papel importante en la sociedad, la segunda, que las criaturas mágicas cohabitan con los humanos por las calles de Hisperia y por último, que el mundo se encuentra en plena revolución industrial: los galeones pasan a ser barcos de vapor y surcando los cielos ya no se ven a los dragones ya extintos sino dirigibles.
En cuanto a la historia, como he dicho antes, se trata de una primera entrega por lo que no puedo profundizar tanto como quiero ( además de que quiero hacer una reseña sin spoilers). Con esto no quiero decir que se trate de una mala serie, al contrario, me ha gustado mucho y me ha curado mi resaca lectora. Tantos los personajes como las historias que crea Morán me parecen increíbles. Su imaginación como sus toques de humor absurdo no tienen límites, esto último, como el mismo ha admitido ha sido gracias a Terry Prachett, autor que le ha influenciado mucho. Asimismo, se percibe un claro desarollo como autor de novelas desde "el Dios asesinado..." hasta esta última entrega y eso es algo que me encanta.
Como conclusión quiero decir que Morán es un autor de fantasía que se le debería dar una oportunidad sí o también porque la verdad merece mucho la pena.
Menudo viaje! Este libro vale su peso en oro (de Lingotazo de oro). Risas, tensión, drama, croquetas, piratas, magia, chantajistas, luchas a espada y más risas. No lo dejéis escapar. Reseña en el blog en breve.
2,5/5 Me pareció que alguien comparaba esta novela con Terry Pratchett. Mmmm. No es Mundodisco todo lo que contenga trazas de a) fantasía (steampunk con magia, más bien) y b) humor. Por otra parte, no es mala novela, pero tampoco he conectado con ella. Empezaba bien, con una sonada presentación de los personajes y una interesante reflexión sobre los efectos sociales de una disrupción tecnológica (la escena de la estación de autobuses), pero luego esta road movie pierde fuelle y mi interés pronto se evapora. ¿Lo pilláis? ¡Fuelle! ¡Evapora! ¡Porque es steampunk! ¡Si es que soy un cachondo, joder! … Vale, vale, ya me voy.
audiolibro Me ha gustado mucho esta fantasía, su humor, sus entrañables personajes, los nombres geográficos, toda la estructura misma. Me ha encantado la descripción de algunos personajes como el elfo de la desvencijada tienda. Me he perdido un poco en la batalla final de dirigibles y en la transformación en maga de nuestra heroína, que me ha parecido un poco larga y confusa pero solo es una mínima parte del todo. En resumen un muy recomendable pasatiempo ilustrativo del buen hacer de Sánchez Morán. (8/10)
Una historia entretenida, contada con mucho humor y un aire steampunk. Recomendable. Reseña "gastronómica" completa en Origen Cuántico: https://www.origencuantico.com/el-lin...
Me ha encantado la construcción del mundo, la ucronía, el steampunk, los personajes, la ambientación y el humor que destila cada página del libro. Me han fallado momentos puntuales de la acción, que no eclipsan la maravilla del resto. Deseando una segunda entrega.
Lo que he disfrutado este libro no tiene nombre. Ha sido una lectura lenta porque este mes ha sido complicado para leer pero me sacaba una sonrisa siempre que lo cogía. Un estilo divertidisimo, mordaz, hilarante que me ha tenido enganchado de principio a fin. Los personajes carismáticos e interesantes.
Quieto saber más de este mundo, de su magia y de sus personajes, así que estaremos pendientes de posibles continuaciones. Y desde luego pienso seguir de cerca al autor,me ha dejado con ganas de más.
Sabes cuando encuentras a un autor que haga lo que haga, vas a disfrutar? Pues ese es Morán. Su capacidad para crear mundos y personajes, de dotar sus novelas (y comics) de tales personalidades y tramas. Tramas que evolucionan y se entremezclan maravillosamente.
Quizá El Lingotazo es su novela más “lineal” y aún así no deja de ser divertida, emocionante y tan carismática que te irías de copas con ella.
Es que el jodido escribe bien, aún cambiando de registro a algo Hispanopunk.
Para cuando más cosas? Las necesito como oro necesita el Banco Navarroyo.
Me ha gustado mucho el libro. Con ese final asumo que van a haber más libros, los esperaré con ganas. También necesito contratar a Kratos para ocuparse de cierto dios. (Tendría Morán alguna expectativa de periodista, o con la verdad, y está esto reflejado en el personaje de Lucas? 🤔)
La obra de Sergio S. Morán es divertida, ahí radica la mayor de sus ventajas y, además, es atemporal; de esos cuentos que nos explicaban de pequeños o veíamos en películas antiguas y nos atrapaban como lo habían hecho antes a nuestros padres. Aunque el tono socarrón puede sorprender de entrada, lo cierto es que da una pátina de desdramatización a toda la historia que se agradece. El libro no cae de las manos.
Libro de aventuras escritas desde el humor con ecos de mil campanas conocidas. Mezcla de steampunk, historia ficción y fantasía (sí, todo junto, como las croquetas) con personajes muy potentes que compiten por ser el favorito de las lectoras. Yo aún no me he decidido. Me gusta el estilo de Morán por su capacidad de crear capas y darle sentido a cada escena, destacando sólo aquellos detalles relevantes para la historia y obviando aspectos que puedes añadir tú como lectora. No acompaña de la mano, no mastica por ti cada párrafo. Presupone que le sigues el ritmo, y eso se agradece. El libro es autoconclusivo pero deja puertas abiertas (autopistas, casi) a continuaciones. Me alegra haber ido a la presentación en Barcelona donde se explicó que hay ya una serie de novelas en preparación para continuar conociendo este universo paralelo tan cercano. También tengo mucha curiosidad por leer la aportación de Mr. James Stapleton al mundo de Mil novecientos y algo.
*Se ajusta las gafas de hipster* Llevo leyendo a Morán desde ¡Eh, tío! y casi el principio de El Vosque, así que sé bastante bien que se maneja como nadie en la forma de crear una historia general, pero al mismo tiempo hacer que las escenas tengan sentido y enganchen. Cuándo tú lees una página de cómic de una de sus historias, es completa en si misma, pero te obliga a seguir leyendo para conocer el resto. Este era un "problema" que noté cuándo leí El Dios Asesinado en el Servicio de Caballeros, pero que aquí ha ido puliendo. Ya hablaré de ello en detalle, que primero quiero quejarme un poco.
El estilo que usa Morán no deja de recordarme a Pratchett, con descripciones recargadas y llenas de metáforas. El problema es que abusa de ellas (al menos en la primera parte, o yo dejé de darme cuenta) quedando excesivo , sacándome de la lectura. En general, la primera parte de la novela me ha resultado más floja, por el estilo recargado, pero también porque parece que le cuesta pillar el tono a todos los personajes: Félix está definido desde el principio sin problema, pero Lucas e Izel tardé más en pillarles, quizá porque sus motivaciones son más complejas que las del mecánico y necesitan más capítulos para desarrollarse. Luego están todos los secundarios, a cada cual mejor, sobre todo cuándo llegamos a la parte de La Nube, que se hacen de querer.
Y ya que hablamos de La Nube, toca hablar del worbu de Mil novecientos y algo. Me ha encantado (me falta un mapita en el libro) y está muy bien currado entre Morán y el señor calcetín, aka Jack Stepelton*. Es gracioso, creíble, documentado y muy divertido. Y tiene cosas steampunk, lo que da muchos puntos extra.
Sobre lo que decía del ritmo, Morán lo sabe llevar muy bien. Tanto dentro de cada capítulo, como en conjunto, es muy constante y frenético. Y brilla especialmente en la segunda mitad, cuándo ya se han terminado todas las presentaciones y toca acción a raudales. Y llorar, porque Morán está innovando, y no sólo mata señores guapos, sino que hace que los personajes sufran y tengan luchas internas. Creo que prefería la parte de morirse señores guapos sólo.
De este libro, sólo me queda decir que sí, que la presentación muy bien, pero dónde está el resto.
*No sé como se escribe, perdón, pero he estado buscando durante cinco minutos y nada.
Comentario con spoilers:
Todo el plan del banco Navarroyo me recordó mucho al plan de Moriarty en Sherlock Holmes Juego de sombras, lo que está muy bien.
Muy en su línea, Morán presenta aquí una historia bien pensada, con personajes creíbles y un contexto que, aunque disparatado, despierta muchas medias sonrisas por lo descarado e irreverente que es.
Pienso que el ritmo se resiente un poco porque hasta que la novela no ha avanzado un buen trecho no se revela el auténtico argumento y mientras tanto solo es una sucesión de acontecimientos sin un flujo apreciable. Lo que se suele denominar como "conflicto" tarda quizá demasiado en aparecer, en este caso el enfrentamiento entre el trío protagonista y la gente que hay detrás del lingote.
La principal pega que le veo, en cambio, es que conforme avanza la trama se va perdiendo el foco en la creación de mundo, como atestigua la desaparición de las notas a pie de página bastante pronto en la novela, las cuales se antojaban como una buena forma de darle color al escenario. Desde la mitad por lo menos, el mundo "ya está construido" y sólo queda la acción. En el fondo eso revela lo poco que ha habido que esbozar realmente de éste para escribir la historia, aunque Morán y Stapleton hayan detallado muchos más aspectos por puro gusto.
Sobre el tema del steampunk, me limito sólo a señalar que aunque jocosamente digamos aquello de "ponle un engranaje y di que es steampunk", la realidad es que si la trama podría suceder en cualquier contexto sin los citados engranajes (o dirigibles) entonces es puro decorado. Afortunadamente Morán ha optado por no usar el término, acuñando en su lugar el simpático "iberpunk" que más que "steam(punk) en España" yo prefiero interpretar como "punk sobre España", es decir, reírse un poco y sin demasiada malicia para lo que puede ser, de esas cosas tan nuestras como la Guardia Civil, los políticos/banqueros/empresarios corruptos o la siempre compleja relación con nuestros parientes del otro lado del charco... o del oeste peninsular. Lo de los engranajes y dirigibles queda en esta ocasión, y con buen resultado en mi opinión, como decorado, y eso en este caso funciona, que es más de lo que se puede decir de muchas historias supuestamente steampunk. Si hay una continuación, bienvenida sea. Pero primero Parabellum 3, ¿vale, Morán?
Tiene humor, sí. Pero no diría que es la característica más destacable del libro. Había leído comparaciones con Terry Pratchett pero mientras él escondía una gran crítica social bajo toneladas de humor y sátira, Morán lo hace con menos humor y más drama y una crítica social menos metafórica y más directa.
Hay más magia y menos fantasía de la que me esperaba con una tecnología pseudo steampunk como punta de una revolución industrial. Y sin embargo todo parece muy familiar, no sólo por las ubicaciones "inspiradas" en lugares reales sino por la corrupción política, el desdén de los ricos y la falta de escrúpulos de los bancos. MUY familiar...
La historia está narrada desde el punto de vista de tres protagonistas completamente dispares y muy diferenciados. Hay una representación justa de diversidad y unos personajes muy bien construidos. Si tuviera que sacarle una pega sería que algunos de ellos, por muy inteligentes que sean, pecan en más de una ocasión de una nobleza muy inocente que te hace llevar las manos a la cabeza.
Hay aventuras, mucho drama, algo de tragedia y pinceladas de humor sobre una historia con tintes mágicos en la que cualquiera puede sentirse identificado.
Morán no deja de sorprenderme, y de momento siempre para bien.
Vengo de leerme la saga Parabellum y Érase una puta vez, que son comedias excelentes y muy fáciles de leer, entrelazadas con otros géneros. Creo que El Lingotazo es más una novela de aventuras/negra muy buena guiada en todo momento por una narración cómica, pero quizá por ese motivo ligeramente me ha resultado más lenta que las anteriores.
Este libro es gracioso de forma constante, sin que los chistes interfieran en el dramatismo o la tensión del argumento, y es dramático, y tenso. Como mínimo bastante más de lo que lo era Parabellum. La historia en torno a los lingotes, los personajes y cómo se entrelazan, las distintas tramas y cómo se entrelazan con la trama principal están muy bien escritos.
Es una muy buena lectura, si conoces cosas anteriores de Morán probablemente te guste, sólo ten en cuenta que el ritmo es más pausado. Y si no... pues léetela, es curioso lo mucho que se puede escribir acerca de un lingote de oro que cae del cielo. ;)
El periodista Lucas Florido de Espinoza, el mecánico Félix Carbonero e Izel Aguilar, una joven recién llegada del Virreinato Aztéxica, se convierten en extraños compañeros de viaje en la estación de autobuses de Gádiz.
Durante el viaje a Matrice, una de las capitales del birreino de Hisperia, se topan con un lingote de oro. Pero no uno cualquiera, sino un lingotazo de oro embrujado que les traerá más de un problema. Y de dos, en realidad…
“El lingotazo” es una divertidísima novela de Sergio S. Morán que mezcla fantasía, steampunk y muertes a cascoporro. Entre sus páginas encontraréis brujos, asesinos, banqueros corruptos, piratas y dragones. Bueno, dragones no, que los expulsaron de Hisperia hace siglos.
Una lectura muy loca, ideal para echarse unas risas y olvidarse del mundanal ruido. Algo que se agradece mucho estos días.
Como siempre, este autor es una apuesta segura. Me gusta todo lo que leo de él. En este caso, nos encontramos con una ucronía ambientada en una España steampunk mezclada con magia y humor. Vamos, que lo tenía todo para que me gustara y así ha sido. Espero que siga escribiendo historias sobre esta serie. Recientemente se ha publicado Las doce en el Beheaded Ben, que creo que está ambientado en el mismo mundillo. No creo que tarde en leerlo.
Morán sorprende mucho con este libro. Buenos personajes, buena historia, chistes a tutiplén... No ha habido una página que no me haga hecho reír prácticamente. ¿Qué harías si de repente 8kg de oro cayeran del cielo matando a un asaltante? ¿Y si ese oro fuera parte del engranaje de una conspiración mundial? ¿Y si existiera la magia? ¿Serías capaz de hacer drifting en un barco pirata volador por los pirineos? La respuesta a eso y más, en este libro.
no esta a la altura de las aventuras de veronica guerra . pero es un libro entretenido pero que abarca muchas cosas . escuelas de magia . piratas . estafas reportajes colonialismo etc. se hace mucho para un libro tan corto y la verdad es que disfrute mas las partes de humor que tuvieron la primera mitad del libro que la trama del final. de todas maneras una lectura decente (nota . adore los nombres inventados de paises que ponia y otras cosas XD)
Hisperia es un lugar sorprendente un Birreino que ocupa la península y con un montón de colonias. Año mil novecientos y algo conviven también los galeones y los barcos de vapor sin dejar de lado a la magia. En esta tierra maravillosa cae oro del cielo hecho que enredará a los tres protagonistas en una trama que intentará asfixiarlos.
Si amigos, si... Nuevo universo pero misma diversión, Morán lo ha vuelto a hacer y ya se ha ganado el derecho a ser considerado un grande.
En esta ocasión nos lleva a un mundo steampunkizado con nuevos personajes, nuevos problemas, nuevas tramas corales pero misma poca vergüenza que siempre nos saca nuestra mejor sonrisa.
No soy imparcial. Morán me gusta mucho. Su estilo que, aunque es propio, admira y homenajea a Terrry Pratchett, resulta delicioso de leer para mí. No obstante, puedo entender que haya gente que no le guste este tipo de novela. A mí sí. El ambiente steampunk, la fantasía, magia mezclada con tecnología, el humor absurdo, los deus ex machina... conforman un libro bastante redondo.
Una vez más, Morán no defrauda. Monta un mundo ibérico en el que mete todo lo que le da la gana y queda bien. Nos da una novela de aventuras con tremendos giritos de guión, los mejores villanos, risas aseguradas y que nos rompe el corazón lo justo.
¿Que por que hay que leer este libro? Un mundo donde la magia existe, pero la industrizacion tambien. Una España perfectamente redefinida, un lingote de oro extremadamente poderoso. Unos personajes a los que adorar. Un humor desbordante y una historia extraordinaria. Ni lo dudes.