“Pendeja: diario de una adolescente trans” es una invitación a los pensamientos, angustias, ideas y preguntas que surgen durante la adolescencia trans, a los procesos que llevamos a cabo para encontrarnos en un mundo que nos educa para perdernos, a las poesías que escribimos cuando no nos responden un mensaje.
Haber leído Pendeja después de haber leído FATAL a principios de este año me dejó encantado con el crecimiento que Carolina tuvo como escritora. De hecho podemos decir que Pendeja es algo así como el germen de su siguiente libro de memorias. Tal como lo indica la bajada "Diario de una adolescente trans", nos encontramos con una suerte de diario íntimo en que la autora nos cuenta las vicisitudes que tuvo que atravesar durante sus primeros años de vida y adolescencia. Me gusta cómo desde la espontaneidad de su juventud deja bellas reflexiones y poemas que encierran tanta fuerza (furia trava) como ternura y autenticidad. Es importante destacar cómo, aún siendo una adolescente cuando escribió el libro, aborda de manera clara y directa la sexualidad, la genialidad y el placer trans. La existencia de libros como Pendeja es importante, ya que como la misma Carolina comenta en una de las páginas, el tema de la niñez/adolescencia trans siempre es abordada desde la visión adulta: acá tenemos una voz de una adolescente trans que tiene MUCHO que decir.
Este fue un libro cortito para re-amigarme con la lectura y volver al ruedo. Conocí a Caro por un amigo que vivía en Diamante, siempre me habló bien de ella. Me regalo este libro para que yo también pudiera conocerla mejor, por lo cual estoy agradecida.