3.5🌟
Creo que es una lectura que exige paciencia. Durante más de la mitad del libro (hasta aproximadamente el 60%) la narración se me hizo densa, cargada de contexto, explicaciones científicas y una maraña de personajes que parecen tener dos o tres identidades cada uno. Esta saturación ralentiza el ritmo y puede resultar tediosa, especialmente si se busca una trama más ágil o emocionalmente envolvente.
Sin embargo, una vez que se empieza a vislumbrar con mayor claridad el entramado del contraespionaje, la historia gana fuerza y las piezas comienzan a encajar. Es en esta segunda mitad donde disfruté de su potencial, con giros interesantes y una complejidad que, aunque desafiante, se vuelve mucho más atractiva.