El dolor por la muerte de un hijo es innombrable y se manifiesta de modos muy distintos. También lo hacen la soledad, el vacío, el miedo, la culpa y la rabia que traen consigo al saber que esa vida ha sido arrebatada. De la noche a la mañana, Soledad se convierte en la madre muerta de una niña muerta. El inspector Romero, encargado de investigar el caso, vivirá su propio calvario tratando de descubrir la verdad. La de la muerte de la niña y otra que solo le atañe a él. Soledad narra esa doble búsqueda desde la duplicidad constante de voces. También es un recordatorio de que, en ocasiones, la verdad no libera, sino que lo calcina todo a su alrededor.
Carlos Bassas del Rey nació en Barcelona, España, en 1974. Es Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra. Es docente en la Universidad Pública de Navarra, en la Escuela de Imagen y Sonido CTL de Pamplona y en cursos FORCEM (Formación para Profesionales de los Medios Audiovisuales). En 2007 fue galardonado con el Premio Plácido al Mejor Guión de Largometraje en el IX Festival Internacional de Cine Negro de Manresa, y su guión Malinche fue subvencionado por el ICAA en las Ayudas al Desarrollo de Guión de Largometraje.
8,5/10 Como obra característica de Carlos Bassas resulta corrosiva, cáustica, dura, etc. Carlos tiene una forma muy peculiar de escribir, con un estilo muy definido y que te hace reconocerle enseguida. El libro trata sobre la resolución del asesinato de una adolescente y como este hecho afecta a los sentimientos tanto de su madre, como del policía que investiga el caso, que también tiene sus propios fantasmas. La trama no tiene mucho más, pero el valor de la lectura no se basa en la trama, sino en la forma en que Carlos describe el sentimiento de soledad de una persona menospreciada, maltratada, hasta no poder más y que explota de hartazgo, porque no tiene a nadie en quién apoyarse. Muy recomendable su lectura, pero aviso que es duro.
En que momento las cosas que vives en el pasado, las heridas que vas acumulando, la rabia, la frustración, la humillación, el dolor, el cansancio (La lista se hace larga cuando una persona siente el peso aplastante de la soledad), en que momento todo eso explota y te ves al espejo y no te reconoces, no reconoces tu voz? Cómo no perder la razón cuando lo más valioso de tu vida está inerte, ya no respira, ya no puede hablarte, ya no puede explicar nada!
El tema es duro, pero la novela está escrita de una manera tan emotiva, nada de excesos grotescos, es solo la reconstrucción de los hechos a partir del asesinato de una pequeña. Leemos los pensamientos de sus padres y del agente a cargo de la investigación. Todos ellos quieren saber la verdad, que fue lo que pasó, quien atacó a la pequeña... esa respuesta es lo que cambiará todo.
El pasado, los propios fantasmas que acechan día a día, la verdad hiriente..... La prosa de este escritor es Sublime. El argumento es muy sencillito pero La trama está genial, y con esa narración tan transparente, lo convierte en uno de los mejores libros que he leído este año.
Es duro y duele, pero merece la pena pasar por este sufrimiento.
Que Carlos Bassas escribe diferente es un hecho, que lo hace muy bien, también. Está historia es corta, pero cruda y muy dura. Va directamente a la yugular y te deja tocado. Una opción excelente para los que quieran leer otro tipo de novela negra. No se arrepentirán.
Estamos ante una historia cruda, dura y triste, y esto es algo que Carlos Bassas ya nos dice antes de empezar, así que avisados quedamos, y si deseamos continuar, sabemos perfectamente lo que nos vamos a encontrar. Y lo que nos encontramos es la historia de una niña muerta, una hija muerta, y una madre muerta en vida. El argumento no tiene nada de especial, más bien es sencillo, la clave está en la forma que tiene Bassas de relatarnos una historia saliéndose un poco de la estructura clásica de este tipo de novelas. Me ha gustado por el hecho de salirse del concepto tan trillado de crimen, investigación y desenlace en exclusividad —algo infinitamente utilizado por tantos escritores de género negro y que ya empieza a ser tan repetitivo y poco imaginativo que produce cansancio y aburrimiento—. En este caso tenemos mucho más, pues la pericia del autor hará que entendamos como piensan y como sienten los personajes, y eso es lo que realmente hace interesante la historia. La forma de escribir de Bassas es a base de frases breves y cortantes que magnifican todavía más la dureza de la historia. Es un buen recurso porque le da mucha personalidad a la obra, aunque por contra, en algunos momentos se hace demasiado reiterativo.
"Algunos ya conocen la muerte (han perdido un abuelo, una abuela, un tío, una tía, un primo, una madre, un padre, un hermano o hermana), otros aún no la han visto de cerca, solo en el rectángulo de una pantalla de cine, de un televisor, donde es heroica, donde es bella, donde es épica. Donde está justificada. Donde tiene sentido. Donde solo mueren quienes lo merecen, y si lo hace el héroe, el chico, la chica, es por un motivo noble. Es por salvar al mundo. También hay alguno que acude al reclamo de una curiosidad morbosa; quieren ver si la descomposición ha comenzado a hacer mella en la carne; si la nena, que era tan guapa, que era tan perfecta, ya ha comenzado a desfigurarse."
Titulo: Soledad Autor: Carlos Bassas del Rey Año publicado: 2019 Motivo de lectura: #buzzwordathon Lectura / Relectura: Lectura Fisico / Electronico: Electronico Mi edicion: - Idioma: Español Puntuacion: 4.5/5
Eres un cuerpo calcinado a la espera de que un golpe de viento te desmiembre.
Es la primera vez que leo a Carlos Bassas del Rey, y estoy realmente impresionada.
La capacidad de Bassas para construir tanto personajes en estado de maxima vulnerabilidad como tambien personajes por de mas odiosos es realmente admirable.
Esta es una historia my dolorosa, y creo que el dolor reside en lo realista que se siente. La trama es un continuo desfile de dolor, tristeza, humillacion, maltrato e injusticia. Pero por sobre todo creo que trata de que pasa cuando ya no tenemos nada por perder, cuando nos despojamos del miedo y la sumision.
Algo que me parece original es el hecho
La prosa de Bassas es sencilla y directa, contundente, y esto lo hace muy efectivo. De esas historias que seria dificil olvidar.
Cuando me topé de frente con este texto me sentí golpeado por una cruda y fría realidad de la cuál no puedo dejar de pensar. Simplemente es imposible no pensar en lo "usual" que son estos casos de homicidio, casos de violación y todo lo que incluye esta historia. Desde el principio sentí un miedo por leer y en cuanto avanzaba más, eso se transformaba en rabia por los personajes tan despreciables que el autor pudo crear. En verdad que odié tantas expresiones, perspectivas, ideas, acciones;y las odié tango que me puse a pensar en la poca fe que tengo por esa parte de la humanidad.
Fue una historia muy dura con situaciones llenas de tristeza, maltrato, violencia de todos los tipos, rechazo, soledad, traición, engaño. Puedes sentir la soledad y la tristeza en cada una de sus páginas, nunca te librarás de la pena que ahoga este libro porque todo siempre gira en torno a la desgracia, al odio y la crueldad humana.
El estilo es diferente, efectivo, emotivo, intenso. Parece que ha medido cada frase, que lo ha ordenado todo de tal forma que te va atrapando y haciendo sentir como uno de los dos personajes que llevan las voces de la novela. Es como un drama policíaco, es una historia (o más de una) triste y se muestra de tal forma que se percibe en toda su extensión.
Dos personajes, un crimen y muchas víctimas. Cruda, fría y con una nota al principio que te advierte que no se viene a pasarlo bien. Todo en su justa medida. Perfecta.
Busque esta novela de Carlos Bassas a raiz de una incentivadora reseña realizada por Rosa Berros en su blog. Algo después leí "Justo", la novela con la que Carlos Bassas del Rey se alzó con el premio Dashiell Hammett el año 2018 (?). Tenía, pues, que hacerme con "Soledad", como así he hecho.
"Soledad" es una sencilla novela desde el punto de vista de la trama: una niña de 14 años aparece muerta. Todo ha ocurrido la noche en que ella celebraba su cumpleaños que ha ido a celebrar con permiso de su madre a "La Bachata", una discoteca próxima a su casa. El inspector Romero con el subinspector Mendoza se hace cargo de la investigación del homicidio que parece tener un fuerte tirón mediático. En el curso del desarrollo de la historia conocemos la vida de soledad de dos seres fundamentales en el relato: Soledad, la madre de Abigail, la niña muerta; y Romero, el inspector que arrastra una problemática vida privada y profesional por dejar en ambos ámbitos lugar importante a la ley de la venganza que rige muchas veces los comportamientos humanos; por su manera de enfrentar los asuntos, Romero es visto con recelo por sus superiores policiales y lleva una extraña vida con su mujer.
No cabe decir como ya hiciera en la reseña que dediqué a "Justo" mu ho más pues en este tipo de novelas es muy importante el decurso de los acontecimientos. Me parece más interesante que la trama la manera como el escritor presenta la obra. Dos narradores son los que aparecen, cada uno de ellos centrado en los dos personajes principales. Para Soledad, la madre de Abigail, el narrador es una 2° persona, ella misma con seguridad, que dialoga consigo en un soliloquio muy adecuado a una persona que se siente anulada y despreciada por todos los miembros de su familia (marido: un energúmeno machista donde los hay; su suegra: una despreciable mujer dedicada solo a devorar culebrones y otras bazofia televisivas; e incluso por quien fuera la única razón de su vida: su hermosa hija Abigail). Para Romero el narrador toma la 3° persona, dando presencia así a un narrador externo que ve y cuenta sus acciones con objetividad.
Pero además de la figura del narrador hay otros procedimientos que han llamado poderosamente mi atención. Uno es la mezcla de géneros literarios tal y como ya vi en la otra novela que de él he leído. Es muy interesante esta hibridacion entre géneros. No puedo dejar sin nombrar el uso que hace de los corchetes para dar informaciones escuetas, telegraficas, que escapan a la propia de un narrador. Tan es así que hay momentos en que quien habla no es ninguna figura propia de la narración sino, en mi opinión, el propio autor (poner ejemplo), o sea, Carlos Bassas. Y el tercer procedimiento que me ha impactado y que creo contribuye muy mucho a mantener con adecuada altura la narración es la repetición de vocablos o sintagmas con una clara finalidad de sentido, es decir, contribuir asi a una mejor transmisión del contenido que se quiere expresar. Dos o tres expresiones y/o frases recorren toda la novela contribuyendo a esto: "Yo tengo la culpa", "¡No!" y alguna más. Con algo de excesiva imaginación arábiga me atrevería a decir que esta reiteración en columnas sucesivas o en una serie de líneas diriase casi infinita es una especie de traslación a la prosa de la vanguardia del creacionismo que tanto sorprendió a los europeos de los años 20 del siglo pasado cuando el poeta Guillaume Apollinaire o el chileno Vicente Huidobro los popularizaran entre los escritores de su época dándoles la denominación de caligramas. Ya digo que es excesiva esta analogía, pero creo que se justifica a fin de mejor transmitir aquello que quiero decir.
Por otro lado en la novela se tocan una serie de asuntos que tienen interés aunque ya no sorprenden por no ser novedosa su aparición en nuestra última literatura. Me refiero a la inmigración: la familia de Abigail es de procedencia sudamericana y los comportamientos machistas y abusivos de todo tipo sobre Soledad son tremendos. También, muy relacionado con esta procedencia cultural, estaría el asunto del desvalimiento religioso en el que se encuentra Soledad pese a sus acendradas creencias (buscar ejemplo)
Soledad es uno de esos libros en el que más vale que te abroches el cinturón antes de iniciar su viaje porque su inicio es de 200 km/h provocando el vértigo. Después, simplemente, durante toda su travesía, vas a ir sorteando curvas.
Para mí, Carlos Bassas del Rey es uno de esos autores que valen la pena, ya no porque es genial contando historias, sino porque en sus libros siempre se esconden reflexiones brutales que reflejan ese lado de la sociedad que nadie quiere ver, pero que ahí está. Por eso creo que Soledad merece (y mucho) la pena.
Hay emociones que son difíciles de hacer sentir mediante palabras, pero que él ha logrado, no tan sólo con su forma de narrar la historia, sino en los elementos que ha destacado de los lugares en los que se desarrolla la historia. He experimentado cada emoción, y para mí eso es vital cuando te sumerges en un libro: sentir a los personajes. Si se consigue, en mi opinión, es algo realmente magistral.
Es un libro que atrapa y te absorbe, y al finalizar es probable que debas boquear unas cuantas veces.
Poco más puedo decir...
Bueno, sí, lo devoré en un día. Avisados quedáis todos.
Una nina morta. Una mare destruïda. Un inspector que arrossega fantasmes. Però sobretot dolor -molt-, soledat, ràbia, culpa, por, venjança, odi i tristesa que desborden.
El millor que he llegit en molt de temps. Brutal.
És una novel•la dura (l'autor ho avisa i no és un farol) que te deixa fet pols. La trama és senzilla (la resolució d'un assassinat) però la manera de contar-ho t'atrapa i te regira l'estòmac.
Només per la genialitat en l'escriptura ja val la pena. Mai havia llegit un llibre redactat d'aquesta manera i tampoc havia subratllat frases en una novel•la (són com cops de puny). M'ha semblat brutal (repeteixo adjectiu).
Temas: inmigración, discriminación, abusos, tipos de violencia, muerte, etc.
«No es culpa tuya», te dices. Hace años que vives así, dormida, confinada. Eres una esclava y la nena está muerta. Trabajas todas las mañanas fregando escaleras, pisos, cambiando sábanas, limpiando retretes; todas las tardes cuidas viejos, los aseas y atiendes su abandono. Cargas con el peso de tu mundo sobre los hombros; también cargas con el de otros que no te corresponden, de tantos que hasta a Dios se le partiría el espinazo. «La vida es así. Si no le gusta, no haber venido a este país», te dijo una vez la hija de una mujer a la que limpias las yagas, las axilas, el sexo y el culo. «Hija de puta». No te enfadaste. Ni siquiera sentiste dolor, tampoco rabia. Sabes que tiene razón: Eres mujer. Eres inmigrante. No tienes estudios.
Te quedaste embarazada a los quince, cuando tu marido te violó por primera vez, y como necesitaba una hembra para casa, para cuidar de él, para atender a su madre, se quedó contigo. Eres uno más de los cadáveres sobre los que este lado del Atlántico sostiene su bienestar; eres prescindible, hay miles como tú, otros esclavos mudos, otras bocas con hambre. Nadie quiso tu llegada a este mundo, nadie te llorará cuando lo dejes; quizás por eso tu madre te llamó así, Soledad, anticipando tu desgracia, condenándote a ella. Soledad [eres tú, treinta, inmigrante, madre de una niña muerta, vencida ya antes de que eso sucediera]. Llevas toda la vida aguardando lo mismo, a alguien que te quiera, a que, si no es eso, si eso no puede ser, si nadie quiere dártelo, alguien te muestre un poco de respeto. Ya ni siquiera pides que te escuchen [eres mujer, eres pobre, eres inmigrante, pero no eres idiota], solo que oigan tu respiración, tus pasos cuando entras o sales de la cocina, del comedor, cuando recorres el pasillo, cuando caminas por la calle. A veces los afianzas con esa intención, pateas el suelo para que el mundo sepa que aún lo habitas, pero ni siquiera los túneles del metro te devuelven el eco de vuelta a casa. Hace tiempo que dejaste de esperar. Vete ya, Soledad. Lárgate. Nadie te quiere aquí. Nadie te necesita. Estás tan muerta como la nena."
Sinopsis reducida: "El dolor por la muerte de un hijo es innombrable y se manifiesta de modos muy distintos. También lo hacen la soledad, el vacío, el miedo, la culpa y la rabia que traen consigo al saber que esa vida ha sido arrebatada. de la noche a la mañana, Soledad se convierte en la madre muerta de una niña muerta. El inspector Romero, encargado de investigar el caso, vivirá su propio calvario tratando de descubrir la verdad. La de la muerte de la niña y otra que solo le atañe a él".
Hace dos días terminé de leerlo, y me ha generado sentimientos encontrados. Por un lado, me ha gustado (y mucho) la forma de narrarlo, con frases cortas y a la vez cortantes, ásperas, de las que hacen daño, secas, tajantes. A veces peca de enfatizar, en repetirse. La narración como tal, sorprende. Por otro lado está la conclusión. ahí me siento confusa, pero es mi percepción, única y exclusivamente mi percepción (la mía).
En realidad, esta novela habla principalmente de la soledad en mayúsculas, de las clases de soledad, de las formas de sentirla. Una soledad que coincide con el nombre de la protagonista, pero que también está presente en el inspector Romero y en toda la historia.
Ya lo dice el prólogo: si decides seguir es cosa tuya. Pero a partir de la página 1 únicamente vas a encontrar tristeza. Y soledad. Muchas soledades: la de la madre de una hija adolescente, la de la madre de una hija muerta, la de la esposa, la del inmigrante, la del pobre, la del que se aleja del mundo...
Novela dura, muy dura. Con reflexiones que hieren, que hieren y duelen. Con un estilo breve, conciso y a dos voces, Carlos Bassas agarra tu corazón y lo estruja hasta hacerte sentir incómodo. Un viaje descendente hasta la más profunda oscuridad del alma. Un retrato en blanco y negro de dos vidas que ya no respiran, que son fantasmas deambulando por un mundo que no les importa y a quien no importan. Esta novela es uno de esos descubrimientos que de tanto en tanto te recuerdan por qué amas la literatura.
Hasta el sorprendente desenlace de la novela, lo que había leído me resultaba obvio y convencional: la madre inmigrante víctima de toda forma de violencia y el policía traumatizado por ser el responsable del fracaso de su matrimonio. Si estos dos personajes, que son los protagonistas, se acercan peligrosamente a la categoría de estereotipo, el resto no pasa de ahí. Tampoco falta el consabido palo para la religión católica, algo muy socorrido en una obra escrita desde parámetros progres.
Pero el libro es corto y por eso me negué a abandonarlo. Gracias a ello topé con un final poderoso, excelentemente hilvanado, que me reconcilió con la obra cuando menos lo esperaba.
Bassas arrambla con todo y le da igual a quién se lleve por delante. La muerte de una niña en el inicio de una historia que devora y calcina, con la que sentimos una inseguridad y un dolor palpitante en el estómago. Imposible leer otro libro a la par, Soledad exige leerlo de corrido y sin aliento.
Novelas que consiguen agarrarse al estómago y no soltar, no cualquiera lo consigue.
Primer libro que me leo del autor. Me ha llamado la atención su brevedad y su forma de narrar, sobre todo en la presentación inicial de los personajes. Sin embargo, no sé muy bien por qué no me ha acabado de llenar. Además, desconozco también el motivo, barruntaba yo cómo iba a terminar, con lo que la sorpresa final se me ha quedado edulcorada. Daré otra vuelta por la creación de Carlos Bassas más adelante
Una novela negra que toca muchos palos, y de tantos que toca no profundiza en ninguno. Una novela que cuenta la investigación de una adolescente inmigrante muerta y va desgranando tanto la vida particular de la familia, en concreto de la madre, y la vida del investigador, que también guarda sus propias miserias. Y no le doy cinco porque le falta más desarrollo.
La novela es corta pero con ritmo, un ritmo que parece cinematográfico, la forma en la que está escrito es como un guión y te atrapa de tal manera que no puedes parar de leer. Está novela te revuelve y hace que empatices con lo que sucede, sin dejarte indiferente hasta un final prácticamente inesperado.
Segundo libro que leo de Carlos Bassas del Rey y me está gustando. Es muy visual y con un estilo narrativo muy ágil. Voy a buscar que otras cosas tiene escritas.