Los padres y las madres nos tomamos la educación muy en serio, pero debemos dejar de copiar antiguos modelos para empezar a innovar, ser creativos y pensar que existe otra forma de educar sin recurrir a los gritos y a la figura de autoridad. Y, sobre todo, sin desesperarnos.
¿Qué padres y madres no han sentido alguna vez desesperación ante el reto de lidiar con los conflictos cotidianos con sus hijos e hijas? ¿Quién no ha estado al borde de un ataque de nervios cuando los niños tienenque ducharse, obedecer, ser más responsables, menos contestones, más obedientes, más empáticos, menos nerviosos o mejores comedores?
Para cada una de esas situaciones, Educar con serenidad ofrece un remedio al alcance de cualquiera. Son soluciones creativas, fáciles de llevar a la práctica y respaldadas científicamente, fruto de la amplia y reconocida experiencia de Patricia Ramírez como psicóloga y, en particular, del taller donde aborda las inquietudes y los miedos de los padres preocupados por la educación de sus hijos.
De su mano, descubriremos esas ideas que no se nos ocurren porque no encontramos - Jugaremos a educar, a recoger o a inventarnos concursos para aumentar así la motivación de los chavales mientras se divierten.
- Descubriremos cómo entrenar la capacidad de autocontrol, la nuestra y la de nuestros hijos.
- Aprenderemos a sentir y a vivir las emociones, y a comunicarnos y a entendernos mejor.
- Y también educaremos en valores para proporcionar a nuestros hijos una filosofía de vida que les permita convertirse en hombres y mujeres de bien.
La autora destinará parte de los ingresos de las ventas de este libro a distintos proyectos que la ONG Cooperación Internacional desarrolla en Zaragoza.
El libro consiste básicamente en un recopilación de juegos para ayudar en la gestión del día a día. Pensaba que iba a haber algo más de teoría o quizá esperaba tips para salir cuando la situación ya se ha complicado y no sabes por donde tirar, pero aun así son herramientas útiles. Me ha gustado
Me ha gustado, pero creo que las ideas que propone son, en general, un poco difíciles de aplicar si no eres psicóloga. De todas formas, lo intentaré con alguna, a ver qué tal sale la cosa.