Cuando el periodista recibe la propuesta, llega inmediatamente a un acuerdo con el diario más influyente del país, que le ofrece publicar en portada las crónicas de sus encuentros en la prisión. Sabe que está ante la oportunidad de su vida, pero también que está siendo utilizado. ¿Por qué ha decidido el acusado confesar sus crímenes? Y, sobre todo, ¿por qué ha decidido contárselo todo precisamente a él?
Así arranca esta historia llena de giros inesperados que lleva al lector hasta un desenlace imposible de olvidar. Una gran novela que supone el debut de Miguel Conde-Lobato y, al mismo tiempo, su inmediata consagración como uno de los mejores y más originales escritores de «thriller» de nuestro país.
Los lobos no piden perdón me ha gustado mucho. Es un thriller sorprendente por su punto de partida (un conocido político es un asesino en serie que solo quiere confesar sus crímenes con un inexperto periodista) y sobre todo por estar cocinado a fuego lento de tal modo que los sabores en forma de diálogos, pensamientos y reflexiones van concentrándose hasta explotar en un impactante final.
"Había aprendido que por mucho que las ovejas siempre pidan permiso, los lobos nunca piden perdón"
Una pasada de libro, me ha encantado, una novela negra diferente, con un final que no te esperas, que no puedes parar de leer, es muy adictiva, me ha sorprendido mucho, es interesante como trata el tema de la pena de muerte, te hace pensar, reflexionar, dudar... No sé, engancha muchísimo y no lo olvidaré tan fácilmente. Muy buen libro, cinco estrellas merecidas.
Trama periodística de investigación con final agridulce. Me gustan este tipo de historias, ágiles y que permiten al lector hacer sus propias pesquisas sobre malos y buenos. Aquí la pega es que no hay tantas pistas que conectar, en realidad recorremos el camino que nos ha marcado el autor hasta un desenlace en el que, cuando pensamos que por fin el periodista ha encajado las piezas, se vuelve a dar un giro más a la historia. Alguna referencia filosófica me sobra, y la parte amorosa me ha roto en algún punto el ritmo. Por contra, la parte legal está muy bien trabajada, y el marco de escenarios en muchos lugares emblemáticos de Madrid se hace muy disfrutable.
Onofre Castro, secretario de Estado de justicia, ha sido detenido por el brutal asesinato de siete mujeres. Con esta brutal noticia y con este argumento tan fuerte comienza la narración de una novela muy trepidante que te mantendrá sumergido en sus páginas.
Los lobos no piden perdón es una novela negra muy distinta a las que suelen caer en nuestras manos. No es el típico thriller con ritmo endiablado como suele suceder en la mayoría de las de este tipo, y que constantemente nos propone muchos temas sobre los que pensar, nos lleva continuamente a la reflexión y hasta filosofar, del mismo modo que lo hacen sus protagonistas, algo muy poco habitual en estas novelas, cuyo mayor activo suele ser el ritmo endiablado y la búsqueda del asesino o, en el caso de que lo conozcamos, lo que le llevó a cometer los crímenes.
En esta obra desde principio conocemos al asesino pero no qué lo ha llevado a cometer asesinatos en serie y eso es algo positivo que tiene la obra y que el autor ha sabido manejar con la intención de mantener al lector pegado al libro y lejos de la idea de parar de leer hasta descubrir el acertijo presentado como argumento. El autor ha hecho un buen trabajo y hay que reconocerlo, todo lo resaltado y destacado de esta novela es positivo.
Finalizada. Edición digital. Me ha costado mucho puntuar esta novela. Si lo hiciese por los dos primeros tercios le pondría un 2. Si fuese por el ultimo le daría un 4,5. Así que voy a buscar algo intermedio. El ritmo, al principio, es soporífero, no ocurre nada. Llegando al último tercio, cuando se empieza a descubrir todo el pastel, es un no parar. Me ha gustado el final, mucho. Nota 3,5/5. FIN.
Y la cosa es que esta novela está bien escrita, sobre todo teniendo en cuenta que se trata del debut literario de Miguel Conde-Lobato (aunque, por supuesto, el hombre lleva muchos años creando en el mundo publicitario); pero la trama y el tono no son consistentes a lo largo de toda su extensión, y eso le pasa factura.
¿Y a qué me refiero exactamente? Pues a que, partiendo de una premisa intrigante, lo que al final nos encontramos es, en una gran parte de la historia, con una disquisición filosófica, casi con tonos de ensayo, acerca de la maldad, el asesino nato o creado y la necesidad de una reforma del sistema penal, con especial hincapié en el tema de la pena de muerte.
Y luego, después de esos dos tercios de la novela, el tercio final es una trama de thriller un poquito precipitada, con giro incluido que, la verdad, se ve venir y le resta mucho interés al planteamiento inicial, para convertir la historia en algo más rutinario y anodino.
En definitiva, aunque no le hago cruz y raya a este título, tampoco estoy segura de que lo recomendase, sobre todo si lo que buscas es novela negra o thriller puro.
Empieza bien, te engancha, pero a medida que sigue leyendo comienzas a ver los problemas importantes que tiene el libro. Es como, si llegad un punto, el autor tuviera más o menos claro cómo quería que sucediera la historia pero no supiera cómo desarrollarla. Se nota, sobre todo, al final, donde en las últimas 30 páginas se desarrolla la mitad del libro.
Un libro que se deja leer, para reflexionar sobre las leyes, le sobran 100 páginas. Un periodista que entrevista a un asesino en serio que anteriormente fue ministro de justicia y que él hizo las leyes que ahora lo salvan.
"La impunidad no es justicia". Los lobos no piden perdón. ..... Magnifico!!! Tendré que releer, meditarlo con más dedicación que la que se le presta cuando algo impacta en tu interior. Y, por supuesto,entresacar frases que son pensamientos impresionantes.
Si q es bueno si...cómo está tejida la madeja...y la maquinaria de hacer pensar.En algún momento me ha parecido denso pero el desarrollo y el final no decepciona.
Primer libro que leo, de éste autor. Es de fácil lectura, y que te lleva a reflexionar sobre el sistema jurídico penal, y la crítica social. Me ha gustado y leeré más de éste escritor.
Un thriller periodístico con tintes políticos. ¿Las leyes nos protegen? Se deben endurecer las penas, desde luego. Un buen libro para meditar sobre la justicia española.
No me gusta que me manipulen, y esta novela lo intenta continuamente. Pero si no te importa eso, es estupenda. Reseña completa, aquí: http://www.arantxarufo.com/resena-lob...