Miguel duerme en el cubículo de su oficina, hasta que el escalofriante sonido de una alarma lo despierta. Esto lo conducirá a descubrir una oficina casi vacía, envuelta en una enorme manta obscura, imposibilitando una mirada al exterior. Además de un compañero despreocupado y un alarmante indicio de una escena de crimen en el departamento de Recursos Humanos.