Cuando la empresa StarPro Energy le propone a Simón participar en un experimento en las etapas de desarrollo finales de un fármaco que permite no dormir, él acepta. Le faltan horas en el día: tiene tres hijos y una mujer con una carrera profesional muy exigente, por lo cual él es el principal encargado de los niños, trabaja ocho horas al día en una oficina y vive intentando rascar algunos minutos que dedicar a su vocación, la escultura.
Si utiliza las horas inútilmente desperdiciadas durmiendo, podrá tener tiempo libre o incluso hacer ese máster que dejó pendiente. También volver a ver a sus amigos, que le ponen al día de asuntos de actualidad como la amenaza de los todoterreno, personas que acaparan todos los puestos de trabajo cobrando salarios ridículos y fomentando que las empresas se aprovechen de los trabajadores normales.
Hay quien dice que los todoterreno están vinculados a una secta, “la luna plateada”, y que pueden tener que ver con el número cada vez más alto de gente desaparecida.
Aunque esto resulta inquietante, a Simón hay algo que le preocupa más: el fármaco no es lo que prometía y no dormir empieza a pasarle factura.
Bruno Puelles (Madrid, 1990) es escritor y profesor de teatro. Desde el lanzamiento de su primer libro en 2017 ha publicado más de una docena de novelas y novelas cortas, así como relatos en varias antologías y un guion de miniserie.
Escribe libros para jóvenes, como Los secretos del Hotel Jardín de Odette, Las tres despedidas de Georg Kahn o La ciudad de los mil ojos (Premio Kelvin 505 a Mejor novela juvenil en castellano 2023) y niños, como El ciclo de vida de la mariposa nocturna (Premio Ignotus a Mejor libro infantil y juvenil 2022) y la serie Kalambu (2024).
Entre su obra dirigida a adultos, destacan Simbiosis (finalista al Premio Minotauro 2020) y su debut en el género de ficción literaria, Lo frágil y lo eterno (2024).
Puedes encontrarle en Instagram (@bruno.en.serio) y en su web: www.brunopuelles.com.
Nistagmo: Oscilación espasmódica del globo ocular alrededor de su eje horizontal o de su eje vertical, producida por determinados movimientos de la cabeza o del cuerpo y reveladora de ciertas alteraciones patológicas del sistema nervioso o del oído interno.
Corremos el riesgo de ser devorados por nuestro propio futuro. Si no corregimos la deriva de este presente cada vez más supeditado a la economía, los seres humanos del mañana no tendrán ningún valor. El sistema seguirá apretando la tuerca, vendiéndonos como futuro y prosperidad lo que puede no ser más que un modelo de esclavitud a bajo coste. Y nosotros no lo veremos, como no lo vemos ahora; seguiremos culpando al de al lado, al que trabaja por menos dinero sin importarnos el motivo que le empuja a hacerlo. Le señalaremos a él, no a quien le ofrece un sueldo indigno aprovechándose de la necesidad. Le identificaremos por su acento, por el color de su piel, o por el extraño movimiento de sus ojos. Y entonces le odiaremos.
En un futuro no muy lejano donde se alcanzan temperaturas de 60°C, Simón Ariza es un hombre feliz. Su vida no es muy diferente a la de muchas personas de hoy en día: casado, padre de tres hijos, y con un trabajo estable de oficina, puede considerarse afortunado. Sin embargo, siente que su vida mejoraría si fuese capaz de dedicar más tiempo a la escultura (su gran afición), o si estudiase todas aquellas materias que siempre le atrajeron. Su experiencia vital sería aún más plena. Por eso, cuando StarPro Energy le ofrece participar en un estudio sobre un implante que le libraría de la necesidad de dormir, no duda en aceptar. Esas ocho horas extra al día, ocho horas de libertad, podrían proporcionarle la oportunidad de realizar todo lo que se propusiese, de vivir más, o de ganar más dinero... pero a veces los caminos opuestos se parecen demasiado.
Esta novela corta, mención del acta del jurado del Premio UPC 2018, se centra en su protagonista. Él mismo nos cuenta, en primera persona, quién es. Nos habla de sus rarezas, de sus inquietudes, e incluso de su aversión (y curiosidad) hacia los ‘todoterreno’: hombres y mujeres cuyos ojos se mueven sin cesar y que aceptan cualquier tipo de trabajo a cambio de sueldos humillantes. De este modo, cada una de sus sensaciones y de sus sentimientos pasan a ser los del lector, espectador rendido ante el buen corazón de Simón y la preciosa relación que este mantiene con su esposa e hijos. Todo lo demás queda en segundo plano. El autor no nos habla de la situación global de un planeta sobrecalentado, ni de su tecnología, cultura, o peculiaridades. Puede que ese sea el único punto flaco de una historia ágil, comprometida e intrigante que, a pesar de resolverse con solvencia, deja con ganas de más.
¿Si pudieseis prescindir del sueño, querríais hacerlo? ¿De ser así, en qué emplearíais vuestro tiempo libre? ¿Y cuál es el precio que estaríais dispuestos a pagar por ese don? Si no tenéis una respuesta clara, acompañad a Bruno Puelles en este viaje al futuro. Tal vez descubráis quienes son los todoterreno, que les impulsa a trabajar como esclavos y, sobre todo, por qué desaparecen sin dejar rastro. Aunque también es posible que no os interese conocer la verdad y simplemente prefiráis odiarles por destruir el equilibrio del mercado laboral. Tened cuidado: si elegís ese camino, cuando os percataréis de que solo somos piezas prescindibles en un sistema que busca abaratar costes, será demasiado tarde. Pero estad atentos: sea cual sea vuestra decisión, no dejéis de observar los ojos de quienes os rodean.
Las historias de ciencia ficción de este autor son un acercamiento al género que resulta muy sencillo y agradable para lectores que, como yo, no están acostumbrados a leerlo. Nistagmo, en este caso, no es menos.
El ritmo al que se desarrolla la historia, sin dinamismos excesivos pero sin pausa y manteniéndonos con una incógnita constante en la cabeza (y a ratos también con la sensación de que algo no va para nada bien), nos va sumergiendo cada vez más en la la existencia de Simón, en la infancia de sus hijos, en su trabajo y en la relación con su mujer, pero especialmente en el funcionamiento de su propia cabeza a partir de decidir someterse al experimento que cambiará su vida. En mi opinión, ese es precisamente el punto fuerte o uno de los puntos fuertes de la novela.
La evolución de la mente del protagonista (que no especificaré porque realmente vale la pena descubrirla leyendo el libro), que es cada vez más consciente de sí mismo tras cada capítulo que completemos, nos hará pasear por una realidad que en principio quizás pueda parecernos hasta cierto punto ajena, pero que, a medida que avancemos en la historia, nos llevará a tener la certeza de que es terroríficamente cercana a esta en la que ya vivimos.
Recomiendo mucho esta novela de ciencia ficción tan realista que asusta, y vuelvo a insistir en la precisión genial del retrato de los cambios en la mente de Simón a medida que su vida se sucede o que incluso se le escapa.
Edito porque no me gusta entrar en tantos detalles.
La sinopsis prometía, parte de una buena premisa, pero luego la historia no ha sido lo que esperaba. Entiendo que hay una denuncia social sobre el trabajo y el tiempo que tenemos, pero no me ha gustado el enfoque ni el protagonista elegido para contarlo. He visto una historia inverosímil en todos los aspectos, no me ha convencido.
El protagonista va voluntariamente a un experimento que consiste en implantarse algo que no sabe lo que es para no dormir y así tener más tiempo, tiempo extra que no sabe ni para qué lo va a emplear, porque va dando tumbos, improvisando, el primer día lee una novela, los días siguientes va haciendo cursos de literatura, de ingeniería, de lo que va viendo, sin objetivo, sin sentido y sin un motivo convincente. Tampoco parece que lo haga por necesidad, ni por obligación, ni por dinero. Además, el experimento no tiene ningún tipo de seguimiento, sale con el implante y ya está, a vivir sin dormir para siempre.
Luego la trama sucede en un futuro, creo que dentro de un siglo, no lo sé porque lo menciona pero bien podría ser en el presente por todos los detalles de su vida que describe. Dice que hace 62 grados pero no lo parece, no se percibe. 62 grados queda muy apocalíptico, muy futurista, muy cifi.
Se lee bien, es una novela cortita, la trama progresa a buen ritmo a pesar de que sea previsible desde el capítulo 2. Se deja leer, pero a mí no me ha gustado nada.
Un 7/10. Una reflexión interesante sobre el tiempo (o la falta de él) y el sueño (o la falta de él). También es una lectura entretenida, con elementos de thriller y de crítica social. Recomendable. Reseña más extensa en Origen Cuántico: https://www.origencuantico.com/nistag...
Bruno Puelles es un maestro en esto de explicar mucho con muy poco. Pocos personajes, claramente definidos, nos llevan a un mundo de ficción con muchos referentes en el nuestro. ¡Es buena la novela. Muy buena! Es una novela corta, casi un cuento. Pero no tiene nada de cuento; más parece una crónica de nuestro mundo. Me sorprende la trayectoria de este joven escritor, al que sigo desde hace un par de años. Y las tres últimas de sus novelas (A dónde van los ladrones, Siete días en un planeta desconocido -para público infantil también- y Nistagmo) las he devorado con gran placer. Me asombró lo primero que leí de él (Inquebrantables), y me fascinó su capacidad de manejar a los personajes de las novelas como si de personajes teatrales se trataren además de ver en cada una de sus novelas un boceto de una "novela global". Plantea cuestiones de diferentes órdenes, y siempre he llegado a una respuesta final al término de cada una de ellas: ¿Por qué? Cuando leo, pienso. Y cuando pienso, me interrogo. Y lo mejor que puedo decir de un escritor es que me ha hecho preguntarme ¿por qué?
Es el que más me ha gustado de los que he leído de Bruno. Te atrapa desde el primer momento y sientes con Simón su cansancio, su ilusión, su miedo su pérdida, su angustia... Es una crítica social disfrazada de ciencia-ficción y escrita magistralmente
Es ciencia ficción, pero por los temas que trata casi podría ser terror. Me dio mucho miedo a ratos. Está muy llevada. haré un comentario extenso más adelante.
Nistagmo es una novela corta de Bruno Puelles, autor jovencísimo y del que, dado su curriculum, dará mucho que hablar. La obra recibió una mención especial en el Premio UPC del 2018, lo que le da cierto caché pero lo realmente interesante es la premisa inicial: en este acelerado mundo moderno, en el que a todos nos parece que nos falta el tiempo ¿qué pasaría si apareciera un avance tecnológico que permitiera prescindir de dormir?
Nistagmo parte de esa premisa y nos narra las vivencias de su protagonista, un atribulado padre de familia, encadenado a un trabajo que no le gusta, un poco friki, agobiado por el cuidado de los hijos y al que le faltan horas para desarrollar su verdadera pasión: la escultura. ¿Se sienten identificados?
Hay más. Personas con sueldos míseros, aquí llamadas todoterrenos, son vistas con recelos por los trabajadores con derechos, pues temen ser sustituidos por una de ellas. ¿Les recuerda a algo?
La prosa de Nistagmo es resultona y de lectura extremadamente ágil, con puntos de hunor interesantes, especialmente al principio. No esperen virtuosismo.
Donde la obra falla un poco es que la trama resulta demasiado previsible. En pocas páginas uno puede tener claro cómo se va a desarrollar todo.
En resumen, una obra con una premisa muy interesante y fuerte crítica social, ideal para pasar un buen rato y dejarse llevar.
Cruel destino el que me deparó la novela, que se terminó cuando ya me había atrapado hasta el fondo.
Bruno, me gusta mucho cómo tus personajes cobran vida.
La psicología del personaje de Simón me ha parecido alucinante y me hubiera encantado profundizar más; fue muy interesante descubrirlo poco a poco desde distintos ángulos: obsesivo y maniático, manso y paciente, tierno y bondadoso, desconfiado y cada vez más encerrado en sí mismo… pero lo que más me llamó la atención fue su obstinación y negación a ver la realidad, cómo va entrando en ese bucle de desesperación y suspicacia y se va hundiendo sin llegar a abrazar la verdad, hasta el momento en que las únicas opciones son abrir los ojos o sucumbir.
El enfoque de la novela, como distopía capitalista (por decirlo de alguna manera; distopía capitalista es un poco oxímoron), me ha parecido muy agudo: una forma cruel en la que un sistema aplastante puede volverse todavía más aplastante, como sombra retorcida de una realidad contemporánea: la precariedad y la esclavitud laboral. Siendo lo más interesante de esto, tal vez, la perspectiva del protagonista: puesto que la historia parte de un personaje normal y con una vida normal, que tan solo desea retornar a la normalidad de la cual ha sido privado. En la fantasía y en la ciencia-ficción, a veces una historia despojada de heroísmos es más atractiva que una repleta de ellos.
Me hubiera gustado algún contrapunto de acción/emoción en el nudo de la novela, para hacer contraste con el proceso de decadencia de Simón y la normalidad de su rutina, y algún giro de la trama más hacia el final, pero por lo demás se me ha hecho una novela ligera, interesante y muy agradable de leer. ¡Enhorabuena! ♡ Me he quedado con ganas de repetir.
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Una vez más Bruno ha demostrado su capacidad para generar personajes profundos y plantear un gran desarrollo de los mismos en pocas palabras.
Menos de 150 páginas en primera persona nos llenan de Simón, con quién somos capaces de empatizar y a quién podemos entender por lo real del mismo de principio a fin; sentimos su cansancio y su hastío, su ansiedad y nerviosismo. Resulta un personaje extremadamente realista, lleno de detalles y pequeñas manías y comportamientos que nos ayudan a sumergirnos en él plenamente para después vernos atrapados en su evalución.
A través de Simón vemos este mundo tan cercano al nuestro que Bruno ha construido y que podría serlo en un futuro, tanto por la excelente investigación del metabolismo del sueño, como el sorprendente realismo con el que se nos plantea la visión de Simón de su mundo y su familia.
Me parece que es una novela de la que hasta la última palabra está bien aprovechada.
Una historia directa y sobrecogedora, que no te deja indiferente, por lo aterradoramente factible que se convierte página a página. Con la premisa de ganar unas horas de sueño con un nuevo tratamiento, la historia se va desplegando ante el lector y, llegado a cierto punto, cuando intuyes qué es lo que está ocurriendo, te das cuenta de que es un futuro tan posible como que nos estamos dirigiendo hacia él de cabeza. ¿Cuantas multinacionales soñarían (nunca mejor dicho) con algo así? ¿Cuantas estarías dispuestas a hacerlo? La respuesta es, desgraciadamente, muchas. Totalmente recomendable y con ganas de leer algo nuevo del autor.
Una novelita corta de ciencia ficción que explora el tema del sueño y el insomnio así como el valor del tiempo en la vida adulta.
La trama mantiene en un suspense continuo al lector, aumentando la tensión hacia el final de manera que no sea posible soltarla. El estilo es sencillo, con alguna palabra poco usual y con descripciones amplias pero no demasiado largas sobre la ambientación.
Los personajes son encantadores, especialmente los niños, y el protagonismo presenta una curva de crecimiento que permitirá al lector identificarse con él.
¡Terminado! Se lee en nada y me ha gustado mucho. Más allá de la historia en sí, que está bastante bien, me gusta mucho la forma en que escribe Bruno y que hace que sigas leyendo casi sin darte cuenta, como si tú misma estuvieras en el centro de la novela conversando con los personajes. El final me ha parecido redondo y creo que no le resta nada el hecho de que sea una novela corta. El uso del espacio está perfectamente manejado. Mi enhorabuena al autor.
Novela de ciencia ficción de 130 páginas, publicada en 2019, en el que un experimento científico cambia la vida del protagonista y su familia. Una premisa, en principio, interesante, se hace muy previsible casi desde el principio. He encontrado el comportamiento del protagonista odioso, sus decisiones incoherentes y las escenas familiares soporíferas. Recomendanda solo por su brevedad y por la premisa.
Uno de esos libros que no puedes parar de leer. Siempre he dicho que la literatura de Bruno es una apuesta segura y Nistagmo no va a ser menos. Lo único que he echado en falta es poder bucear más sobre la historia del fármaco, los todoterreno... No me importaría leer más novelas ambientadas en este universo. Ojalá existiera ese fármaco en el mundo real, aunque sin tantas consecuencias... Bravo!
Me ha sorprendido esta novela de este joven autor español. Aunque hay líneas argumentales que podrían haberse explotado más, el libro está extraordinariamente bien escrito, y muestra un dominio de estructuras y personajes (sobre todo infantiles), que hacen que sea un placer leer esta historia que cada vez parece menos distópica
"Nistagmo", de Bruno Puelles, es una novela corta de ciencia ficción que está ambientada en un futuro cercano, con empleados que trabajan todas las horas del día a cambio de ínfimos salarios. Pone de manifiesto la falta de tiempo del hombre actual, donde compaginar la vida personal y la laboral es prácticamente imposible sin hacer grandes sacrificios. A pesar de ser una historia de ciencia ficción, tiene un fuerte componente familiar que la hace muy humana y con el que es fácil identificarse. Aunque un poco previsible, está muy bien escrita, es sencilla de leer y deja un gran mensaje.
Me lo he leído del tirón en mitad de una noche de insomnio, creo que es la mejor crítica que se le puede hacer. Aunque quizás no fue una buena idea... ¿seré ahora un todoterreno? Y otra cosa, ¿por qué Bruno Puelles odia a Simón?
Audiolibro. Aunque es previsible, la sensación de agobio que da y la denuncia social que tiene son geniales. Una historia cortita para ver las consecuencias de qué pasa cuando un experimento te permite no dormir.
Creo que es una crítica a un futuro muy cercano y real sobre el precio de la vida; el vivir únicamente para trabajar, sin tener tiempo para nada más; el querer hacer todo por el bien de tu familia, aunque eso los acabe poniendo, sin querer en peligro...
Me ha encantado. Engancha enseguida, te hace sufrir un poquito y te plantea, además, muchas reflexiones interesantes sobre nuestro tiempo. Muy recomendable.