El caballero de La Invicta es una novela que traza una minuciosa y cruel anatomía del deterioro. Del deterioro de la vida y del lenguaje, de la ciudad y del alma de cada uno de los personajes. Con simpatía rayana en la complicidad, observamos a un viejo científico que con abnegación ha dedicado toda su existencia al análisis de la célula—es decir, la manifestación primaria de la vida —pero no tiene tiempo para ver lo que sucede alrededor suyo. La decadencia de sus enmohecidos apellidos, el envejecimiento y detritus de su familia, las miserias de una ciudad que se ha acostumbrado a convivir con la pesadilla y el miedo, las flaquezas de un cuerpo que ya no responde a sus apetencias ni goces. Solo el amor le ofrece una mínima posibilidad de estímulo, aunque también el ámbito de los sentimientos de le declara feroz enemigo de la vida.
Cinco historias paralelas atraviesan la novela y como un pentagrama de enigmas confluirán en un desenlace inesperado pero gratificante. ¿Por qué se suicidan los catalanes de la ciudad? ¿Qué se esconde tras la fuga del alcalde mayor y las acciones de la delincuencia organizada? ¿Por qué razón los fundamentalistas atentan contra el metro subterráneo de la capital? ¿Puede usted vivir con la certeza de haber cometido doble incesto y, diez años después, negarse a la evidencia? Todo es aquí entropía y ruina, aunque en medio de semejante panorama el autor teje en un sutil homenaje a Don Quijote, ese otro caballero tan desquiciado en sus andanzas como vehemente y lúcido en sus juicios. Es en esa línea de complacencias intertextuales como hay que leer la partitura de la novela, como sucede con ese movimiento que recrea la pasión por esa muchacha tantas veces amada y añorada pero perdida para siempre, o ese insólito auto de fe que—ya no a nombre de infaustas caballerías sino de insuperables y preocupantes hitos de la ciencia—lanza a la hoguera todas aquellas obras que a juicio del protagonista le han comido el seso y lastimado sus defensas ente el oprobio de lo cotidiano.
Entre escenas que no se sabe para dónde van, la recurrente misgonia de los personajes y un estilo que por más ingenioso que sea no deja de ser pesado me costó mucho darle una calificación a este libro, precisamente porque batallé mucho para saber qué me había generado. Aun así, decidí quedarme con esa última imagen que nos brinda la novela: una triste representación de la decadencia. Esta es la historia de un hombre que fue incapaz de ver más allá de su propia individualidad, que buscando el sentido de la vida lo pierde completamente, y que al ver perdida su dignidad comienza a destestar a todas las personas que lo rodean, sobretodo a las mujeres de su familia. Es la muestra más cruel y patética que he visto de la declive de un hombre en el fin de su vida. Primero, porque ha sido sometido desde siempre a la superficialidad y banalidad de la sociedad en la que vive y segundo es incapaz de afrontar su vejez con dignidad. Tal vez por eso me generó lo que me generó con el final, un profundo sentimiento de lástima. Debo agregar que el estilo de Moreno Durán es muy audaz y a través de la ironía, el humor y un uso del lenguaje muy inteligente pone en evidencia la absurdez y la violencia de la sociedad en la que vivimos.
Excelente libro de Moreno-Durán. Es curioso cómo pasa de lo cómico a lo sublime y por último a la más profunda tristeza. A decir verdad, me gustó más el comienzo por su tono irónico y desenfadado. Del resto de la novela me encantó la escena del reloj y la conversación sobre Caldas y Humboldt. Ese tiene que ser uno de los mejores momentos de la literatura colombiana. Ocurre que la leí en muy mal momento, ya que no andaba en plan de leer novelas "cortavenas". Sí, esperaba que la novela fuera graciosa en vez de ser seria, pero para nada me decepcionó. Nada más no me sentó bien el repentino cambio de atmósfera. Es la hora y todavía me duele y su recuerdo me persigue como un fantasma. De todas maneras recomiendo muchísimo esta obra, que vale totalmente la pena leerla. Pero por favor, léanla cuando tengan la cabeza tranquila y fuerte.