Una pieza en una casa esquinera del barrio Ñuñoa. Una casa cerrada donde se entrelazan las historias de tres mujeres rotas y presas. Teresa, una nana enferma, moribunda, presa del decrépito hogar en el que ha habitado siempre. Sara, una mujer yerma, presa del deseo de ser madre. Y Pía, una joven de región que se traslada a Santiago, descompuesta por el abuso y la soledad que la acompañan. En su primera obra publicada, Valentina Vlanco embriaga al lector con una atmósfera particular, decadente y caduca en parte, con aroma a flores mustias. Una atmósfera que surge de un agudo uso de la escritura y de la misma presencia de los personajes, de sus frustraciones y sus aspiraciones fallidas. Y de la propia muerte, que se convierte en el eje vertebral de esta que entierra en vida a sus tres protagonistas.
Lo que más me gustó de este libro, es cómo incorpora tantos símbolos, metáforas, figuras retóricas, sin ser agotador ni altanero. Hila tres historias, tres mujeres muy bien trabajadas a lo largo de la historia, que contraponen su visión sobre la maternidad. La forma que toma el texto, las columnas, los puntos entre cada párrafo, te hacen leerlo con la velocidad que la autora estima que lo debes leer. Paso a paso o cayendo por un vacío. Me sentí leyendo un libro de poesía a veces, eso es lindo.
Quiero recordar cómo los simbolismos se arrastran a lo largo de la novela, y la narradora vuelve a ellos, una y otra vez, entregando sensación de mundo conocido, de historia redondita: maternidad, religión, los colores, la tórtola. A lo largo de la trama, esos elementos aparecen, idénticos, cambiados, en relación. Muy hábil. La voz, además, es juguetona, en reiteraciones poéticas, en juegos de palabras algo infantiles pero ingeniosos. Me gustó la virisimilitud que entrega en la simpleza: el marido desaparece y desaparece nomás. La chica no hablaba con la familia y no hablaba nomás. La voz tiene la habilidad de instalar los giros de la trama sin mayor complejidad. Muy buena novela debut. Spoiler: es la Juno chilensis. Gracias a mi amigo Joaquín Saavedra y a editorial Cuneta que me regalaron el libro y me lo hicieron llegar a Nueva York.
Muchos entre quienes se aventuran con su prosa descuidan sus historias; estoy muy contento de que no sea el caso de Vlanco. Esta es una narración vertiginosa pero con un ritmo prodigioso que permite seguirle el hilo sin perderse. Me gustó particularmente ese narrador como Lemony Snicket, que con harto cálculo adelanta detalles de su novela. También me quedo con muchas frases poéticas que entrega el narrador y sus personajes. Es un libro bien pensado.
aaaaaaa. el ritmo. la estructura. las personajes. el corriente de la consciencia. las repeticiones. las metáforas. todo tan lleno de todo y nunca nunca hostigante. me gustó mucho. cinco estrellas excelente servicio.
El entramado de relaciones que se pueden formar entre un número limitado de personajes lógicamente debería ser limitado también, pero esta novela entrega la sensación de una infinita posibilidad de relaciones que pueden llegar a existir entre ellas. La relación que estos personajes establecen, además, con los objetos (el rosario, la tórtola, los animales en la pared, etc etc) me parece un acierto hermoso para poder dar cuenta de una soledad que subyace por mucho que se ponga en relación al cuerpo con un otro. La narración es preciosa, por lo demás.
Pero me dolió tanto la guata leyéndolo. Muchas veces. Cuando comienza a aparecer el documental en la tele o cuando la Pía recuerda su infancia o cuando la Tere solo limpia o cuando a la Sara se le quedaron las llaves, entra a su casa, el marido está tirando con alguien más y ella escucha llorando cómo tiran en su pieza mientras intenta dormir en la pieza de su nana. Conchetumare, qué dolor. Me duele la guata escribiéndolo. Dolor dolor dolor. Y yo pienso qué brígido cómo a veces nos hace sentir un libro. Quizá es más bonito mirarlo con esos ojos. Quizá eso es lo bonito de libros tan devastadores como este. Pero quizá eso es un poco cliché de mi parte igual. En fin, precioso el libro.
Edit: Releído para mi tesis. Me encanta, me encanta. Ojalá poder escribirle algo bonito.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Muy lindo libro. El estilo y presentación está muy cuidado, hace muchos paralelismos poéticos muy hermosos (y medios metafísicos, que me encanta). Cuando esa forma está apunto de hostigarte, el ritmo cambia y pasan caleta de cosas. Sí creo que la temática de la casa abandonada y la relación nana/patrona ya se ha hecho demasiado. Me acordó mucho de Él Obsceno pájaro de la noche de Donoso.
La maternidad abordada desde tres mujeres, desde tres generaciones; las que leemos a través de una estructura poco común. A ratos sentí que estaba leyendo tres monólogos, como también algunos párrafos tienen un tinte poético. Es una novela rápida, que conduce a quien lee por un camino difícil, como subir una montaña con rapidez para llegar a la cima, que al mismo tiempo es un abismo, ¿por qué tanto apuro? ¿por qué tantas ganas de ser madre?
Impecable en la forma. Ese tejido como de tren de la consciencia. La presentación de los narradores. Y el todo femenino de una pieza amoblada. Porque todas lo somos. Fantástico libro de una autora sumamente joven. No puedo esperar a seguir leyéndola.
Muy bueno Me lo comí en dos sentadas Muy Entretenido Interesante como aborda con perspectiva del genero el delirio materno; Desde como esta escrito, a los diferentes personajes que son buenísimos. Todo mi amor a Teresa y las mujeres que crían guaguas que no son suyas ♥️
Gracias a Lee como niña que me lo regaló por ganármelo en un concurso
Y pensar que lo compré en la Furia del Libro, al comienzo solo por que me llamó la atención por lo lindo de la portada, luego cuando revisé la nota de goodreads me convencí
Tremendos personajes femeninos construidos con una precisión y profundidad que abruman… me impactó la mirada sobre las maternidades, tres generaciones de mujeres que aún no encuentran o no definen su lugar en el mundo. Identifico la presencia y uso de símbolos que complementan la historia y una diagramación del libro que hace que tengas una lectura vertiginosa, me sentí como cuando uno se tira por un tobogán, no hay pausa hasta que llegas al final!
Encontré que la construcción de personajes fue precisa y el final fue hermoso. Admiro a l-s autor-s que logran personificar perfectamente dramatismo sin necesidad de recurrir a escenas clichés o sobre-exagerar.
El dolor visceral que irradia la lectura, me quema y revuelve todo. Los juegos con lo natural, las aves con su coparentalidad que le es ajena al ser humano, las hierbas abortivas que escurren sin hacer efecto, los ríos de verano desbordándose. El amarre de sangre y té, que da sus frutos según la Tere. Las lágrimas de la Sara al escuchar tirar a su marido con la joven. El rechazo de la Pía a criar y ser madre. Por qué no quedó todo así, por qué las estaciones cambian y las flores se marchitan, las aves migran y los ríos se secan. Por qué quien quiere ser madre no puede y quien no quiere si puede. Por qué él nunca más aparece. No hay leones en los leones ni hortensias en las hortensias. No hay hijo en el vientre felino, no hay madre junto al hijo humano.
This entire review has been hidden because of spoilers.
TREMENDO! Me devoré las últimas páginas por la ansiedad de saber qué pasaba. Una historia muy íntima, y sencilla pero a la vez demasiado intrigante a medida que pasan las hojas. Gracias a mis amikes por regalarme este libro 💜
muy buenoo, atrapante. me dio wea eso si que en el libro físico hubieran tantas páginas donde el texto fuera un tercio de la hoja, tanto papel niña!! pero ok le daba su toque caótico y mediático, buenísimo igual
Quedé woaooo con el ritmo de la narración, demasiado dinámico y fluido y que no paraba y no paraba. Una novela con mucha personalidad, que se agradece cuando son primeras obras. La historia, intrigante y con personajes muy bien armados: tres mujeres unidas por las obligaciones de la maternidad. Entretenida, adictiva y demasiado bien lograda!!!
Me pareció una muy buena primera novela de una autora prometedora, aunque no me gustara tanto personalmente. La voz narrativa de Valentina Vlanco es poética, intrigante y versátil, pero a ratos me pareció un poco forzada. Estoy emocionada por ver hacia adónde irá.
Las tres mujeres principales están muy terriblemente deprimidas. Aún cuando Sara es feliz, le narradore nos informa que probablemente solo cree estar feliz, y al final, ¿qué diferencia hay?, nos pregunta. Aún cuando Pía es feliz, le narradore nos informa que en realidad no lo es, o no lo será dentro de poco. Una desesperación heteronormada, sin distinción de clase o edad, permea todo.
De cierta forma, las mujeres de esta novela me parecieron casi una reacción totalmente opuestas a las “mujeres fuertes” que Hollywood tanto ama, las mujeres empoderadas y capaces que triunfan dentro del capitalismo y el patriarcado sin necesidad de derribar esos sistemas opresivos. Sin embargo, al volver tan absolutamente vulnerables a las mujeres de La Pieza Amoblada, sentí que Vlanco nuevamente cayó en crear mujeres unideminsionales, mujeres casi sin voluntad propia. Por eso su felicidad no lo es; lo único que tienen es miseria, y ¿cómo pueden tener la una sin la otra?
El personaje mejor acabado, más complejo y por ende más trágico, me pareció ser Teresa, la nana. Tal vez es la que Vlanco mejor conoce. Espero que Valentina Vlanco siga escribiendo, refinando su voz narrativa y creando personajes que emocionen en toda una gama de emociones.
Pieza Amoblada es vertiginoso, como si a la tele de la vida le hubiesen apretado ese botón que acelera x2, x3, x6, x167 la velocidad. Presentada desde la perspectiva no completa de tres mujeres muy diferentes (o una niña, una mujer y una abuela) (o tres niñas con el cutis en diverso estados), el caso de una maternidad tan deseada como no se convierte en el pequeño infierno personal para ellas. . La escritura del relato es irremediablemente tensa. Cada página que pasa tiene su peculiaridad. Cada voz narrativa, ya sea en primera o tercera persona, es tan igual y tan distinta como la anterior. La carencia de puntos, las repeticiones, incluso los párrafos chiquitos y delgados en comparación a los normales (si esto tiene nombre me disculpo, no lo conozco) aportan para que el libro se convierta en un huracán imparable de acontecimientos, emociones y terror, sorpresivamente terror. Lo que más rescato del libro es la forma en que Valentina Vlanco sabe comprender y plasmar tres ideas y voces tan distintas frente al embarazo y la maternidad. Sospecho que no es tan simple, que para muches otres escritores, o aspirantes a, que nos vemos directamente interpelades con el tema, nos ganaría la opinión y el interés personal. Creo que éste no es el caso. No sé qué opina realmente Valentina del embarazo. No hay un juicio de valor. No hay una preferencia. Sólo existe el miedo, que acompaña y persigue a las protagonistas como un animal acechante. Cuesta señalar cosas "negativas" de este libro, pero tengo dos molestias, muuuuuy personales, y que en verdad no afectan tanto a la experiencia que es leer esta obra. . Pero bueno, son detalles. Detalles que no afectan la lectura en general. Recomiendo muchísimo este libro, porfa denle una oportunidad, su plata, su lectura. Es de las cositas más interesantes con las que me he pillado este último tiempo.
Muy bueno, muy atrapante, rápido, conciso y al mismo tiempo disperso (no sé de qué otra forma explicarlo) Esas visiones de cómo vivir la vida y la pérdida, esas elecciones que por un rato no se piensan y no queda otra que mantener, y uno atrapado al otro lado queriendo saber, a merced del relato que te cuenta todo junto pero no tanto así que sabes quién es quién, cómo funciona la cosa.