La arquitectura es una forma de escritura, cargada de signos, de yuxtapuestas grafías y de múltiples sentidos. Escritura de piedra pues –como la llamó un poeta–, la arquitectura es pasado construido, muros que cuentan, narrativa concreta.
Los edificios aquí reseñados son grafías urbanas, porque están inscritos en los recodos de la ciudad, en sus rastros y en sus restos, en aquellos fragmentos que de nosotros mismos y de nuestros ancestros, que han quedado desperdigados por las calles en damero. Grafías como modo de escribir, de representar sonidos, viejos y ahogados bullicios que vale la pena tomarse el tiempo para escuchar de vez en cuando… mientras se leen.
Una serie de garantías urbanas que nos permiten conocer la historia de edificios emblemáticos de San José y a la vez nos enteramos de hechos en la historia del país. Una lectura rápida y amena con matices históricos.
Siempre es agradable recordar la ciudad de antaño, la que tanta historia lleva en sus calles y la cual se mantiene viva su memoria y legado gracias a libros como este.