La madre de Elle Fanning, profesora de educación cívica, y Lindsay Lohan, una joven actriz, se enfrentan a la justicia por sendas multas de tráfico y, para evitar el juicio, se ven obligadas a realizar diversos trabajos comunitarios, dar clases de educación vial y hacer donativos a instituciones sociales. En un Buenos Aires surrealista y lleno de recovecos jurídicos, las dos protagonistas deberán enfrentarse a su propio Crimen y castigo que poco (o mucho) tienen que ver con el Gulag, los campos de trabajos forzados soviéticos del que nos habló el Premio Nobel Aleksandr Solzhenitsyn.
Con un estilo que bebe de la Alt Lit de Tao Lin, Lolita Copacabana construye una novela irónica y extrañamente divertida que reflexiona sobre lo absurdo del mundo normativo en el que vivimos.
Lolita Copacabana pertenece a la lista Bogotá39 En ella se incluyen a los 39 mejores escritores menores de 40 años de América Latina.
¡Qué libro tan difícil de evaluar, de clasificar! ¿Por qué utilizar figuras populares, como Lindsay Lohan, para contar una historia en Buenos Aires? ¿Para ironizar la sociedad consumista y de apariencias, para denotar el globalismo de esta cultura y comportamientos? Los personajes llevan los nombres actores populares del cine norteamericano, siempre el nombre completo, y algunas de sus características, pero apuntan más a fenotipos, paradigmas, estereotipos, para insertarlos, en contraste, con una lenta y extraña burocracia de Buenos Aires, algo tan pedestre como resolver la sentencia por incumplimiento de los niveles aceptados de alcoholemia al conducir con la autoridad de tránsito local.
Debo confesar que estuve a punto de abandonar la lectura del libro en un par de ocasiones, desconcertada por la selección de los personajes y la trama. Pero la curiosidad no me dejó abandonarlo, como me llevará a leer otros libros de Lolita Copacabana (Inés Gallo de Urioste)
Hay libros en los que infinidad de ciudades que difieren se yuxtaponen en una sola y conviven de manera armónica, o no tan armónica, quizá. En este libro de Lolita Copacabana nos encontramos con una Buenos Aires en la que conviven las burocracias kafkianas, los complejos pensamientos elaborados de Dostoievski, la ciudad dura de cemento; y Lindsay Lohan, y Elle Fanning. Copacabana logra con esta novela dividida en dos historias que se entrecruzan lanzar la gran ironía de un mundo en el que las superficies abstractas de la fama y el glamour, conviven con la rugosa y oscura vida de los juzgados de contravención de accidentes de tránsito. En un acto de narración naturalista, conviven las secas descripciones del derecho, las rápidas acciones de las redes sociales y los extraños pensamientos de una actriz cuya profundidad se deshace en medio de paparazzis y odios laborales (siempre aparece esa mirada inquisitoria sobre Tara Reid). La risa de Copacabana se puede escuchar a kilómetros de distancia mientras nos muestra esta ucronía en la cual las estrellas de Hollywood se encuentran con la vida barrial de Parque Patricios y Barracas. Hacía mucho no leía una crítica tan mordaz a un capitalismo (muy) tardío, acompañado de una ironía que explota en la cara.
Qué pasaría si la madre de Elle Fanning y Lindsay Lohan vivieran en Buenos Aires y tuvieran que enfrentarse a multas de tráfico es algo que jamás se me hubiera pasado por la cabeza hasta que leí esta novela. Irónica y mordaz crea una novela crítica con un capitalismo voraz.
El fanfic más malo que he leído en mi vida. Innecesariamente denso y aburrido. He estado tentado de abandonar el libro varias veces y, aunque al final remonta algo, es un palo gordo por como lo vende la editorial. Copacabana, escritora seleccionada en la lista Bogotá39 como una de las mejores de todo América latina nos plantea un fafic de Lindsay Lohan con supuestas referencias a clásicos rusos que solo salen en la contraportada del libro. ¿Se supone que es una reescritura de "Archipiélago gulag" de manera cómica? Lo digo porque como chiste tiene gracia las diez primeras páginas. Las demás son tortura china.