3,5
Eventos, eventos y más eventos... Esta vez tenemos San Valentín. El volumen comienza con las dos muchachas hablando de ello. Akari en particular recibe una indirecta por parte de Kazu, mientras que Yuna escucha a otras chicas acusarla de tener demasiada ventaja sobre ellas al ser la mejor amiga de la hermana de Rio y vivir en el mismo edificio.
A partir de aquí Sakisaka desarrolla el resto de la trama del volumen: en primer lugar, Yuna le da los chocolates a Rio, pero tiene que enfrentarse una vez más a sus inseguridades con respecto a sí misma y los demás. Obviamente, todavía se acuerda del enamoramiento de Rio con Akari, y por supuesto que al ser el tipo de persona que es se siente mal al ver a otras chicas tristes a pesar de que quieren quitarle a Rio (eso de sentirse mal por todo es algo con lo que me siento identificada, ay). Sakisaka une el crecimiento personal de Yuna a los sentimientos que comparte con Rio y a la amistad que tiene con Akari, pues los primeros le dan fuerza para tener más confianza en sí misma y así también afianzar más su relación con Akari. Si algo queda claro en este volumen es que Yuna es esa chica a la que todo el mundo acude a contarle sus problemas.
Luego tenemos a Akari. Por una serie de malentendidos, no le regala ningún chocolate a Kazu. Pero es que aparte de eso las cosas no van bien en casa con su madre y su padrastro, y eso es algo que le pesa pero que no le cuenta a nadie: ni a Yuna, que se entera por Rio, ni a Kazu, que lo hace más tarde por Ryosuke.
Los malentendidos continuan y... estoy espesa hoy.
Pero bueno, voy a hablar por puntos de las cosas que una va notando según relee:
1) El matrimonio de los padres de Rio y Akari es muy importante para la historia. Al principio sólo vemos pistas aquí y allá del engorro que supone para los dos, luego vemos las consecuencias que tuvo en Rio y por último Sakisaka nos muestra, al fin, como fue para Akari en aquel entonces en un flashback con Ryosuke que ha ido dejando caer pieza a pieza en estos dos volúmenes de manera casi poética.
2) Akari se traga sus sentimientos constantemente. Esto es algo que ya nos dejó caer la autora al principio pero que por fin se dice en voz alta aquí.
3) En parte se los traga por su madre. Ya vimos lo desconfiada que era con respecto a Rio y a Akari. Por lo que nos cuenta esta última, la mujer es algo especial y está acostumbrada a que su hija no se queje. El caso es contrario al de Yuna y su madre.
4) Yuna todavía se siente muy insegura, ansiosa y todas esas cosas malas de las que sufrimos algunas. Ésta ha sido la cruz de su personaje desde el principio, así que me gusta que Sakisaka no haga como que sus inseguridades y preocupaciones van a desaparecer de la noche a la mañana al empezar a salir con Rio.
5) Yuna es muy buena escuchando a los demás. Razón de más por la que una se da de cabezazos cuando ve que Rio no le dice nada sobre Kazu y ni éste le pregunta nada sobre Akari. La de malentendidos que nos hubiésemos ahorrado si Yuna conociese que los sentimientos de Akari son correspondidos.
6) Al pobre Kazu tampoco le va bien en casa. Sus padres han tirado sus películas y esperan que él siga el camino que su hermano abandonó, otro detalle que dejó caer la autora en los primeros tomos. Luego está el tema de los sueños de Kazu y Akari, algo que los une sutilmente.
7) La amistad. Me gusta que la autora se centre no sólo en los romances sino también en los lazos de amistad que comparten estos cuatro adolescentes entre sí.
8) Ryosuke y Akari podrían haber protagonizado otro shojo perfectamente. Al comienzo del manga, como lo veíamos todo a través de los ojos de Yuna no nos podíamos imaginar que su relación hubiese comenzado de una manera tan sencilla pero importante, en aquel momento, para Akari. Obviamente, no todas las relaciones funcionan y ésta en concreto no lo hizo, pero de los errores se aprenden y la Akari de ahora ha aprendido a valorar sus sentimientos más, tal y como hacen Yuna y Rio.
9) Rio es del que menos puedo hablar de momento. Es el más estable de todos los protagonistas ahora mismo, algo que tiene su sentido pues ya vimos su parte de la historia en los primeros tomos. En estos volúmenes apoya a Yuna, Kazu y Akari en sus momentos difíciles. Normalmente cuando tienes un duo, un trio o un cuarteto de pjs siempre habrá uno que será el más normal o estable de ellos para equilibrar algo la balanza.
Las piezas ya van encajando en preparación para la traca final.