El presente volumen reúne las dos novelas western más populares de Swarthout: El pistolero (1975) y Llegaron a Cordura (1958). El pistolero narra el declive de la carrera de John Bernard Books, un afamado y legendario pistolero que decide retirarse a El Paso tras haberle sido diagnosticado un cáncer. La presencia de Books en la ciudad atrae a todo tipo de personajes: un periodista que pretende publicar un serial sobre él, viejos enemigos con cuentas pendientes, e incluso rivales pendencieros en busca de notoriedad. John Wayne interpretó a John Books en la versión cinematográfica de la novela dirigida en 1976 por Don Siegel; sería la última aparición de John Wayne en las pantallas. Llegaron a Cordura cuenta los avatares de una expedición organizada para internarse en México y capturar a Pancho Villa. A Tom Thorn, integrante del contingente, le han encomendado que seleccione soldados que se distingan por su valor. Elige a cinco en un ataque a un rancho y trata de llegar con ellos sanos y salvos a la ciudad de Cordura. En el trayecto saldrá a relucir el verdadero carácter de los elegidos. Esta novela inspiró una película protagonizada por Gary Cooper y Rita Hayworth. Glendon Swarthout nació en Michigan en 1918. De joven se embarcó en un carguero para recorrer Sudamérica, desde donde enviaba crónicas a distintos periódicos. Fue profesor en la Universidad de Michigan y comenzó a escribir relatos para varias revistas. De aquellos años es su novela Llegaron a Cordura. Escribió numerosas obras y recibió diversos reconocimientos por ellas, como el Spur Award en 1975 por El pistolero.
Glendon Fred Swarthout was an American writer. Some of his best known novels were made into films of the same title, Where the Boys Are, The Shootist and They Came To Cordura.
Also wrote under Glendon Fred Swarthout. Twice nominated for the Pulitzer Prize in Fiction.
Eso de los westerns crepusculares pensaba que era territorio exclusivo de Clint Eastwood y unos pocos espabilados, pero con este libro, el bueno de Glendon, me ha demostrado que les da mil vueltas a aquellos. Porque en ambos relatos, separados en su escritura 20 años, el tema principal es ése: el fin de los vaqueros clásicos, de las cargas de caballería del ejército estadounidense, de la sustitución de los caballos por vehículos motorizados, del fin de una época, vaya.
Y en el primer relato, El Pistolero, esto se ve por partida doble, con lo que la sensación de fin de ciclo se intensifica. Aquí estamos viendo no sólo el anacronismo de un tipo que va por la vida hablando con sus pistolas, todo dentro de un código propio, por supuesto, en una sociedad en cambio irreversible hacia la modernidad, que se aleja precisamente de tipos como ése, si no que también muestra el fin de una vida, acelerada por un cáncer terminal. Casi mejor acabar de forma rápida y espectacular que inadaptado a lo que se avecina, podría pensar el protagonista. En cualquier caso el autor saca su mejor revolver a relucir y nos muestra un relato humano y conmovedor, donde los héroes tienen miedo de morir y además ya no tienen fuerzas para levantarse de la cama y llegar al orinal para hacer sus necesidades. Brutal esa revisión de su vida, sin sentimentalismo barato, pero con arrepentimiento de lo que podría haber sido y de lo que fue.
Y el segundo relato, Llegaron a Cordura, que es una reflexión sobre lo que es el valor en la condición humana. Unos tipos llevados al límite, que tan pronto cargan a pecho descubierto contra el enemigo parapetado esquivando tiros, como lapida mezquina y traicioneramente a un superior para salvar su pellejo. Y justo al revés también. Como alguien que en una batalla se esconde cagado de miedo en una acequia, como se enfrenta con muchísimo coraje a una situación imposible de afrontar semanas después. Todo ello en una aventura de supervivencia por el desierto mexicano, que no te deja levantar la vista del libro.
En definitiva, dos relatos redondos, dentro de esta magnífica colección de Valdemar. La serie Frontera.
Y ya paro, que me queda todavía una larga cabalgada hasta encontrar las vías del Tex-Mex y salir de este atolladero.
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Dos historias de western "crepuscular" o de poco western, pues hay líneas de teléfono, camiones y coches y hasta aviones. El mas interesante para mi ha sido el segundo, que destacaría la acción, pues no llega a una batalla, de Ojos Azules un rancho que alberga a partidarios de Pancho Villa contra la caballería, que carga, de forma bastante churrigueresca. Después de la batalla, un oficial (apartado del mando por cobardía) lleva a los candidatos a la Medalla del Congreso a Cordura, apartándolos del frente, el oficial descubrirá que a pesar de comportarse como héroes, no son precisamente buenas personas. El final no me ha gustado, algo precipitado, como buscando un golpe de efecto que yo no he percibido
Dos western crepusculares recios, nítidos y sin concesiones. No hay cuartel, no hay finales bonitos o felices. El desierto te engulle y lo engulle todo, y los hombres que vagan por esos páramos son hombres completamente reales, como cualquiera de nosotros. Libro magnífico. Magnífica colección de Valdemar y magnífica selección de textos de Alfredo Lara.
El libro incluye dos grandes novelas (cortas). El pistolero es la mejor de ellas. Buenísima. Pero Llegaron a Cordura no está nada mal. De los mejores libros de la colección Valdemar Frontera que he leído.
Santo cielo. Excelentes historias de western crepuscular. Crudísimas reflexiones sobre el valor, el legado y todo lo que acarrea el tránsito entre una época salvaje y la llegada de tiempos en los que todo lo anterior no tiene cabida.