Esta es una obra profundamente conmovedora y desgarradora que nos transporta al corazón de una Cuba marcada por el exilio, la represión y la desolación. A través de su narrativa honesta y visual, el autor describe con maestría la realidad cruda de su tierra natal, logrando nos sintamos como un testigo directo de los hechos.
Este libro no solo retrata la tristeza de un país herido, sino que también reflexiona sobre el peso de la identidad, el desarraigo y la nostalgia. Es una obra imprescindible para quienes desean comprender la complejidad de la experiencia cubana y las profundas cicatrices que deja el exilio. Una lectura que invita a reflexionar, sentir y cuestionar.