En esta biografía novelada, Alonso Sánchez Baute reconstruye la vida de uno de los personajes más legendarios y entrañables de la escena del vallenato en Colombia: el maestro Leandro Díaz.
A partir de hechos reales y de un profundo conocimiento de la región del Valle de Upar, el autor ha conseguido el emotivo retrato de un hombre que nace ciego en un pueblo alejado donde la incapacidad es considerada un castigo; y que a pesar del abandono en el que crece, llega a componer algunos de los más hermosos y conocidos vallenatos de Colombia.
Los testimonios de sus familiares y amigos, así como las ricas descripciones del paisaje, la flora y la fauna de la región, llevarán al lector a un viaje por entre los pueblos y amores que inspiraron a Leandro.
«Por eso quiero que cuentes mi historia y que cuentes, de paso, esa otra pena que me atormenta, tan arraigada y dolorosa como la ceguera».
Alonso Sánchez Baute, abogado de la Universidad Externado de Colombia de Bogotá, desde sus inicios se ha dedicado a trabajar en ámbitos afines a su profesión en el campo de la cultura. Aunque comenzó a escribir en sus ratos libres, su pasión por la literatura pronto se convirtió en una disciplina diaria que lo ha llevado a producir, hasta el momento, tres novelas y una compilación de cuentos cortos, todos inéditos. Al diablo la maldita primavera, obra ganadora del Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá 2002, es su ópera prima.
Es un excelente libro. Sanchez Baute siemre logrará transportarte a ese lugar entre la serranía del Perijá y el Valle de upar. La primer parte es genial, ya que logra generar una experiencia sensorial distinta sobre cómo percibimos el mundo; es hermoso, sensible y divertido. La segunda parte se hace un poco más lenta y si eres amante del vallenato la disfrutarás. Sin embargo, para quienes hemos vivido en la costa logramos conectarnos con la parranda, la alegría, los amores y la precaridad con la que allí se vive. Recomendado.
Un libro que se lee con una gran facilidad, como si uno estuviera escuchando música. Sánchez Baute logra captar en su narración lo poético de los cantos vallenatos, y por eso leemos esta novela con deleite.
El problema de la biografía novelada es que no se sabe que tanta ficción le mete el autor a la historia y, en general, tiende a glorificar al personaje. La historia de Leandro Díaz es grandiosa, es un personaje tan complejo como genial, ciego de nacimiento, fue tratado casi como el perro de la casa por sus padres, de no haber sido por su tía Erótida, su historia hubiese sido otra. Nada más comenzar con el nombre de la tía, en una tierra donde la endogamia es del todo normal, donde todos son primos, donde su padre termina engendrando con su hermanastra y todo esto es visto con normalidad. Una tierra donde las mujeres son objetos solo destinados al placer, la procreación y las labores domésticas y donde las parrandas duran semanas y vienen una tras de otra. Una tierra donde las cosas se arreglan a balazos, esa es la Guajira donde nació Leandro. Es una lástima que Sánchez Baute no haya logrado unir toda la información que tenía para darle el brillo que merece Leandro, todas las entrevistas que hizo y su profundo conocimiento de la cultura vallenata no se ven reflejados en la historia, deja hundir a Leandro en ese marisma de ron, parranda y mujeres, y no lo deja relucir con todo su esplendor. El libro termina siendo una colcha de retazos, entre entrevistas, relato, biografía y algo de novela.
Una vez más Sánchez Baute embruja con su maravillosa pluma. Otra hermosa y humana historia de ese gran Valle que enamora y sorprende a través de variopintos personajes como Leandro Díaz. Un gran disfrute este conmovedor y sentido relato. Gran homenaje a todo un maestro.
En términos generales, es un buen libro. Aborda con respeto la vida del artista y narra muchos sucesos con el suficiente detalle para transportarse al lugar y entender el contexto. Sin embargo, no logré cogerle el gusto a la manera en que está escrito, en capítulos muy cortos y dando saltos de personaje a personaje.
Considero también que al ser una biografía novelada, de un artista con tantos matices como Leandro Díaz, el autor podría haber explorado más esa creación literaria y enriquecido más el relato. Finalmente, para este tipo de historias, donde se mencionan tantos lugares, siempre viene bien un mapa que los localice.
Es una biografía de uno de loS compositores y juglares colombianos más importantes: Leandro Díaz. Me lo leí rapidísimo y me gustó mucho la forma en la que cuentan su historia, la de su familia y la valentía con la que asumió el rechazo que le generó ser ciego de nacimiento. No importa si nos les gusta el vallenato, en mi caso me encanta, pero vale la pena conocer su historia, pues por momentos me sentía otra vez en los tiempos de Escalona.
“Un medio día que estaba pensando en la mujer que me hace soñar las aguas claras del Río Tocaimo me dieron fuerzas para cantar llegó de pronto a mi pensamiento esta bella melodía y como nada tenía, la aproveche en el momento.” Es uno de la canciones vallenatas que más me gustan la canción Matilde Lina del compositor colombiano Leandro Díaz
Una mirada excepcional a la vida de Leandro Díaz y al mundo de los ciegos. Una relato ágil pero poético y profundo. Qué placer revivir esas tradiciones y costumbres vallenatas. Me sentí totalmente inmersa en la magnitud de la Sierra con las descripciones de Alonso Sánchez Baute. Gracias Maestro!
Hay libros que se escuchan más que se leen. “Leandro” es uno de ellos. Para mí, es un 4.5
Alonso Sánchez Baute logra algo mágico: contar la vida de Leandro Díaz —el compositor ciego detrás de tantas joyas del vallenato tradicional— con una prosa tan poética que uno siente que las palabras suenan a acordeón.
La primera parte, donde se narra su infancia, me pareció una joya literaria.
El autor consigue describir colores a partir de olores, y eso me dejó maravillada. En medio de la dureza de una niñez marcada por la ceguera y la pobreza, hay una belleza musical en cada frase. Es como si el dolor tuviera ritmo y el paisaje cantara.
La segunda parte, en cambio, se siente más parrandera y compleja: retrata al Leandro adulto, el del vallenato, las mujeres, las fiestas y una cultura costeña que puede ser tan entrañable como machista. Si no se conoce mucho del género o de su historia, es posible perderse un poco, pero aun así la música se siente en cada página.
Yo amo el vallenato, y quizás por eso este libro me llegó al corazón.
No es solo la historia de un compositor: es un retrato sonoro de un país, de sus dolores y sus alegrías.
Gracias a esta novela, hace un par de años empecé a cogerle cariño a los vallenatos, a apreciar la poesía que tienen (los de antes). Qué historia tan bien contada, tan emotiva e inspiradora. No se queda en la lástima, por la ceguera de Leandro, al contrario, fue su fortaleza y su medio para ser el gran maestro y compositor que fue.
Está llena de frases preciosas:
“La poesía llega de repente”.
“Desde que uno nace, aprende a vivir con lo que le falta”.
“La amistad, como la vida misma, es un asunto de lealtades”.