Debo decir que, aunque tiene romance, esta no es una historia romántica, sino una historia de amistades, de perdón, de cambios y de superación. ¡¡La he disfrutado de principio a fin!!
La trama se va desarrollando con fluidez y bastante intensidad, sobre todo al inicio, a lo largo de una sola noche. El ritmo lo marca el encabezado de cada capítulo, en el que se nos indican las pulsaciones, el nivel de ansiedad, los likes de Instagram y la relación que la prota tiene en ese instante con los hombres, además de marcar la hora de la noche. Me ha parecido una forma muy original de introducir los capítulos.
A mi modo de ver, los protagonistas no son Ana y Salva -aunque sí lo sean de la historia de amor-; las verdaderas protagonistas de la historia son esas cinco chicas que se juntan una noche para ir de fiesta, y que harán confesiones bajo la influencia de varias copas. Confesiones que les ayudarán a conocerse mejor, a ver las situaciones desde otra luz, a perdonarse... Vivirán juntas momentos divertidos -porque están un pelín locas-, también momentos tensos y momentos tristes, pero su amistad se irá haciendo más sólida con el paso de las horas.
Es un grupo que me ha encantado, porque ninguna de ellas desentonaría en el mundo de hoy. Son mujeres con las que nos podemos sentir identificadas, que tienen problemas y los afrontan como pueden, pero que con la fuerza de la amistad los superan. Son mujeres de las que se puede aprender.
A Ana la ha dejado su novio y se ha hundido. Tiene una forma de verse pesimista, fruto, tal vez de esa misma relación negativa. Será Salva el que le ayude a ver las cosas desde otra perspectiva. Nuria está sumergida en una relación tóxica, inútil, porque es incapaz de aceptar la realidad. La Mami es una mujer felizmente casada y que ama a su marido, pero tiene que soportar los desaires y el acoso de los hombres solo porque sale de fiesta sin su marido. Elena está enamorada pero carga con una culpa que no se atreve a confesar, y Fiona vive alegre y despreocupada. Maravillosas las cinco, y maravilloso el camino que recorren esa noche.
Salva es un amor de hombre. Aunque tiene su punto vengativo, es tierno, paciente y amoroso. Pero él también ha sufrido, y ese sufrimiento, una vez superado, es el que le permite ayudar a Ana a superarse.
El estilo desenfadado de Daniel hace que te enganches desde la primera página y, de un modo sutil, nos va dejando lecciones para aprender, porque las mujeres podemos y tenemos derecho a mandar sobre nuestras vidas, sobre nuestros pensamientos y sentimientos, y no dejar que las circunstancias, la dependencia y el amor malinterpretado, nos dirija.
Una lectura divertida y fresca!!