What do you think?
Rate this book


281 pages, Kindle Edition
First published January 1, 2006
Undeterred, I embraced her with all my strength as if to crush her small body, then rubbed my cheeks against hers over and over again. “Hahahaha! Oh, you’re just so cute! Lemme touch you more, lemme hug you more! I’m gonna get a peek at those panties, you lovable little lady!
—Soy el culpable. Realmente lo soy cuando se trata de Shinobu, soy un perpetrador más grande de lo que tú fuiste víctima, Sengoku.
No podía culparla por no entender cómo estaban las cosas entre Shinobu y yo. Incluso yo no lo entiendo bien. Aunque hay una cosa que sí entiendo. Tengo que dedicar toda mi vida a Shinobu, porque esa es la única manera en que yo, el culpable, puede expiar lo que hice. Aun así, a pesar de que no podía evitarse. Aun así, pienso en ello. No puedo dejar de pensar. ¿Nunca más volveré a oír la hermosa voz de ese vampiro?
—Hey, Senjougahara... En serio, ¿qué crees que estás haciendo?
—¿Senjougahara? ¿Te refieres a mí cuando dices eso, o a mi papá?
—……….
—Papá, Araragi-kun tiene algo que decirte.
—¡Hitagi-san! ¡Tengo algo que decirte, Hitagi-san! Entonces, Hitagi-san. Te lo preguntaré una vez más... Dime. ¿Qué crees que estás haciendo? ¿Qué estás planeando?
—No estoy planeando nada. De todos modos, Araragi-kun. Conoces a la famosa escritora de misterios Agatha Christie, ¿no? Si reorganizas las letras de su nombre, obtienes ‘a hag is theatric’ lo que se traduce a ‘una bruja teatral’. ¿Crees que fue a propósito?
—¡¿A quién le importa eso?! ¡Si alguien es una bruja teatral, eres tú!
—No puedo creer que dijeras eso de mí frente a mi papá. Papá, parece que tu hija es una bruja teatral.
Y ahora ella se lo estaba reportando... Pero el papá de Senjougahara seguía sin reaccionar. Quizás estaba acostumbrado a este tipo de actos de su bruja teatral. Sí, ahora que lo pensé, ella era su hija... Entonces no tenía sentido que se llegase a enojar.
Ella me estaba haciendo bailar como su pequeño mono, pero no estaba tocando ninguna canción.
Cuando ella me extendió la mano mientras cada parte de mi cuerpo y mi alma experimentaba lo que se sentía como el más profundo y oscuro de los abismos durante las vacaciones de primavera, fue como si viera, y no estoy exagerando en lo más mínimo, la mano de una diosa ofreciéndome la salvación. Incluso ahora, cuando recuerdo lo que pasó hace unos dos meses, siento que algo caliente brota de mi pecho. Hablar de una persona salvando a otra podría sonar artificioso, pero sigo creyendo que Hanekawa Tsubasa me salvó en esas vacaciones de primavera.
Ella era una niña. Ella no podía ir tan lejos. Solo había pasado un día, y ahora Shinobu ni siquiera era un vampiro legendario, ni nada por el estilo. Ella era, en su mayor parte, una niña ordinaria, una con un cuerpo mucho más débil que el mío. Una niña ordinaria, no, sin mí ella sería incluso más débil que eso. Las pocas facultades que le quedaban estarían selladas. Con el agotamiento llegó el hambre
No podía creer lo de esta chica. Ella es tan linda. Tan linda que nunca se volvió demasiado linda para mí.
—Está bien, Araragi-senpai. ¿Por qué no me dices por qué llamaste?
—Correcto…
No podía hablar con ella sobre nada serio sin antes usar una broma estúpida, así que describiría nuestra conversación inicial como una introducción necesaria.
—Kanbaru. Quiero que me prestes tu fuerza.
—¿Qué te la presté? No seas tonto. Desde el principio mi fuerza te ha pertenecido. Todo lo que tienes que hacer es decirme cómo usarla.
Eso fue realmente genial... Fue una frase genial y madura de decir
Me quedé sin palabras. Wow… Ahora que se había quitado esa blusa podía ver cada curva de su cuerpo. Estoy hablando del hecho de que ella estaba en pijama, pero ahora que lo pienso, solo eran pijamas. Aun así, ella es increíblemente sexy. Olvida lo que dije antes de ser potencialmente el doble de feliz. Quiero decir, al menor movimiento sus pechos rebotaban por todas partes. Boing. Boing. Esa onomatopeya no es un sonido que un cuerpo humano debería emitir. Olvídate de hacer avanzar la historia, olvídate de la coherencia narrativa, quise tirarlo todo y pasar toda la noche saltando a la cuerda con ella. Kanbaru podría hablar sucio, pero el cuerpo de Hanekawa... Además, ella tiene orejas de gato. Me asustaba imaginármela con el cabello negro. Entendí que el atractivo sexual físico era una necesidad absoluta para continuar con la especie, pero ¿había alguna necesidad de llegar tan lejos?
—Ella solía hablar mucho, ¿sabes?. Pero ahora ha cerrado su corazón y lo ha hecho con fuerza. No he escuchado su voz en más de dos meses. Todo ese tiempo se ha mantenido en silencio.
Durante más de dos meses, desde las vacaciones de primavera. Ni una palabra había salido de su boca. Asumí que era lo mismo para Oshino.
—Me parece impresionante. Ella tiene que tener mucho que decir, pero lo está conteniendo todo. Especialmente en lo que a mí respecta, probablemente no tenga fin a lo que a ella le gustaría decirme…
Como su resentimiento. Como su odio. Tenía que estar por estallar al contener todo eso, pero nunca lo llegó a expresar con palabras. O tal vez no había palabras sobre cómo se sentía, pero tampoco me confrontó con esos sentimientos inefables.
—Bueno, en cualquier caso. Eso es todo. Todo lo que tengo. Ser capaz de ayudarte a estudiar. Mi linda y pequeña kouhai, mi brusco padre, y… este cielo estrellado. Eso es realmente todo lo que tengo. Eso es todo lo que puedo darte. Eso es todo.
—Todo…
Oh... ¿Ese era el trato? Desde que empezamos a salir hace un mes en el Día de las Madres, ¿era eso lo que Senjougahara estaba pensando todo el tiempo? Nunca rechazando formalmente cada vez que le pedí una cita, pero ¿había estado esperando a que terminaran nuestros exámenes y a que se abriera el horario de su padre? Recordé algo que había dicho Hanekawa… Senjougahara es difícil.
—Bueno, técnicamente hablando.—Se corrigió ella misma. —También tengo mi lengua filosa y mi abuso verbal.
—¡No necesito eso!
—Y supongo que tengo este cuerpo mío ¿Tampoco necesitas eso?
—Er, bueno... Um.
Yo... no puedo decir que no, ¿verdad? Pero algo en la escena hizo que decir que sí también se sintiera mal…
Por lo menos. Podría decir que ahora estaba seguro de una cosa. Senjougahara Hitagi... era bastante inteligente y extraordinariamente calculadora, pero no tenía capacidad de combate cuando se trataba de romance.
Fue bastante obvio al rememorar los eventos que nos llevaron a salir el Día de las Madres, pero esta mujer era, como decirlo, temeraria, como un héroe de RPG que se lanza a una cueva sin una antorcha. Pensó que mostrarme todas sus cartas y dejar la decisión en mis manos, su chantaje diplomático de una metodología, ¿era un buen enfoque? ¿Dónde estaba el sentimiento en eso?
Su idea estaba destinada a alejar a noventa y nueve de cada cien personas.
Si ella estaba adoptando la estrategia, era consciente de que yo era la única persona entre esas cien, entonces, maldita sea, tuve que quitarme el sombrero ante ella.
Uh oh. Que adorable.
Era tan moe que no fue gracioso.
Pero estaba de acuerdo con que nuestra relación fuera así por ahora.
Podríamos tumbarnos de espaldas y mirar las estrellas. Estábamos bien siendo ese tipo de pareja. Una relación platónica.
—Hey, Araragi-kun. ¿Me amas?
—Te amo.
—Yo también te amo, Araragi-kun. ¿Qué amas de mí?
—Todo. No hay nada en ti que no ame. ¿Y qué amas de mí?
—Eres amable. Eres lindo. Eres como mi príncipe que viene corriendo para salvarme cuando estoy en problemas.
—Bien, bien. Escucha-nya.—Black Hanekawa se burló de mí.
—Supongo que tienes derecho a decir eso, está bien para ti-nya. Eres un alma amable que incluso se sacrificaría para salvar a un vampiro en al borde de la muerte-nya. Ser amable con todos significa que nyo tienes a nadie especial, lo sé-nya, porque mi maestra también es amable con todos. Hmph. Bueno, está bien, nyo puedo hacer nada-nya. No puedes cambiar los sentimientos de alguien, la última vez lo descubrí. Me enteré, y aprendí-nya.