“Y mira, mira, rey español, que no seas cruel ni ingrato a tus vasallos, a costa de su sangre y hacienda, tantos reinos y señoríos como en estas partes tienes. Mira rey, que no puedes llevar con título de rey justo ningún interese destas partes donde no aventuraste nada, sin que primero los que en estas tierras han trabajado y sudado sean gratificados”