Nunca pensé que sería tan interesante leer sobre la vida de los pintores, hasta que comencé a leer eso. Conocer un poco su vida, sus aficiones, sus defectos y hasta sus amores, es muy gratificante, sobre todo cuando son de otra época y ves lo diferente (y a veces no tanto) que era la vida en ese entonces. Lejos de aprender el estilo de Rembrandt y el por qué es un grande en el mundo del arte, lo que mas me impresionó fue su dedicación, creo que nadie tiene idea de cuantos cuadros pintó en su vida, pero fueron demasiados, él vivía para pintar, expresaba lo que pensaba y sentía por medio de la pintura y las brochas, era su medio de comunicación y de sustento. Me gustó mucho, el tamaño del libro es bueno, suficiente para apreciar los cuadros que acompañan la edición, lo único que no me gustó es que a veces describen cuadros que no están impresos en el libro, pero bueno, nada que internet no pueda solucionar.