El hilo invisible mercantil que unía a Honorina Cadena García con Florencio Lunes Cota era tan grueso e irrompible, hecho de violencia constante desde el principio, comprando su libertad por cuatrocientos pesos, un par de zapatos y una cadena de oro. La justicia está dormida para las mujeres, ciega para el reconocimiento del dolor de alma y cuerpo de Honorina, que apenas consiguió los primeros pasos que la llevaron a su libertad, fue apresada en el tiempo y juzgada en un idioma desconocido para ella.
"Para nosotras es castigo doble, nacer india y mujer es trago amargo, con eso tenemos clausurada la felicidad." A través de la construcción de palabras inmensas, digiero el nombre de Honorina que se escucha en otras, es notoria su evolución en la búsqueda de saberse suya, levantar la cara en los ojos de un futuro para sí. Por supuesto que el recorrido no es sencillo, es a través de los lazos de amor y cariño de otras mujeres que logra, enmendar la herida larga que le propició el dueño asignado y su más grande agresor: el machismo y misoginia de sus seres cercanos y de la justicia en este país.
Abrazo de cerca el trabajo de Sol Ceh Moo, que tiene una voz clara de denuncia política, un espacio que señala la violación de los derechos humanos y lingüísticos de los grupos indígenas del país, así como su forma de desmitificar los usos y costumbres de estas poblaciones, sin duda una novela que representa muchas realidades, que abraza nuestras injusticias y nos abre claro y profundo la herida milenaria, sólo por ser mujeres.