Todo cuento es sangriento. Todos los cuentos brotan de las profundidades de la sangre y de la angustia. Por eso todos los cuentos están emparentados. Difieren en la superficie. Los cuentos nórdicos no crecen de la misma fauna imaginativa que los cuentos de los negros de África. Pero el meollo, la hondura del deseo es análoga (Franz Kafka). Érase una vez un país que englobaba todos los países del mundo. Y en ese país había una villa que encerraba todas las villas del país. Y en esa villa había una calle que reunía todas las calles de la villa. Y en esa calle había una casa que abrigaba todas las casas de la calle. Y en esa casa había un cuarto, y en ese cuarto había un hombre, y ese hombre encarnaba todos los hombres de todos los países. Y ese hombre reía, reía. Y nunca nadie había reído como él. 56 cuentos desde la Biblia a nuestros días, y 81 historias de Locos y de Sabios, a través de las cuales nos acercamos al hombre que ríe y llora, que busca y espera.
Toda la vida me han gustado los cuentos y este libro se ha convertido sin duda alguna en uno de mis favoritos. Es una especie de "Las Mil y Una Noches" judías y abreviadas, con relatos que arrancan más de una carcajada e invitan a la reflexión. Debido a que los cuentos contienen referencias a la costumbre y religión judía, el libro tiene además un pequeño glosario para facilitar la comprensión de las lecturas. Si lo tuyo son las historias cortas, este libro es para tí. Considero que es de esas lecturas que disfrutarás leer una y otra vez, y compartirlas a otras personas.
Yo esperé leer historias sacadas del antiguo testamento, alguna batalla épica entre las fuerzas del bien y del mal. Pero no. Me encuentro con historias hilarantes de Dios y la comunidad, relatos del rey Salomón y David, y aunque reflexivas luego llega la segunda parte que destila un ridículez divertida. Es impresionante la ironía que cada cuento tiene. Para reírse un rato