Narcotraficantes, políticos, delincuentes, empresarios y policías rinden culto a la Santa Muerte, la imagen de la muerte violenta, para que los proteja de sus enemigos y les otorgue poder, impunidad y dinero. Durante una fiesta fantástica de 24 horas seguidas donde todo está permitido, hay quienes están dispuestos incluso a ofrecer víctimas para que sus deseos se cumplan. En el perro de los niños de la calle, el can pick es narrador y partícipe de la vida airada de estos nuevos olvidados. En la calle de las vidrieras, un anciano holandés se pasea por el barrio de las mujeres en vitrina de Ámsterdam, deseando contratar los servicios de una rubia despampanante para gozar la última relación carnal de su vida.Los relatos que integran este volumen –que también incluye inventando el pasado, una condición excepcional y en el país de los diablos—harán que el lector transite por mundos densos, bizarros e inquietantes por su extremo parecido con el mundo que llamamos real, donde a veces el perro que llevamos dentro chilla en un cuarto oscuro y el viejo que dormita en un asilo se niega a que el deseo muera. Homero Aridjis nos lleva por las sendas tortuosas que crispan el alma en su exploración de los mundos del amor, las mujeres, los perros y la muerte.
Homero Aridjis, a Mexican writer and diplomat, was born to a Greek father and Mexican mother; he was the youngest of five brothers. As a child, Aridjis would often walk up a hillside near his home to watch the migrating monarch butterflies. As he grew older logging thinned the forest. This and other events in his life caused him to co-found the Grupo de los Cien, the Group of 100, an association of one hundred artists and intellectuals that became heavily involved in trying to draw attention to and solve environmental problems in Mexico.
Aridjis has published 38 books of poetry and prose, many of them translated into a dozen languages. His achievements include: the Xavier Villarrutia Prize for best book of the year for Mirándola dormir, in 1964; the Diana-Novedades Literary Prize for the outstanding novel in Spanish, for Memorias del nuevo mundo, in 1988; and the Premio Grinzane Cavour, for best foreign fiction, in 1992, for the Italian translation of 1492, Vida y tiempos de Juan Cabezón de Castilla.1492 The Life and Times of Juan Cabezon of Castile was a New York Times Notable Book of the Year. Twice the recipient of a Guggenheim Fellowship, Aridjis has taught at Indiana University, New York University and Columbia, and held the Nichols Chair in Humanities and the Public Sphere at the University of California, Irvine. The Orion Society presented him with its John Hay Award for significant achievement in writing that addresses the relationship between people and nature. He received the Prix Roger Caillois in France for his poetry and prose and the Smederevo Golden Key Prize for his poetry. In 2005 the state of Michoacan awarded him the first Erendira State Prize for the Arts. Eyes to See Otherwise: Selected Poems of Homero Aridjis is a wide-ranging bilingual anthology of his poetry.
Cuando vayas a México DF no dejes de visitar el Mercado de artesanías popular La Ciudadela, allí se encuentra un poquito de todo desde prendas y utensilios de plata, pasando por ropas y vestidos hasta por supuesto: artesanias.
En el rubro de artesanías me fascinó particularmente las representaciones con esqueletos, los muertitos, la catrina y la muerte; también me fascinan los "Árbol de la vida", que ya verás también en el Museo Antropologico, hechos de barro o cerámica contenienen diversas figuras y representaciones -parecen haberse originado en Metepec, hace más de 100 años-.
De entre las representaciones del árbol yo me decanto por el de la vida y por el de la muerte.
El Árbol de la muerte, que es una absoluta belleza, se dedica pues a la Santa o Santísima Muerte.
Yo creo en la muerte, no sé si santa o no, pero como hecho es innegable, indicustible y a su alcance nadie escapa, mejor estar de buenas con ella de una vez porque casi nunca llega con invitación.
A raíz de esta fascinación practico-estética, por el culto a la imagen representativa de la muerte, Israel me regaló en DF el libro La Santa Muerte de Homero Aaridjis.
Supongo que él, al igual que yo, pensó que la narrativa del libro versaba sobre el culto pagano que tiene casi cincuenta años penetrando en las practicas de adoración religiosas de ciertas tribus sociales y urbanas de México.
Se dice que es posible que la devoción a La Santa Muerte sea resultado sincrético entre el "animismo" de raíces africocubanas, la religión católica y los Dioses aztecas de la muerte, de la oscuridad y el Mictlan(religión de los muertos), llamados Mictecancuhtli(él) y Mictecacihuatl(ella).
Nota mental: investigar más y a fondo sobre esto, ¡es fascinante!
No es sorpresa que a la iglesia católica no le hace ninguna gracia este culto que condena como satánico y que en México fue desaprobado como culto organizado y reconocido por la Secretaria de Gobernación ya que su adoración podría propagar masivamente conductas criminales con fines supuestamente religiosos.
En consecuencia el culto a la Santa Muerte se ve relegado a la categoría de proscrito, a la ilegalidad, al underground...
Desde la frontera externa de lo aceptado la Santa Muerte es adorada, no precisamente por la crema in nata de la sociedad mexicana, sino por gente que no simpatiza con la Iglesia Católica - a quienes ella tampoco aprueba-, pero que no dejan de tener necesidades religiosas y sobre todo supersticiosas en su vida cotidiana e inmediata.
Es así como los marginados desde pederastas, narcotraficantes, ambulantes, taxistas, vendedores de productos piratas, violadores, niños de la calle, indigentes, prostitutas, secuestradores, carteristas y bandas delictivas abonan la superstición y la chamanería en torno al culto de la Santa Muerte.
Según Wikipedia "La Santa Muerte es adorada o venerada sobre todo por personas que cotidianamente ponen en riesgo su vida."
Santa Muerte, imagen que los representa y protege porque es una deidad funcional, acorde con sus actividades, ya que violencia, vida y muerte están estrechamente unidas.
Total a ellos parece que el Dios cristiano no les da la cara, ¿en la muerte se puede confiar no?
La Santa Muerte vela por lo más inmediato de la vida de los menesterosos como es la supervivencia, el amparo, la protección, el cobijo y el alimento.
A la Santa Muerte se le pide desde amor hasta venganza.
Lamentablemente el culto, que no discrimina, vela también por lo político criminal o lo criminal de lo político.
Y por supuesto a nadie le gusta saber que tus enemigos están amparados por una deidad violenta y certera como lo es la muerte - a quien nadie se le escapa tarde o temprano-.
Bueno el libro… el libro no trata sobre la Santa Muerte ni sobre el culto en sí.
El libro de Aridjis narra sobre esos que pueden adorar y practicar los ritos paganos en honor a la Santa Muerte.
El primer relato es la descripción de la fiesta de cumpleaños de un Narcotraficante. Nada del otro mundo, el mes pasado en una urbanización HI de México encontraron una mansión de narcotraficantes con leones, jaguares, pumas y por allí va la cosa, así que si ya salio en el periódico que me lo narre un libro, humo pues, humo nop.
El relato es muy largo, muy innecesario, y como el que le sigue, el final le llega más agotamiento que por cierre.
No me pareció muy agraciado, pero es porque yo ni a los dioses de la narrativa les aguanto largas páginas de descripciones, y este caso particular es pura y aburrida descripción.
El segundo relato es sobre los niños de la calle de la Plaza La Solidaridad.
Muy triste, conmovedor…
Pero al igual que el primero va perdiendo toda su fuerza, destrozándole a uno el interés y acabándose casi sin que uno se dé cuenta.
El último, que seria el que más me gustó, es una historia de soledad enmarcada en una excelente ambientación de terror.
De verdad yo lo arrancaría del libro y botaría el resto. Excelente relato.
An excellent book by one of Latin America's leading writers, a vivid and engrossing book. This is the first story written about la Santa Muerte cult in Mexico, and has been imitated by other novelists, but none of them has written about it as powerfully. If you want to know about the Santa Muerte, read this book and enjoy it as much as I did.