-Mezcla de fantasía, mitología y aventuras, con muchos siglos a sus espaldas.-
Género. Clásico.
Lo que nos cuenta. Relato de los acontecimientos que rodearon la vuelta a casa de Ulises (Odiseo) después de terminar la Guerra de Troya, de la situación de su reino en Ítaca durante su ausencia y de los intentos de su hijo Telémaco por localizarle, escrito en verso en el original y traducido indistintamente tanto en prosa como en verso.
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Una epopeya dinámica, a comparación de su antecesor la Iliada. Cuyos temas principales son la identidad, la hospitalidad (en griego 'xenia' y en la adaptación de Nolan la llamada 'Ley de Zeus'), y el nostos (el viaje al origen). Decidí leer la traducción de Fernando Gutierrez al español, quien hace un excelente trabajo, y que así mismo se nota que era latinista; pues el uso de lenguaje está muy ligado al latín (e.g. nombrar a Odiseo como Ulises, su nombre latino; o el uso de superlativos latinos 'dulcísimos', etc.) Al fin de cuentas es una traducción muy buena, conserva cierto nivel artístico, emplea el hexámetro (como lo hacía la epopeya tradicional), y está escrita en verso. Volviendo a la obra en sí, tiene momentos emotivos (e.g. el reconocimiento de Argos) que la hacen mucho más rica a la hora de leer. Y la pude disfrutar mucho al haber tenido cierto 'background' académico sobre la epopeya.
Tengo la misma sensación que con Sabina Berman, se sucede la vida misma... La verdad es que es un libro "horizonte" al que pienso volver a acudir pues, como El conde Lucanor, siento que es una obra que te acompaña en los momentos duros al igual que un buen amigo. Además, tiene puntazos de humor: «y tu padre, en lugar de venir a tu boda, vendría/ para tus funerales». Perdona pero LAS VERDADERAS BARRAS.
Destaco, cómo no, un fragmentito de Cavafis: 《Ítaca te dio el viaje hermoso (...)/ Y si la encuentras pobre, Ítaca no te engañó. / Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,/ compendieras ya qué significan las Ítacas》
Leí la Odisea por primera vez siendo muy joven, en una edición en verso con una traducción bastante literal. En esta ocasión he simultaneado la edición de Fernando Gutierrez, también en verso pero con una traducción mucho más pulida y con notas explicativas (el único fallo que le encuentro es el uso del nombre latino del protagonista, Ulises) con la edición en prosa de Carlos García Gual, y la he disfrutado mucho más. Quizás es necesario haber rodado algo más por el mundo, para apreciarla como se aprecia el regreso a casa después de mucho tiempo, como Odiseo.
No me gusta que la parte de matar a los pretendientes sea tan detallada y las batallitas con las sirenas, Caribdis, Circe y los demás pueblos, se expliquen con menos detalle del que me gustaría. Siento que he conectado poco con esos capítulos y el final se me ha hecho largo.
Por otro lado, me gusta mucho el lenguaje poético en que está escrito, el vocabulario y evidentemente la historia.
Para acometer esta empresa me he decidido por la traducción de a Fernando Gutiérrez, en verso, y la he disfrutado muchísimo. Y aunque casi todos conozcamos el final de la historia, durante las últimas 100 páginas se produce un suspense que no te deja abandonar el libro.
Como soy un ignorante (y tratando de remediarlo), después de ver la peli de la Odisea traté de sumergirme en la historia y leerla por mí mismo, sin saber que originalmente se compuso como un poema en hexámetro, simulando la forma de trasmitirla oralmente. Prefiero la narrativa moderna.
Penélope mi personaje favorito, que tejía durante el día y destejía durante la noche mientras esperaba a Ulises. Que suerte estar en una época en la que ya no tenemos que esperar así.