Robbie y sus amigos -los personajes conocidos desde Vaqueros y trenzas y El visitante- ya no son chicos, han terminado el colegio, se conectan con otros personajes, enfrentan otras problemáticas y proyectos. La novela es quizá un relato del abandono de la adolescencia y el inicio en la vida adulta, con toda la angustia que el cambio genera.
La verdad no se, el libro es bueno? Más o menos, entretiene? Si. Esta escrito en un español súper argentino, con puteadas y todo, lo q lo hace diferente y medio malo gramaticalmente pero a la vez mas ameno, más normal y cercano. Se sitúa en una Argentina de crisis, la democracia volvió hace muy poco y la gente no tiene ni para comer. Por eso mismo presenta diferentes realidades, todas desde la perspectiva de pibes de 20 años más o menos, algunos q estudian, estudian y trabajan, otros q no tienen tanta suerte y están metidos en cosas turbias. Lo único q no esta bueno es el machismo, q si bien es propio de la época, se lo naturaliza y en cierto punto romantiza pero después esta ahí el libro: no es ni malo ni bueno, léelo y fíjate.
Es doloroso lo mal escrito que está este libro. Pésima gramática, casi inexistente puntuación. Hay frases a las que cuesta encontrarles el sentido. Nunca lo hubiera terminado, de no ser porque quería saber qué pasaba con los personajes, esos a los que quise tanto en El visitante y En el sur. No puedo creer que la misma persona que me hizo amar Rosario, sin conocerla, sólo con sus descripciones, haya escrito esta soberana cagada.
empezó chotísimo y por eso no le doy más puntaje, pero después se puso re interesante y está escrito HERMOSO tiene unas reflexiones y toca unas temáticas hermosas. pero no me gusta en contexto con los otros libros de la saga, capaz porque me faltó leer uno que va en el medio pero no me gusta como final de la saga. como libro autoconclusivo estaría buenísimo