No podría calificar literariamente este libro, es de los testimonios más potentes que he leído. Que valentía, que humanidad y que gran alma la de Patricia Verdugo, me hubiese gustado abrazarla bien fuerte.
Este libro es un testimonio excelente, tanto periodístico como personal, de la crueldad de la dictadura, de la justicia a medias (o injusticia completa) de la transición y del tesón de familias y víctimas por contar su historia, buscar la verdad y construir un país más ético luego de tantos años de bestialidad. Patricia Verdugo es una voz imprescindible que sigue hablándonos después de su temprana muerte.
Que libro más potente! Ojalá todas las generaciones q vengan no dejen de leer este tipo de libros que cuentan la horrorosa historia de la dictadura en chile. Para que nunca más!!