Hoy terminé << Perdida en el cosmos>> en este escenario enmarcado por la luna muy ad-hoc, y quiero contarles que este libro es una verdadera lección de vida. Es como un libro amigo que toma de la mano para llevarte por un viaje de paisajes faulknerianos. Puedes oler, tocar, sentir el rocío de la mañanas del norte en tu rostro, y sobre todo te hace sentir paz y esperanza con sus letras. Me sorprendió la juventud de la autora y me lleva a querer leer más de lo que venga; puedo augurar un gran futuro.
Personalmente, soy alguien que ha vivido con depresión desde que tengo memoria, y he de decir que, no solo por ello, me ha llegado a lo más profundo y lo encuentro necesario. De ahora en adelante lo guardaré con cariño en mi mesilla de noche para leerlo cuando alguna pesadilla me despierte…