A lo largo de sus diversos estilos y épocas, el terror evoca una y otra vez el horror ante lo oculto, lo desconocido, lo maligno... Preternatural es una revista que desdibujará tu realidad y te sumergirá, a través del espanto que anida en sus páginas, en un viaje que pondrá a prueba tu sangre fría.
Este primer número se inaugura con dos versados en el género de lo macabro: el soñador de Providence, H. P. Lovecraft, y el artífice de la cosmogonía postapocalíptica más enloquecedora, Álvaro Aparicio. No caminan solos: los relatos de la autora Elia W. Pettie y de Pablo Loperena acechan junto a ellos, además de dos poemas, un artículo y un pasatiempo. Déjanos entrar.
El primer número de una revista que por los cuatro costados rezuma elegancia y verdadero gusto por el género del terror, además de ese sabor atemporal que tienen las cosas bien hechas. Aquí hay para todos los gustos: los relatos más largos son los de Pablo Loperena y Álvaro Aparicio, centrados en el terror folk, pero también tenemos al inmortal Randolph Carter y su declaración lovecraftiana, poemas firmados por autores clásicos como Mary Coleridge o Henry Wadsworth Longfellow, un ciclo de cine de terror actual de la mano de Cristina M. Caladia y hasta una breve joya en forma de cuento por Elia W. Pettie.
Y teniendo todos ellos una calidad muy alta, no quiero cerrar esta breve reseña sin hacer parada obligatoria en el que para mí ha sido la guinda del pastel: Parábola, de Álvaro Aparicio. Con un estilo complejo, pero increíblemente trabajado y descriptivo, el maestro de batuta de la saga antológica Atlas Negro se saca de la manga un texto sobresaliente, a caballo entre Delibes y Lovecraft, que nos cuenta una historia rural de terror de las que atrapa por su riqueza, con múltiples capas, personajes llenos de aristas y localizaciones malditas, intercalando incluso algunas reflexiones profundas y fantásticamente hiladas; un relato de los que no se olvidan, vamos. ¡A sus pies, maestro!
Preternatural promete, ya lo veréis. Y está llamada a ser la revista de terror en español por excelencia.
Una revista fantástica, editada con evidente cariño y llena de cosas buenas: dos grandes relatos de autores españoles actuales, como son Pablo Loperena y Álvaro Aparicio (mi favorito, el de Loperena), poemas de Coleridge y Longfellow, un pequeño ensayo sobre el cine de terror reciente por Cristina Caladia, el primer Randolph Carter de Lovecraft y la acertadísima recuperación de una pequeña joya de Elia Wilkinson Peattie. Todo ello envuelto en un formato muy atractivo y sugerente. Quiero más.