SAD es un poemario de rima libre que llama la atención y hace meditar sin duda alguna por lo singular de sus versos. “Son las tres y llueve, el cielo llora tu ausencia son las tres y la oscuridad reina, salen los caídos a cabalgar en tu cintura son las tres y la sangre se ha derramado, una vez más”
El protagonista de SAD se convierte en el representante del sufrimiento de una sociedad que ve alejarse los valores y los sentimientos reales en una sociedad inmersa en la marginación, la pobreza, en la individualidad de cada ser. Es un remolino de diversas sensaciones de soledad, dolor, tristeza, y un clamor desesperado que llega a su clímax, con algunas expresiones que nos dan sensación a fatalidad. “Han de quedarse los días llorando y las noches gritando no sé a dónde me lleve la vida ni a dónde me lleve la muerte….!”
Esta sensación se ve reforzada por las pinturas muy sugerentes, algunas expresando las actitudes, que tomamos nosotros ante situaciones parecidas a las que vive el protagonista y otras dejan volar nuestra imaginación. En las pinturas de la obra los elementos que enmarcan cada escena son la soledad, el romanticismo, la ternura, la fatalidad y al final el amor. Esta obra tiene al parecer como propósito llegar a una especie de catarsis de verdades, mentiras, similitudes, tristezas y melancolías vividas en alguna etapa de la vida. ¡Deja tu comentario y recibe un libro gratis! Escribir su correo.