Exilio, desaparición, persecución, liberación sexual, amor, paternidad. Todos los ingredientes de los años setenta se encuentran en esta novela atípica. Basada en hechos reales, describe el antagonismo entre una América del Sur autoritaria e intolerante y una Europa liberal y permisiva. Para lograr su objetivo el narrador relata la desaparición del hermano, la persecución y el exilio del protagonista, su experiencia de la liberación afectiva y sexual del viejo mundo y el amor que le despierta su hija. El relato va y viene entre el año 1976 en Argentina y Chile, y el año 1979 en Bruselas. Describe, además, la búsqueda del amor y de lo vital en su país natal y en el destierro. Las ganas de vivir triunfan sobre la muerte que imperaba en aquella época. Plagada de personajes dispares que aparecen y se largan, va creando una sensación de vértigo incontenible. El autor busca recrear en la novela el camino insospechado que tomó su vida. La forma que encuentra –vertiginosa, creativa, urgente– da cuenta de un estilo personalísimo.