La revolución digital ha trastocado todos los ámbitos cotidianos de nuestra vida y en especial la comunicación. En la red proliferan publicaciones, webs, blogs y cuentas de redes sociales que analizan, recomiendas y desaconsejan películas. Es cierto que el crítico de cine es por encima de todo un espectador, pero en palabras de Françóis Truffaut, es “un espectador que tiene la necesidad de analizar el propio placer y describirlo” Un crítico de cine es mucho más que alguien que aconseja o desaconseja una película. Debe ser aquel que ofrezca claves de comprensión del film que permita al espectador aproximarse con mayor inteligencia y con mayor capacidad de disfrute. Comprender y describir por qué una película nos agrada o no, requiere unos conocimientos que permitan fundamentar estas valoraciones. Criterios estéticos y formales propios del cine, pero también criterios culturales más amplios. De esta manera está concebido este Manual de crítica del cine, para afirmar con el mismo Truffaut, que “una película para estar lograda debe expresar simultáneamente una concepción del mundo y una concepción del cine”.
Una buena introducción a la crítica de cine. La primera parte (lenguaje cinematográfico, por Juan Orellana) y la tercera (consejos prácticos, por María Ángeles Almacellas) está redactada magistralmente. En cambio, la segunda parte, (análisis antropológico de una película, por Ninfa Watt) parafrasea toda la teoría de Alfonso López Quintás y deja ver en los ejemplos la ideología de la autora, por lo que me dejó un poco que desear dado que es un manual universitario y esperaba un poco más de objetividad.