El mundo está cambiando y nadie podrá impedirlo. Una sociedad se resiste al fin de una época. Una mujer busca su propio destino.
Algunas novelas tienen el poder de reflejar la vida en todo su esplendor, trasladarnos a una época prodigiosa, captar el instante preciso en el que todo estaba a punto de cambiar. Esta es una de esas novelas.
Micaela es una joven maestra que llega a Comillas, uno de los pueblos más elegantes de la costa cántabra, en el verano de 1883. Allí conoce a Héctor Balboa, un indiano que acaba de regresar de Cuba tras amasar una gran fortuna y está construyendo una escuela para los hijos -y no las hijas- de los aldeanos. Micaela empieza entonces su batalla para que también las niñas puedan recibir la educación que merecen y necesitan, al tiempo que entre ella y Héctor va surgiendo una atracción capaz de derribar todas las barreras.
Ambientada a finales del siglo XIX, en un momento histórico decisivo y lleno de contrastes, Un destino propio nos habla de aquellas primeras mujeres valientes que se atrevieron a alzar la voz contra una sociedad que se negaba a escucharlas.
Licenciada en periodismo, madre de tres chicos que ya están en esa edad en la que dispones de más tiempo para ti y puedes recuperar tus pasiones y aficiones.
Comencé con la autopublicación de "La estúpida idea de dejarte marchar" (2015), "El mapa de mi piel" (2016) y "El Indiano", libro que se publicó de nuevo con el título de "Un destino propio" en 2020 en la editorial Ediciones B de Penguin Random House.
"Un destino propio" es una novela de amor con trasfondo histórico ambientada en Comillas (Cantabria) a finales del s. XIX. Fue la primera entrega de una serie a la que siguieron "Una pasión escrita", ambientada en 1880, en el Madrid de los cafés literarios, la prensa y las mujeres literatas, y "Una decisión inevitable", una historia que nos lleva a las minas de Rio Tinto (Huelva) y los conflictos sociales que surgieron entre el barrio inglés de costumbres victorianas donde vivían sus dirigentes y la población autóctona alrededor.
Siempre que encuentro un libro que hable sobre Cantabria, suelo leerlo, es mi segunda tierra, una tierra que siempre me da paz. La novela tiene un poco de todo historia, amor y sobre todo la lucha de nosotras las mujeres por conseguir lo que nos propongamos, que nadie nos pare jamás. Me encantó este paseo por Cantabria.
Hace cuatro semanas que debería tener terminado el libro y la reseña, pero por cuestiones de… no sé qué, me he visto en la penosa obligación de escribir un comentario que nada tiene que ver con mi opinión a cerca de la historia en sí.
Cuando la editorial me ofreció el libro en físico no dudé en solicitar un ejemplar. Esto ocurrió el último viernes de enero. Yo, muy feliz, me propuse a esperar a la persona que me traería el paquete. Pasó lunes, martes, miércoles y así hasta llegar el viernes y nada que llegaba. La verdad es que me puse algo nerviosa porque no sabía sobre qué horas vendría el libro. Pasaban los días de la segunda semana y nada que aparecía el mensajero. Tan histérica estuve que mi hermano me dijo que desistiera de esperarlo, y así lo hice. Hasta ahora.
No he dejado ningún mensaje a la editorial porque tardan siglos en contestar y supongo que el extravío del ejemplar tiene que ver con los responsables de paquetería.
De todas formas seguiré esperando el ejemplar, por si acaso, nadie sabe si algún día y aparezca el libro.
Desde aquí le deseo todo lo mejor a la autora, su obra y todos los libros que vendrán.
3,5 Para ser justos diré que me ha pillado en un mal momento y quizá, eso ha influido. Me parece una novela con un buen retrato social, buenos personajes, un reflejo de cómo debían comportarse las mujeres y qué se esperaba de ellas. Cierto, que no escapa a algunos tópicos del género, pero son aquellos que no disgustan a las lectoras. A veces me ha resultado un poco largo y me costaba seguir con el, pese a que la estructura ayuda. Leeré el siguiente de la serie y espero hacerlo en un mejor momento.
Hay que decir que es un libro que es de ágil lectura con capítulos cortos, y que te muestra la sociedad de la época, la hipocresía que había, los personajes están bien dibujados, y las situaciones como las reuniones sociales campestres también me resultaron muy evocadoras.
Aunque hacia la mitad de la historia empezó a sobrarme alguna que otra página, desde mi humilde punto de vista, lo que lo compeso como dije antes son los capítulos cortos.
Vamos a los personajes los protagonistas Micaela y Hector están muy bien dibujados y me encanta como defienden lo que creen y como se desarrolla la historia de ellos, por otro lado los personajes que los rodean poseen muchas características de la personas.
Creo que es un historia que hace un fiel retrato de una sociedad que empezaba a luchar, lo más increible es que todavía arrastremos cosas de alli, después de tantos años
Éste fue el primer libro que leí este mes de febrero. Hacía muchísimo tiempo que quería leerlo y nunca veía el momento. Con la publicación del segundo libro de la autora, quise ponerme las pilas y leerlo y... ¡qué gozada de lectura! Me ha encantado 😃
Verano de 1883. Micaela decide ir con sus tíos a Comillas, un pueblo precioso cerca de Santander donde veranean las mejores familias de España. Está decidida a realizar su sueño: ser maestra y dar a las niñas una educación igual a la de los niños. Por otra parte, conocerá a Héctor Balboa, un “nuevo rico”, un indiano que hizo fortuna en Cuba y que ha vuelto a su hogar en busca de venganza.
No me ha decepcionado para nada. Los personajes, la ambientación, la trama,... Ha sido genial!! He conectado 100% con la protagonista. Me ha parecido una mujer joven decidida y valiente, con un objetivo claro y que no se deja amedrentar por nadie. Y ya si hablo de Héctor... aún vivo enamorada de este personaje! Por favor!! Qué hombre!😍❤️Y qué historia de amor más bonita!!🥰
Y bueno, la ambientación... ¿Habéis estado en Comillas? Yo fui en verano de 2017 y es precioso! Tiene un aire señorial que te hace comprender y sentir cómo pudo ser la vida en el sXIX.
Una novela muy bien documentada, que nos hace entender cómo era la (NO) escolarización en aquel entonces. Cómo esa España entendió que en la educación escolar estaba la base del progreso, independientemente de su estatus social, y la necesidad de darles a las niñas las mismas bases de estudio que a los niños... A mí es que esto ya me remueve todo... El tema me toca de cerca, no puedo evitarlo 😅
Qué gran descubrimiento. Nos encontramos ante una historia preciosa, llena de reivindicaciones en defensa de la mujer y de su libertad, donde podemos observar el papel de ésta a finales del siglo XIX. Es una novela que rebosa educación, con mayúsculas, donde Personajes como Concepción Arenal, Victoria Campoamor o Emilia Pardo Bazán eran heroínas del día a día. Un lujo.
Me decidí a leer este libro principalmente por la ambientación, porque se desarrolla la mayor parte en Santander, y me apetecía un montón adentrarme en una historia con ese lugar de fonde. Y tengo que decir, que lo mejor del libro ha sido la ambientación, porque la trama se me ha quedado un poco floja, una historia de romance (demasiado) muy predecible. La verdad es que es un libro muy agil que a pesar de sus 600 páginas (al cual le quitaba unas 200) lo he leido super rapido, y sin estancarme. Los protagonistas, Micaela y Hector están muy bien estructurados, aunque no haya podido conectar mucho con ellos, sobretodo con Micaela ( tenia unas cosas de niña pequeña que no soporto) aunque si que me gusto que siempre defendía lo que quería y en lo que creí, pero la historia que se desarrolla de ambos me ha parecido muy muy predecible desde el primer momento. Desarrolla muy bien la sociedad de la época, como las mujeres tienen que casarse y no trabajar, y si trabajan tienen que ser sitios adecuados para ellas… eso se refleja muy bien en la novela. Además de reflejar como las mujeres empezaban poco a poco a luchar, a luchar por la igualdad. El final como he dicho es predecible, y para mi gusto queda la historia cerrada, aunque he visto que hay otros dos libros relacionados. Si te gusta la novela histórica con romance te la recomiendo.
Bonita historia ambientada en la Cantabria del siglo XIX, con unos protagonistas inolvidables: un indiano retornado con muchos deseos de venganza y una "solterona" defensora del derecho de las niñas a la educación. Buen ritmo narrativo (se agradece en una novela bastante larga) y muy bien escrita.
Publicada originalmente y de forma independiente como "El indiano", María Montesinos trae de nuevo, bajo el sello de Ediciones B, esta nueva versión de la novela con el título de "Un destino propio", como consecuencia de una frase de Emilia Pardo Bazán enunciada en el Congreso Pedagógico Internacional de 1892.
En "Un destino propio", María Montesinos realiza con exactitud y detalle un retrato de la sociedad española a finales del siglo XIX, haciéndola una obra tan visual que el lector puede llegar a imaginar claramente los paisajes y el ambiente descrito gracias al estilo elegante, pulcro y descriptivo de la autora.
Se trata de una novela histórica muy bien lograda en la que la autora describe, de manera pormenorizada, lugares, instituciones y acontecimientos propios de la época. Logrando una exquisita ambientación histórica, social y política. Así mismo, la sola mención de grandes mujeres de la época que son referentes e inspiracionales para la protagonista como Concepción Arenal, Rosalía de Castro o la propia Emilia Pardo Bazán fortalecen el marco histórico y la temática reivindicativa que sigue.
Por otro lado, es de destacar las referencias culturales que enriquecen la descripción de las localizaciones que sirven de contexto para la historia, desde Madrid hasta Cantabria, María Montesinos juega con nuestra imaginación y nos lleva a caminar con Micaela por el Parque del Buen Retiro, recorrer las calles del barrio de El Sardinero o conocer de primera mano la construcción de "El Capricho" de Antonio Gaudí.
Todo ello refleja el gran proceso documentativo, destacado en una nota final, por el que la autora ha pasado para la recreación de una atmósfera tan real como le es posible a alguien que no ha vivido en ella.
El personaje de Micaela nos retrata a una joven adelantada a su tiempo, con voz propia, educada de una forma poco convencional y con unos pensamientos vanguardistas revolucionarios a lo acostumbrado. Se adapta a su condición de mujer y acepta sus limitaciones, pero no se conforma con ello y se rebela enfrentándose al constreñimiento de las convenciones sociales. La joven defiende tenazmente la educación femenina para todas las clases sociales, y la modernización de contenidos lejos de las labores domésticas o las matemáticas básicas para llevar las cuentas del hogar. Esta contraposición de pensamientos se encuentra patente en la mayor parte del libro, especialmente en los comentarios que le hacen a Micaela la familia por su deseo de mantenerse soltera y forjar su propio camino como maestra de forma independiente.
Así mismo, la historia de Héctor Balboa viene a redondear la novela al mostrarnos puntos muy interesantes acerca de la sociedad en esos tiempos, el machismo inherente, la desigualdad social, la hipocresía, la corrupción, el abuso y el rezago económico de España en comparación con el resto de Europa. Así mismo, su propio personaje tiene una lucha interna entre el deber y el corazón que mantiene en vilo al lector durante la mayor parte de la novela.
A pesar de que la relación entre Héctor y Micaela está configurada como una historia de amor prototípica mostrando una atracción sexual desde el primer momento, no se basa en ella en ningún momento sino que más bien su idilio se va fraguando lentamente conforme se van conociendo poco a poco y compartiendo diversos momentos.
Me ha gustado mucho debido a que no solo se trata de una bonita historia de amor envuelta en venganzas, secretos, drama, feminismo y la búsqueda de un destino propio por parte de ambos protagonistas, sino que se envuelve en un mágico y sobresaliente ambiente histórico con personajes secundarios deliciosos y unas temáticas destacadas dignas de reflexión.
Una novela exquisita, inspiradora y, sin duda, acorde a estos tiempos en los que continuamos urgentemente en busca de la equidad de género. Un homenaje para todas aquellas mujeres que alzaron la voz en lucha por una verdadera educación femenina.
No puedo decir que me haya encantado. Demasiadas descripciones y una trama un poco lenta. Es cierto que la sociedad del momento está bien plasmada y cómo Comillas se convirtió en el epicentro social veraniego más importante. También como comienzan a aparecer voces a favor de la enseñanza de la mujer y cómo las propias mujeres lo rechazaban por lo que podían pensar. Por suerte, al leerlo podemos ver cuántas cosas han cambiado.
Llevo cinco semanas esperando que me envíen el libro desde la editorial para poder reseñarlo. Veo que no soy la única a la que le pasa lo mismo. El libro lo acabaré leyendo sí o sí, bien porque finalmente llegue (cosa que a estas alturas dudo mucho), bien porque me lo acabe comprando porque, además, me llama mucho la atención y estoy segura que me va a encantar (de hecho por eso mismo lo pedí, si no de que… ). Es una pena que las editoriales no cuiden más este tipo de cosas ya que al final los que salimos perdiendo somos autores y lectores. De todas maneras no pierdo la esperanza en que en algún momento el libro aparezca. Lo mejor del caso es que, claro, la editorial le echa la culpa a la empresa de mensajería pero no hacen nada por arreglar el problema, mandar otro ejemplar o cambiar de empresa son dos ideas que a priori se me ocurren. Y, viendo que no soy a la única persona que le está ocurriendo lo mismo con el mismo libro empiezo a pensar que no es casualidad y que aquí la empresa de mensajería ni pincha ni corta. No se pueden perder tantos libros, ¿no? y, además, siempre el mismo. En fin, lo dicho, una pena y una decepción.
Una novela que me ha sorprendido para bien. Es una novela histórica con una pincelada de romanticismo. Todo sucede principalmente en el verano de 1883 en la localidad de Comillas situada en la costa cántabra. La protagonista femenina es una mujer con ideas propias, algo que era considerado revolucionario en esa época en España. Como el título indica, ella quiere labrarse un destino propio y no depender de un hombre para sobrevivir dignamente. El protagonista masculino es un hombre que vuelve a su tierra tras un largo tiempo en Cuba trabajando y reinventándose. Gentes distinguidas de la alta sociedad se reunían en Comillas para decidir en los corrillos de las fiestas veraniegas grandes alianzas entre familias, proyectos industriales, políticos, arquitectónicos, culturales, etc... Es por ello que en esta novela se cruzan personas ilustres de esa época tales como Antoni Gaudi, El Marques de Comillas, Concepcion Arenal, Emilia Pardo Bazan, Francisco Giner de los Ríos, el Rey Alfonso XII... Era la España de la Restauración y todo iba con retraso, incluidas las ideas de progreso. Una novela muy recomendable.
Una sociedad que se resiste al fin de una época. Una mujer en busca de su propio destino. Me a gustado bastante tanto el tema de lucha de Micaela para que las niñas estudien igual que los niños. Como también su historia con Héctor un indiano que viene de Cuba con una gran fortuna. 💜
No tiene nada superespecial, pero me gustan mucho este tipo de historias. Novelas con un fondo histórico pero cuya intrahistoria es interesante, amena y engancha. Además, es una lectura necesaria, ya que habla sobre la educación de las mujeres en el siglo XIX, algo que todos deberíamos conocer. Es el primer libro de una trilogía que me voy a leer sin ninguna duda.
3.5⭐️ Novelita rosa ambientada en Comillas y Santander en mitad del siglo XIX. La protagonista es una joven madrileña cuyo objetivo es ser maestra y llevar la educación a las niñas que, en esa época, solo se educaban en la lectura y tareas domésticas. Está bien como lectura ligera para desconectar.
Retrata muy bien la sociedad de la época,con su frivolidad y su hipocresía,para mi gusto ha sido demasiado descriptiva en esa parte, me pareció lenta y un poco aburrida. Sin embargo al final ya va de prisa y deja cosas importantes,las cuales cuenta de forma apresurada en el epílogo. Los personajes bien logrados, principalmente Micaela, Balboa y Candela que luchan por sus ideas y actúan de acuerdo a ellas. Los demás personajes tambien están bien estructurados y cumplen su rol en la trama. Pienso leer el siguiente a ver si está mas acorde a mis expectativas.
Me ha encantado esta historia y me ha encantado como escribe esta autora. Historias súper entretenida, amena y dulce de leer. La mejor forma de empezar el año
https://2018sonrieangela.blogspot.com... Me ha gustado mucho. Hay que decir que esta novela ya estaba publicada con otro título "El indiano " en el 2018. Una novela que nos habla del acceso de la mujer a la educación , más a allá del bordar y los conocimientos para saber llevar la casa. Lo difícil que lo tuvieron y a veces lo poco que valoramos a quienes se nos ha dado esa oportunidad. Ir contra las convenciones de la época y contra los dictados de la sociedad no es fácil. Micaela tiene aspiraciones, que su madre y su tía no entienden. Una mujer tiene que aspirar a un buen marido y que este la mantenga holgadamente . Pero esta chica quiere ser maestra, algo no muy bien visto por la alta sociedad de la época. Las niñas con que sepan leer un poco es más que sufriente, coser y bordar . Micaela lucha por su independencia y por dar la oportunidad a niñas , tanto con recursos como sin ellos. Todo esto me ha hecho reflexionar que hay países y culturas donde todo esto todavía en el siglo XXI, se sigue dando. ¿Hemos avanzado? Si mucho. Pero nos queda tanto por avanzar. Sobre todo para que este avance sea global. Me ha gustado especialmente en escenario principal de la historia, Comillas, lo he visitado en varias ocasiones y he identificado fácilmente cada lugar.
Se que si comparas lecturas hay libros mejor escritos que otros o las tramas están mejor desarrolladas, los personajes son más profundos… la complejidad que existe en la literatura es enorme, pero yo soy más de puntuar lo que el libro me ha hecho sentir en ese momento o lo que me ha transmitido. Es cierto que esto a veces es lastimero para libros muy buenos que te pillan en un mal momento, porque en ese instante no son para ti.
En este caso, la historia me ha gustado mucho, me ha transmitido mucha frescura y ligereza, desde el primer momento fui partícipe de la historia y en muchas ocasiones identificada. Parece mentira que hasta hace pocos años se considerara que la mujer tenía diferencias biológicas, psicológicas e intelectuales para ejercer/estudiar diferentes profesiones.
Es cierto que no vas a encontrar sorpresas en la trama, ni grandes giros argumentales y que los acontecimientos se suceden con final feliz, pero eso no le resta a la obra interés en ningún momento.
Este libro me ha transportado a Comillas y a Santander, deseosa ahora de pasear por sus calles y poder admirar sus montañas.
Esta historia llego a mi debido a una bonita casualidad, ya que buscaba un libro en la librería y el que tenía elegido que me iba a llevar no se pudo en ese momento, así que me puse a buscar entre los miles de títulos, un poco contrariada pero con ganas de buscar algo que me sorprendiera y este me encontro, que bonita sorpresa me he encontrado entre sus páginas es justo lo que buscaba sin saberlo.
Un libro que nos relata la lucha constante de las mujeres por conseguir su lugar en pleno siglo XIX, que se acepten y sean tomados en cuenta sus opiniones, que sean libres de elegir que desean en su futuro, no sólo lo que ya sus familiares consideran preestablecidos, porque ELLAS son seres humanos que sienten, anhelan y tienen sus derechos como todos.
Micaela, busca su camino en un mundo que esta cambiando y que muchos desean siga igual como lo han conocido, pero eso es algo que no está ni estará en sus manos, en el que te señalan y juzgan si eres diferente, ella nos demostrará que se puede solo hay que ser valiente e intentarlo, ser constante y luchar con todas tus fuerzas, un personaje con el que te identificas y te sientes parte de su sentir, verdaderamente admirable una heroína sin capacidad pero que fuerza nos demuestra.
Héctor, un indiano que vuelve a su tierra después de muchos años de luchas por sobrevivir y salir adelante, con ganas de ser parte de una sociedad tan selecta como hipócrita que solo ven por sus intereses, pero que le abrirán una brecha que el sabrá aprovechar y de que manera.
Estos dos nos harán vivir junto a ellos unos desencuentros constantes, que les enseñaran que no todo tiene porque ser blanco y negro que en los matices es que esta lo real, pero sobre todo para reconocer hasta donde son capaces de llegar y que es lo que quieren con todo el corazón en esta vida...
El libro se ambienta a finales del siglo XIX en las ciudades de Comillas y, en menor medida, Madrid.
La protagonista es Micaela, una joven de 28 años que ha terminado sus estudios como institutriz. Micaela vive con su madre, una noble venida a menos desde el fallecimiento de su marido. Durante los últimos días de su formación, Micaela recibe una oferta para trabajar en un colegio de señoritas en Santander y aprovecha una invitación familiar para organizar su nueva vida.
A partir de ahí, Micaela conocerá a la flor y la nata de la sociedad del norte de España de la época, que coincidía en Comillas o Santander para veranear. También hará amistades con la nueva pujante burguesía y con los indianos.
La novela está bien escrita y ambientada, se lee rápido y la trama mantiene la tensión. No obstante, me esperaba otra cosa. Esperaba una obra más reivindicativa, centrada en el papel de Micaela como maestra y, sin embargo, este es totalmente secundario. En realidad, es una novela de amor y de época, centrada en las redecillas entre el poder y diferentes familias y en asuntos del corazón.
Las descripciones se me han hecho un poco pesadas a veces, pero en general es bastante fácil de leer y ligero. Al final le he cogido cariño a Micaela, la protagonista, aunque nos separan muchas cosas, es una mujer adelantada a su tiempo luchando contra lo que se consideraba correcto en la época y las imposiciones de su familia por seguir sus sueños. Con un amor inesperado y un poco imposible, te mantiene enganchada hasta el final. Aunque hay escenas que me han chirriado un poco, quizá algo forzadas, me ha gustado bastante la historia.
Una novela ambientada a finales del siglo XXI, dónde la protagonista, una maestra, quiere ejercer, pero se encuentra con su familia y la sociedad de Comillas que no lo ve bien. Hay alguien un indiano, que ha venido de Cuba donde ha ganado mucho dinero, que le anima.....
Micaela es una joven maestra que llega a Comillas durante un verano a finales del siglo XIX para pasarlo junto a sus primas.
Micaela no es una mujer de su época, es de esas personas adelantadas a su tiempo pero rodeada de unas reglas sociales bastante encorsetadas para las mujeres, que las dirige hacia la búsqueda de un matrimonio que les de una buena posición social.
Micaela es una joven valiente y con determinación para la que la educación lo es todo y entiende que la mujer debe tener acceso a ella.
Allí va a encontrarse con Héctor, un indiano que acaba de regresar de Cuba con una inmensa fortuna y que vuelve con un determinado fin. Es un hombre educado en las normas de la sociedad al que las ideas de Micaela le parecen algo inapropiadas pero la pasión con la que se mueve ella, le hace muy atractiva a los ojos de Héctor.
Y esto es precisamente lo que más me ha gustado de la novela. No podemos juzgar con nuestros ojos las ideas y comportamientos de otra época, sin embargo el joven indiano es capaz de cambiar sus convicciones cuando se encuentra con alguien como Micaela.
Una novela que defiende el papel de la mujer en su propia educación, el comienzo del feminismo y la fuerza de las primeras mujeres que se atrevieron a alzar la voz.