El entendimiento del cultura es para el antropólogo lo que para el matemático el conocimiento de los números. Pero cuando aquel se propone conocer la integración de la cultura encuentra que sólo puede lograrlo recurriendo al psicólogo que estudia la personalidad y con quien colabora, a su vez, siempre que se trate de explicar los factores que condicionan dicha personalidad: la multiplicidad ambiental y la diversidad del medio socio-cultural. Semejante colaboración es hoy imprescindible como necesidad científica en las Ciencias Sociales, desde el proceso mismo de investigación. Mas para que los resultados se acerquen al cumplidamente a comprender, con justeza, el fenómeno del hombre en su totalidad, es necesaria también la aportación (sic) de la sociología como tal. Nunca podrá exagerarse la importancia del esfuerzo que en este volumen hace el Dr. Linton por explicar, en forma que raya en la sencillez, las relaciones recíprocas entre la cultura, el individuo y la sociedad; y, al mismo tiempo, por clarificar una terminología a manera de lingua franca entre este triunvirato de ciencias: la antropología cultural, la psicología de la personalidad y el análisis de la estructura social.
Linton hace algo muy loable: intenta resolver o al menos sentar las bases para el problema de la relación entre cultura y personalidad. Imagina una ciencia donde se pueda unir la cultura (antropología), la estructura social (sociología) y la personalidad (psicología). El gran mérito no sólo está en intentar unir esos aspectos que indefectiblemente se encuentran en el individuo sino que lo hace tratando de traer claridad conceptual. No es para nada vago en ese aspecto. Cada concepto, cada división dentro de los conceptos, están definidos y justificados. De la misma forma, intenta separar ideas que se confunden en conceptos y que deberían ser cosas diferentes.
Así, explora la manera en que lo social y lo individual están interrelacionados, dándole cierta preeminencia al medio ambiente cultural en la formación de diferentes niveles de personalidad, pero sin desechar ciertas sospechas de que existan componentes fisiológicos que, en menor medida, aporten a la personalidad.
El libro es del '45, con lo cual muchas discusiones posteriores no aparecen. Pero me parece que de todas formas se mantiene vigente dado que esa exploración ha sido dejada de lado de las indagaciones principales, al menos en la antropología.
Dentro de todo me parecio bastante interesante como con argumentos solidos se relaciona la personalidad con la cultura y como esta tiene una gran influencia en los individuos.
Me gusto mucho la conclusión: "Los exploradores unicamente pueden abrir el campo, alentados por la creencia de que en algun sitio de este vasto territorio se encuentra oculto el conocimiento que armará al hombre para la mas grande de todas sus victorias, la conquista de sí mismo".