Este es un libro definido por la sinceridad de una voz propia que registra la vida como literatura desde el desgarro y la belleza del realismo de lo cotidiano. Sin artificios, con coraje, el autor construye un relato poético de la supervivencia, el diálogo desnudo con las exigencias del dolor y el compromiso con un amor que se hiere, que tiembla, que resiste y se crece en un enorme ejercicio de entrega y sacrificio.
José Daniel Espejo, escritor, activista, cuidador y librero, es autor de los poemarios Los placeres de la meteorología (Nausícäa, 2000), Quemando a los idiotas en las plazas (Editum, 2001), Música para ascensores (Tres Fronteras, 2007), Mal (Balduque, 2014) e id (Ediciones del 4 de Agosto, 2016), así como de las plaquettes El tiempo hace fú (Colectivo Iletrados, 2011) y Psycho Killer Qu´est Que C´est (ad minimum, 2014), y del volumen misceláneo habla con medusas (La Galla Ciencia, 2015). Es uno de los poetas seleccionados por Martín Rodríguez Gaona en su estudio Mejorando lo presente. Poesía española última. Posmodernidad, humanismo y redes (Caballo de Troya, 2010). También ha aparecido en las antologías poéticas Resaca / Hank Over (Caballo de Troya, 2007), Poesía para bacterias (Cuerdos de atar, 2008), Fractal (El llano en llamas, 2010), Esto no rima (Origami, 2012), Voces del extremo (Amargord, 2013), En legítima defensa (Bartleby, 2014), Desde el mar a la estepa (Chamán, 2016), Composición de lugar (La Fea Burguesía, 2016) y Qué será ser tú (Universidad de Sevilla, 2018). Ha participado con poemas, artículos y traducciones en revistas: Litoral, Josefina la cantante, Hache, Manual de lecturas rápidas para la supervivencia, Quimera, Rebelión.org, Manifiesto azul y El coloquio de los perros. En sus intervenciones poéticas públicas, como la denominada nada hay puramente sin filtrar, explora los límites del género superponiéndolo a lo audiovisual, la música en vivo y el spoken word. Mantiene un espacio semanal de periodismo social y político en el diario La Opinión de Murcia, y dirige el suplemento literario de la edición regional murciana de eldiario.es, #LeerElPresente. Asimismo coordina en Murcia la librería solidaria y espacio cultural “Libros Traperos”. Vive en el Sur, con sus hijos.
El poeta es padre de dos niños. Uno de ellos, Martín, es autista. El poeta es viudo. Bebe. Escribe versos en busca de sentido, sentido de algo que quizá no lo tenga; no encuentra nada, o eso mismo.
Hay un sitio correcto para mí junto a mi hijo los días deambulando gritando por las noches un sitio con mi nombre en medio de lo sórdido y de la compostura. Ya no son necesarias las palabras hay una provisión de cerveza templada no parten de mi casa ya poemas como estos ni llaman más amigos ni intento repetir lo que siempre les digo lo que siempre les digo.
Duele la sinceridad del poeta. No se compadece de sí mismo. Sentimos su dolor. Por un momento también es nuestro, sólo que no lo es.
Este desgarrador libro de poemas gana en junio el Premio de Poesía Juan Rejano-Puente Genil. Pre-Textos lo edita en septiembre. El día 10 de ese mismo mes, el poeta (también es un hombre) publica un artículo o un lamento y desaparece. Es un fantasma.