Una novela para concientizar sobre enfermedades de demencia, en particular la enfermedad de Pick.
Interesante la manera en que deámbula el personaje principal Blanca entre recuerdos del presente y el pasado, una mente que se va fragmentando, creo que es de lo más valioso y triste en el libro.
Sin embargo, me causa indignación el giro que le dan a Blanca, todo lo que le pasó en un antes (cuando sufre inquietud por su enfermedad) puedo comprenderlo porque es muy real pero el momento del después cuando su familia sabe, cae en un gran hoyo que no es justo y aunque el hilo conductor dentro de la ficción cierra sus argumentos, me hace cuestionar que estamos leyendo sobre una enfermedad degenerativa, normalmente de duración larga, aunque los síntomas se hayan presentado de manera anticipada, la historia de Blanca se corta muy rápido, asimilándolo a la realidad, como cualquier paciente, todo depende tambien de la calidad de vida, contexto y síntomas, triste es el que haya descuido, acceso a médicos de manera tardía, falta de cuidados por la familia, por motivos de ignorancia o por evadir responsabilidad, el no querer involucrarse, una fragilidad e ineptitud que tenemos como seres humanos ante algo que sale de nuestro control.
Se expone a tantas vejaciones al personaje principal, la reflexión sería que antes y después de su enfermedad estaba SOLA.