Se reúnen los viernes por la noche en una casa abandonada junto a la carretera de Weyland, vestidos de blanco.
Debaten sobre la película documental Francesca camina hacia el volcán, que narra el encuentro de su director con la cantante de folk Francesca Apollonia, quien se retiró hace años a vivir sola en el bosque.
Nos han aceptado en sus reuniones. Nos interesa la mutación de la artista ermitaña durante la película, convertida en un ser casi monstruoso. Sin embargo, como estudiantes de Bellas Artes, también nos llama la atención la colección de estatuas plantadas en el jardín de la casa. Son doce faunos de piedra que expresan doce emociones distintas.
Una de ellas se mueve, se agita con discreción mientras hablan de Francesca.
Tamara Romero nació en Barcelona y escribe ficción especulativa y terror. Es autora de Her Fingers, una nouvelle publicada por la editorial americana Eraserhead Press en 2012, y de las novelas Respiración de fuego, Brújula y Murciélago, La estatua que tiembla o la colección de relatos Objeto ancla. Algunos de sus cuentos han aparecido en The Barcelona Review, Strange Horizons, El gran libro de Satán o Presencia Humana, entre otras revistas y antologías. Visita www.tamararomero.com para más información.
****** Tamara Romero was born in Barcelona and writes speculative and horror fiction. Her Fingers (Eraserhead Press, 2012) is her first book. She also wrote, in Spanish, Brújula y murciélago, La estatua que tiembla and the story collection Cuarto acercamiento al ovni, among others. Her short fiction has been featured in Presencia Humana, The Barcelona Review, Strange Horizons or Combustible Lovecraft. Check her website at www.tamararomero.com.
La historia está narrada por Iris, una joven estudiante de Bellas Artes, que una tarde, yendo con sus dos amigas en coche, se encuentran a Marie vestida de blanco. Marie va camino de la Casa Madsen, a una reunión que se celebra todos los viernes, donde se habla y debate sobre una película documental, Francesca camina hacia el volcán, que trata sobre el retiro de una famosa cantante folk. Y es que se trata de una cinta muy controvertida, ya que existen dos versiones, siendo en la primera donde aparece algo muy extraño. Al mismo tiempo, la Casa Madsen también guarda sus misterios.
‘La estatua que tiembla’ (2020), de la escritora Tamara Romero, es una excepcional novela, en mi opinión una joya tanto en personajes como en argumento. Es lo primero que leo de Tamara, y he quedado fascinado.
Una grupo de Estudio se reúne cada viernes para hablar sobre un documental que retrata el exilio voluntario de una antigua estrella de música folk, que parece haber sufrido una siniestra transformación en las últimas secuencias de la cinta, una transformación casi monstruosa, que propició la huida del documentalista. Se reúnen en una vieja casa, allí dos estudiantes de bellas artes acabarán siendo asiduas a sus reuniones, su interés por la casa se acrecentará cuando descubran el grupo de esculturas que existe en los terrenos de esta. Representan a varios faunos, cada uno de ellos es alegoría de una emoción distinta. Pero hay uno... uno de ellos... tiembla, la pétrea estatua se sacude de forma casi imperceptible, durante unos segundos, cuando la miras desde la distancia. Todo viene a ocurrir al mismo tiempo en que por la zona, todo tipo de pájaros han decidido lanzarse en picado contra cristales y personas.
El misterio lo envuelve todo, la protagonista, Iris, es carismática, desenvuelta, real, imposible no querer acompañarla en esta historia. Tamara Romero logra una novela fantástica por su trama y por su forma de crear misterio e inquietud, quizá el final pueda antojarse muy (muy, ¿demasiado?) abierto, lo es y esto le resta la única estrella. Pero hacia tiempo que un libro no me generaba las mismas sensaciones de misterio, y, al fin y al cabo, ¿que mejor misterio que aquel que se desvanece cuando apenas estas tirando del velo que lo cubría?. Es corta, intensa, rítmica e hipnótica, mezcla de thriller, terror y surrealismo. Y no sólo esto, sino que además es muy buena. Hagan el favor de recomendarla a sus amigos y conocidos.
Una novela muy dinámica, que hibrida entre géneros para crear un misterio original que ha podido atraparme y desconcertarme a partes iguales. Buenos e interesantes secundarios y, como nos tiene acostumbrados últimamente, una escenografía a medio camino entre la contemporaneidad y lo fantástico. Deslumbrado con la protagonista y con Francesca.
En aquesta novel·la, Romero teixeix diverses trames relacionades amb misteris que, en aparença, es desenvolupen en plans diferents, però, que en realitat conflueixen en una mateixa resolució de les que et deixen pensatiu. L’autora se’n surt amb força solvència, triant unes evolucions de personatges i situacions que, lluny de caure en tòpics literaris propis del gènere, sorprenen per la seva capacitat d’inventiva. Trobarem crítica a la pressió social que reben els músics multi vendes, a l’exposició (i explotació) anímica a la que se sotmeten els que s’introdueixen en sectes “toves”, desenvolupament de patrons i interrelació entre diverses disciplines plàstiques i artístiques, reivindicació del conte infantil i les faules com a eina d’aprenentatge i advertiment o tractament del difícil equilibri emocional que suposen les relacions personals i afectives entre cercles convergents. Tamara embolcalla el paquet en una boira etèria pròpia del món oníric amb reaccions d’una natura que sembla rebel·lar-se a través del suïcidi massiu de les aus. Si, en determinades cultures, els ocells són entesos com a portadors d’esperança i transformació el fet de la seva mort aparentment sense sentit fa planar sobre la novel·la una atmosfera fatídica que manté la tensió en el progrés de la seva lectura. Tamara recorre al documental de camp (amb algunes semblances a “The Blair Witch Project”) per crear una aura enigmàtica al voltant de la figura de Francesca Apollonia. Una aura mistificadora que l’apropa a l’arquetip de l’esperit venjatiu del bosc, del wendigo i, en els capítols finals, a la bruixa amb caseta de xocolata de Hänsel i Gretel per descobrir-nos que les percepcions (distorsionades pels anhels de grup) poc o res tenen a veure amb l’existència vital dels altres.
Allá por 2003/2004, con la mayoría de edad recién estrenada y el carnet de conducir calentito en el bolsillo, a mis amigos y a mí nos dio por explorar los alrededores del pueblo. En una de esas incursiones descubrimos El Pajarón, un caserón en medio de la nada que se prestaba a todo tipo de misterios y del que corrían mil habladurías por el pueblo.
Como chavales con ganas de que algo de eso fuese real, nos obsesionamos con la casa y bajábamos cada vez que podíamos a descubrir esos misterios, viendo indicios y alimentando nuestra imaginación con cualquier mínimo detalle.
La realidad es que sólo era una casa donde de vez en cuando iban grupos de personas a hacer retiros. Pero a pesar de esta decepcionante verdad, tras 20 años cada vez que sale el tema siempre nos sobrevuela un "¿Y si...?"
Tamara Romero ha conseguido recordarme esa sensación que teníamos cuando queríamos creer con todas nuestras fuerzas que tras esa serie de habladurías y coincidencias se escondía algo más grande de lo que cualquiera de nosotros podía imaginar.
Puede que al final todos los misterios de la vida tengan una explicación racional y completamente insulsa, pero... ¿Y si detrás del temblor que me ha parecido ver que agitaba a la estatua de ese fauno hay algo que nuestras mentes no están preparadas para imaginar?
Una historia narrada desde una perspectiva deliciosa: asombro, incertidumbre y signos que irrumpen en la narración como granizo. Tamara Romero sabe llevarte de la mano hacia el rincón más sospechoso del bosque, desapareciendo de forma intermitente (como un glitch decimonónico) hasta que te atrapa sin remedio. Amarás a Francesca por encima de todas las cosas, tiemblen o no.
(por eso, como pequeño suspiro, diría que eché en falta saber más sobre ella en la tercera parte)
Para mí es un 4.5, pero como el triste sistema de Goodreads no permite ni siquiera las medias puntuaciones, lo dejo en 5, que bien lo merece. Id a por esta historia.
Intrigante relato (me lo he leído dos veces con la tontería) en el que se nos presenta un misterio esquivo, que a ratos parece que se pone a nuestro alcance para sernos arrebatado una y otra vez, mediante un par de recursos muy habituales del fantástico; la voz narradora poco fiable que construye todo menos una historia objetiva y el empleo del detalle desperdigado por el relato que hilvana los elementos argumentales con hilo de telaraña. Valga como ejemplo la relación del nombre de la protagonista, Iris, con el título del disco de Apollonia y los colores cambiantes del iris de alguno de los personajes. Pero al final queda un poco la sensación de una historia quizá demasiado indefinida en el que el naturalismo de los diálogos y el estilo friccionan en exceso con la peculiar lógica argumental del relato, como si se tratase de la sublimación literaria de un período vital turbulento que entonces nos parecía extraño y fascinante, pero como ocurre en la expedición final, nos resulta decepcionante, incluso un poco vergonzoso, al rememorarlo.
Tamara Romero tiene facilidad para generar ambientes inquietantes a partir de pequeños detalles irreales, formando una atmósfera extraña sin que llegue a resultar increíble. Pero aquí he echado en falta una historia a la altura del escenario. Me ha dejado con la impresión de que las piezas no han terminado de encajar, que ha dejado demasiado interrogantes abiertos. En este sentido me dejó mucho mejor sabor de boca mi lectura anterior, Brújula y murciélago.
No se que tiene la autora que es capaz de contar historias extrañas, perturbadoras y que siempre te dejan con ganas de más, no se si es terror pero madre mía, no dejas de pensar en las estatuas, en Francesca y todo lo demás, incluso cuando acabas el libro.