Sebastián Bernal es un abogado de é está casado, tiene dos hijos y sus cejas se levantan con un tic tan sexy que las mujeres le encuentran irresistible. Todas las que se dejan fascinar por ese gesto involuntario corren el riesgo de caer en la red de este cínico ser humano. Gabriel Castillo es un acreditado pediatra que dedica su vida a sus pacientes, a sus amigos y a su familia. No existe persona más amable. Lee diariamente el periódico, hace todos los crucigramas y adora las canciones tristes y el blues. Su vida sólo tiene algo imperfecto y fuera de está enamorado de la esposa de Sebastián. Una mañana el abogado despierta y se da cuenta de que está en el cuerpo de otra persona. Trata desesperadamente de volver al suyo y hacerle ver a la gente que alguien está usurpando su existencia. Pero su otro yo ha empezado a cambiar su vida y es posible que nadie quiera al verdadero Sebastián de vuelta. Mientras, debe acomodarse a un cuerpo enfermo y darse unas vacaciones obligadas de su propia vida. Tic es una divertida y perturbadora novela donde las casualidades muestran lo absurdo de muchas actitudes y lo falso que subyace en las buenas costumbres. Disfrutarla a fondo es saber reírse de uno mismo. Suspender la lectura de esta vertiginosa y divertida historia es tan difícil como librarse de un tic.
Estudió Literatura en la Universidad Javeriana desde 1994 hasta 1998. En junio de 2000 recibió el título de Master en cine y televisión de la Universidad Autónoma de Barcelona. En julio de 2000 se convirtió en el comentarista de cine de la revista Semana. En agosto de 2000 se convirtió en colaborador constante de la revista SoHo. Desde 2001 hasta 2009, se descubrió trabajando en textos breves para publicaciones como El Malpensante, Número, A+, Artifex, Cambio, Babelia, El Tiempo, Arcadia, Boletín Bibliográfico y Plan B.
Ricardo Silva Romero es, hoy, columnista del diario El Tiempo, comentarista de cine de Semana, miembro del consejo editorial de Arcadia, redactor de la sección de televisión de SoHo y colaborador de la revista Credencial.
Despertarse en otro cuerpo y ser obligado a vivir la vida de otra persona, es un tema que nos puede parecer trillado, pero a mí me encanta como Ricardo Silva Romero escribe y la manera como narra en esta ocasión no solo ese enredo de identidades sino las enfermedades de la sociedad.
Sebastian Bernal un hombre lleno de pecados, viviendo una vida sin sentido se despierta en el cuerpo del pediatra de sus hijos, que aparte está enamorado de su mujer (sí la de Bernal) y encerrado en esa vida patética a sus ojos y ese cuerpo maltratado vivirá la lección moral más dura de todas: verse a si mismo desde afuera y darse cuenta de lo que de verdad importa.
Frases que subrayé:
- "No sabía hacerles daño a los demás. No premeditadamente. Podía herir, sí, pero eso no lo hacía un malvado, sino un pobre hombre como cualquier otro."
- "Las personas normales nunca se conocen a sí mismas. Si acaso pueden confesarse."
- "Alcanzó a reflexionar sobre el amor como una solución a la angustia de no entender la vida... la solución no era sentirse amado, la solución, eso le había dicho su padre desde la mecedora, era darles vida a los demás."
- "Tenía mucho frío y una extraña sensación de haber perdido toda su vida en un solo minuto. La frustración era una realidad innegable. Las cosas casi nunca salían como estaban presupuestadas. No le gustaban las reglas del mundo, no. Pero bueno: mañana sería otro día, Dios tendría que existir alguna vez y alguna vez tendría que poner las cosas en su sitio."
Ya había leído Parece Que Va a Llover/it Looks Like It's Going to Rain de Silva Romero hace un tiempo y esta novela me dio una sensación general similar. Este libro, como el anterior que leí, parece un cuadro de costumbres del siglo XXI de la sociedad de clase media alta bogotana. Son unos tramas medio light, casi hasta telenovelescas, que Silva Romero quiero forzar a que suenen literarias, pero por lo menos a mi no me convencen del todo. Sin embargo, fue un libro de fácil y amena lectura. En este el idioma alemán se entremete un poco (en Parece Que Va a Llover era el inglés) - lo cual me parece un interesante dato que tangencialmente retrata la educación de colegio privado bilingue del milieu del cual Silva Romero le gusta escribir. Esta novela trata de una transmigración de cuerpos que termina siendo un ejercicio moralista, a mi parecer, un poco simplón.
I read this book in Spanish which is the original language of the author. It was an excellent read, light, funny and with enough insight to make me want to come back for more.
Estereotipo sobre estereotipo. Para quienes no conocen la realidad colombiana: el autor de este libro pertenece al 1% (familia rica, padres de las élites del poder) y escribe una historia sobre cómo un hombre del 1% intercambia cuerpos con otro hombre del 1%. Dios mío. Qué shock. Pasa de una casa rica a otro apartamento en un barrio exclusivo. Toma eso, lector. Y ahora compadece. Pero la única compasión posible es hacia el autor y su total desconexión del mundo real.
Entretiene y es una buena historia. Pero considero que le faltó la otra parte, la versión. Dejar que solo un personaje fuera el centro y no contara que pasa con el otro, que además es directo implicado, no me gustó. Además de que el titulo del libro no es el adecuado.
Lo más rescatable fue que me hizo recordar las calles y lugares de Bogotá, pero la historia ya está muy usada, demasiado predictiva y el estilo lleno de un humor forzado que nunca me causó ninguna gracia.