Hace un par de años me leí "Salvar el fuego" novela con la que Guillermo Arriaga ganó el premio Alfaguara, y fue un libro que me encantó y estuvo en mis mejores lecturas del 2020 por lo que obviamente me quedé con ganas de conocer más de su obra, y no había tenido oportunidad de leer algo más de él hasta este momento con la edición de "Retorno 201" una antología de cuentos escritos al inicio de su carrera y siendo reeditados para este libro, y me duele un poco lo que diré pero no fue lo que esperaba, bueno, un poco si pero no al nivel de lo que fue "Salvar el fuego" aunque eso es más culpa mía por las gigantescas expectativas que me creé.
Algo que me esperaba de los cuentos y siento que si se cumplió fue la crudeza de la narración de Arriaga, claro con el tiempo se ha vuelto más puntiaguda y directa pero desde estos cuentos se puede ver que desde un inicio la intención de no suavizar temas y narrar sin pelos en la lengua y sin miedo siempre ha estado ahí y tal como sucedió con SeF, muchas cosas me pusieron bastante incomodo, y a los que me conocen saben que es lo que me gusta de una historia, que me saqué de mi zona de confort y me haga confrontar otras realidades.
Son varios cuentos, unos cortos y otros más largos, todos coinciden solamente que están basados en la experiencia del autor de la zona donde le tocó vivir, las rutinas de desconocidos y sus secretos, lo que ocultan cuatro paredes.
A mi parecer la primera historia es la que más se quedó conmigo, y más tengo presente, no es una historia bonita, como ninguna de las que están en este libro, es una historia cruel y malvada que obviamente no te deja tranquilo en ningún momento y con eso tienes para querer continuar con las demás. Siento que si hubo algunas de relleno o que estaban muy demás, pero para conocer un poco más la obra de Guillermo creo que si vale la pena echarse un clavado en este libro.
Tres estrellas porque de manera personal no soy mucho de antologías y algunas me aburrieron un poco, pero en general creo que a muchos les parecerá bastante interesante, e incluso es buena manera de empezar con el autor.