Presentamos por primera vez —ahora que se cumplen veinte años desde que Iñaki Uriarte iniciara su escritura— la edición completa y definitiva, en un solo volumen, de todos los Diarios, que incluye además un espléndido epílogo inédito.
Celebrados desde el mismo momento de su publicación por gentes de todo género y condición, los Diarios de Iñaki Uriarte están escritos en un estilo admirablemente contagioso. Guiado por la claridad, la sencillez y el sosiego, el autor nos cuenta su día a día en una suerte de celebración de los pequeños e inmensos detalles de la vida, que constituye todo un placer para los sentidos. Una excepcional obra de la literatura en español de nuestro tiempo.
***
Edición completa y definitiva, en un solo volumen, de los tres tomos y el epílogo:
Obra maestra. En especial, el primer diario. Con muy poco este autor hace mucho. Tiene mucho de Montaigne en la forma de vivir y escribir. La prosa es sencilla pero hermosa. Cuenta poco pero dice mucho. Uno se ríe y se lo pasa bien. Hace literatura sin ser pretencioso. Ve la vida un poco desde afuera y aunque parece que se mueve bien dentro del ámbito literario, no es pedante con el asunto. Todos deberíamos leer estos diarios. Un gran hallazgo y hermosaa edición de Pepitas de calabaza.
Iñaki Uriarte soy yo, así de sencillo. Me he leído mi libro, mis diarios, me he sentido extraño al leerme, a ratos pensaba q cómo había sido capaz de escribir esto alguna vez, q no sería capaz de volver a hacerlo ahora, lo típico de leerse a sí mismo tiempo después. Pero sí, yo he escrito este diario y muy bien por cierto. No me voy a dar menos de un 10/10
Se lee con devoción: tiene algunos pasajes brillantes, otros desternillantes, unos pocos aburridos, algunos políticos. Reflexiones, narraciones, aforismos u ocurrencias sobre la vida en general, sobre su vida, sobre literatura, sobre la sociedad, sobre ciudades y lugares, etc.
Este libro es lo más adictivo que he leído en mucho tiempo. No tenía ningún conocimiento sobre el autor y es una sorpresa poder acercarse a un diario así, sin que medie el culto a la personalidad o la persona. Uriarte es gracioso, tierno, ligero y, al mismo tiempo, una caja de resonancia de algunos connotados pesimistas, convencionalmente juzgados de oscuros. Aquí se comenta a menudo a Schopenhauer, Riveiro, Pessoa, Montaigne, Ciorán y especialmente a Borges, por mencionar a mis favoritos. Es un texto plagado de citas. Es un diario íntimo que ha optado por construir un tipo de intimidad diferente, pasando por las obsesiones y búsquedas literarias, las pequeñas ideas sobre el mundo, la reconstrucción de su historia familiar y con ello personal, y ciertas rutinas de su vida, en muchas ocasiones muy a contracorriente. Le gustan Benidorm y tomar el sol mientras bebe Coca Cola. Adora a su gato. No trabaja, no valora el esfuerzo, no madruga y no tiene aspiraciones de grandeza, ni ambiciones, ni logra construirse de cara a una finalidad. Imagino yo que para cualquier amante de la literatura, o al menos de ciertas literaturas, este libro es una joya. Pero imagino yo también que incluso para los que no, este puede ser un texto donde refugiarse a gusto, donde sentirse invitado a ser parte del diálogo, descansar y reir. Reír, eso sí, y sin una sola queja, del fatalismo, del sinsentido, del vacío, del aburrimiento, de la falta de valor, en fin. Es un placer enorme acompañar este personaje, un tanto estático, aunque viajero, a lo largo de los quince años que comprenden la escritura de sus diarios. Incluso al final, cuando muere su gato Borges y comienzan a llegar las pequeñas glorias por la publicación del primer Diario, los Diarios también dan cuenta de ello y le otorgan al conjunto una extraña sensación de cierre, de completud y, quizá a su propio pesar, de finalidad. Iñaki Uriarte ofrece aquí, además de bella y entretenida literatura, un orden del mundo, en cierta forma, una cosmogonía muy particular. Y lo hace con desparpajo, prudencia y honestidad, con una dosis natural de egolatría, como sin querer, sin un sistema que ordene sus ideas, sin la demagogia acostumbrada de la que, pese a todo, también uno se llena la boca.
Este es uno de esos libros que: 1. Me he ido racionando porque no quería que se acabase. 2. Lo iba leyendo en el Metro y lo dejé sólo para leer en casa, me parecía más adecuado, más íntimo. 3. Empecé leyendo el de la biblio y lo dejé para comprármelo y tenerlo después en mis estanterías.
Me han gustado muchísimo estos diarios, he conectado con su forma de ver muchas cosas y me ha reconfortado, me ha ayudado.
La verdad es que me ha encantado. A ratos más intenso, a ratos más ligero pero siempre una voz amable y cercana que va contando sus vivencias entre la ociosidad, las lecturas y relecturas de Montaigne y el relato de los acontecimientos cotidianos. Me ha reconciliado con Benidorm. Os lo recomiendo.