Este libro contiene dos celebraciones. Primero, de más de dos décadas de historia de la ciencia ficción, fantasía y terror españoles caracterizada a través de las críticas de algunos ensayos fundamentales para entender su desarrollo; la recuperación de prólogos de libros parcialmente olvidados que merece la pena recordar (Jitanjáfora, los relatos de Fernández Madrigal...); esas introducciones-estudio esenciales para entender la obra de César Mallorquí o la figura de Julián Díez; varias listas de relatos imprescindibles para cualquier interesado en sumergirse en las producción de las últimas décadas; ese emocionante obituario de Juan Carlos Planells... Y a través de esto, suena alta y clara la puesta en valor de una actividad aficionada que, a pesar de ciertos sin sabores que recorren algunos artículos (esa glosa de las guerras del fandom), ha conectado a varios centenares de personas impulsando una serie de comunidades que reciben un reconocimiento en papel antes que llegue a perderse del todo.
Sin embargo, también es un poco frustrante que habiendo tan pocos libros dedicados a recopilar la obra de uno de los mejores ensayistas que ha dado el fantástico en España, capaz de contextualizar como nadie obras y autores, no se recojan varios de sus mejores escritos. Ya sea porque (espero) están pendientes de otro libro (sus ensayos sobre Lem, Sturgeon, Bester, ¿Tiptree Jr.?) o porque no había permiso para recuperarlos. En este caso, con decisiones incomprensibles como la que atañe al primer volumen de las antologías de los premios Ignotus que, quizás, podría recibir algún lector extra con la recuperación de un texto más atractivo que el aquí impreso (que, también es cierto, permite a Juanma Santiago mostrarse de una manera más autobiográfica e informal; algo que ayuda a concretar esa faceta "exhibicionista" de su actividad en internet).
En el fondo, esta actitud repelente mía es la del elitista que levanta el dedo meñique mientras escribe desde la tranquilidad de su casa: "Qué buen libro de acompañamiento es Moriremos por fuego ajeno de Mis autores y yo (título random)" cuando ese libro no existe... y a saber si lo veremos. Pero también permite reivindicar la lectura de libros imperfectos. Vale, Moriré por fuego amigo podría haber sido mejor pero, aun así, es básico para conocer con un poco de detalle tres décadas de ciencia ficción, fantasía y terror en España.