Leer a José Manuel García-Margallo es tomar conciencia y comprender desde dentro muchos de los acontecimientos políticos más determinantes de la historia reciente de España. Los años cruciales de la Transición, las luchas de poder hasta la refundación del Partido Popular, la gestión de la crisis económica y la convulsión separatista catalana, las discrepancias internas en los gobiernos de los que formó parte o la sucesión de Mariano Rajoy al frente del Partido Popular son algunos hitos de un recorrido político y vital impregnado de su característico estilo heterodoxo.
Como joven diputado electo por UCD en las elecciones a Cortes Constituyentes de 1977; europarlamentario durante diecisiete años (1994-2011); ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación durante los gobiernos de Rajoy (2011-2016); y de nuevo como diputado del Parlamento Europeo desde 2019 ha sido testigo y protagonista de las cuestiones nacionales e internacionales más importantes de los últimos cuarenta años, siempre con una perseverancia realmente singular en favor de los intereses españoles y europeos comunes.
Sus memorias, trufadas de anécdotas y confidencias, dan testimonio de una pasión por el servicio público que José Manuel García-Margallo ni quiere ni puede ocultar. Con un tono crítico y aguerrido, mordaz en ocasiones, pero siempre franco, expone su férreo compromiso con una idea ilusionante e inclusiva de España, con la defensa de los derechos y las libertades, del multilateralismo, de una concepción federal e integrada de Europa y con la vindicación del centro político como punto de encuentro del reformismo y la convivencia entre distintos.
Interesante lectura sobre las peripecias de un político culto y centrista, en las que, independientemente del signo político, se pueden atisbar las distintas fuerzas, intereses, etc. que conviven día a día con nuestros políticos.
Considero que este tipo de libros siempre ayudan a ver los sucesos de la historia desde una perspectiva totalmente ajena a la escala, pues nos pone en la misma piel de los protagonistas o, en su defecto, de algunos actores y actrices principales.
Si bien García-Margallo tal vez peque de no haber reparado en que sus casillas de salida en la vida han estado bastante aupadas por su situación familiar, sus relatos sobre las vivencias que le tocó dirigir no dejarán indiferente a nadie que conozca un mínimo de política exterior española o interior europea.