En 1966, cuando se me ocurrió meterme con este tema, casi nadie parecía tomárselo en serio. Sólo existían dos o tres libros en inglés y algunos artículos en francés, pero nadie imaginaba que algún día llegaría a merecer bibliotecas enteras. Se dice que mi libro El sentido de la ciencia ficción (Ed. Columba 1967) fue el primer ensayo sobre literatura de ciencia ficción escrito en español. Pese a que mi enfoque del tema era más filosófico que literario, aspiraba entonces a llamar la atención de los críticos sobre un fenómeno ignorado por la universidad. En esos años la ciencia ficción parecía haber alcanzado su madurez. Se creía que sólo le faltaba lograr el reconocimiento del lector culto para ser incluida en el canon literario y encaminarse a la extinción, por lo menos en cuanto “género.” Más adelante, el panorama cambió, y ese fenómeno que entonces todavía necesitaba de apologistas fue conquistando espacios que nunca antes hubiera soñado. Los investigadores no sólo descubrieron a la ciencia ficción, sino a todos los géneros populares, y emprendieron su explotación sistemática, hasta agotar la última gota del asombro que solían provocar. Pero, aunque les concedieron la emancipación, ni siquiera con el discurso posmoderno dejaron de descalificarlos como “subliteratura.” Transformada en una cantera académica, la ciencia ficción llegó a tener sus historiadores y sus enciclopedistas, sus desabridos papers y sus talleres literarios, sus premios y sus ferias. No llegó a incorporarse al canon, aunque llenó las bases de datos y se encerró en un gueto bien cercado, con el asentimiento tácito de sus moradores. Mientras esto ocurría, la industria del entretenimiento también descubría al género y comenzaba a apropiarse de sus temas. Pronto, con la ayuda de la tecnología de efectos especiales, logró ponerlo en el centro de un vistoso parque de diversiones. Crecida en un terreno inculto, donde asomaban los retoños de la utopía y los raigones del mito, la ciencia ficción había nacido como una maleza para acabar sus días en las cocinas de comidas rápidas. Pero por momentos, extrañas y bellas flores habían brotado en medio de su follaje. Hoy su ciclo parecería haberse cumplido, aunque todavía nadie pueda sentirse con derecho a enterrarla. Lo que nadie puede negar es que la ciencia ficción configuró el imaginario del siglo Veinte. Sin su presencia no se explicaría por qué se ha gastado más en explorar el espacio que en combatir la miseria, o que nos hayamos acostumbrado a creer de modo fatalista que todo lo que se inventa merece ser llevado a la práctica. Para bien o para mal, el mundo en que vivimos es la materialización de sus fantasías. En 1991 escribí una nueva versión, con el título El mundo de la ciencia ficción. (Ed. Letra Buena, 1991) Como a pesar de todo el libro seguía despertando algún interés, a comienzos del nuevo siglo compuse una nueva versión corregida, aumentada, actualizada y varias veces reescrita. Esta vez con la ayuda del ordenador y la Internet, que en 1967 pertenecían a la ciencia ficción y bien podían haber sido temas del libro. La nueva versión apareció con el título Ciencia ficción. Utopía y Mercado (Editorial Cántaro, 2007).
Filósofo, docente, periodista y ensayista nacido en Italia y radicado en Argentina a la edad de diez años.
Gran parte de su obra explora temas y autores de la ciencia ficción. En 1965 publicó El sentido de la ciencia ficción, un ensayo sobre el género que fue pionero en el idioma castellano, reeditado en una versión actualizada y ampliada en 2007. También escribió ensayos sobre Philip K. Dick, J. G. Ballard y Andréi Tarkovski y es el autor del primer y tal vez único libro dedicado al escritor estadounidense Cordwainer Smith.
Ha colaborado en diversas publicaciones, Criterio, El Péndulo, Minotauro, Axxón, El Cronista, El País y Revista Ñ, entre otros.
Explica con mucho detalle, qué es la CF, sus comienzos mas que la actualidad, la "prehistoria" y algo de la clasificación. Tiene mucha información y es recomendable para cualquiera que quiera leer sobre CF
Hacía tiempo que no leía nada tan bueno en materia de ensayo de ciencia ficción y literatura. Lo bueno es que el autor ha reeditado este libro, después de 50 años, con nuevas perspectivas y datos, ampliado y corregido, y es testigo de la evolución del género. Mi reseña en: https://cosmoversus.com/ciencia-ficci...
Un hermoso panorama sobre la historia y evolución del género, que incluye las discusiones de la crítica, su recepción y una buena explicación sobre su tipología y clasificación.